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dimecres, de març 04, 2009

LA BASURA ES NUESTRO ZEITGEIST

Podría decir que lo encontré entre las páginas de un libro mientras ordenaba la librería de mi hermano mayor, después de su trágica muerte en un accidente de avión en navidades. Podría decir que estaba en casa de mi abuela, traspapelado en un cajón. Que lo he descubierto cubierto de tierra, entre los restos de la demolición de un antiguo colegio femenino de mi pueblo. Incluso, que le hacía compañía a unas bolsas de basura al lado del contenedor.

Pero no. Ni tengo hermano mayor, ni conozco a ningún fallecido por accidente aéreo, ni creo tener ya nada en los cajones de mi abuela. Pero sí encontré una vez un billete antiguo de algún país europeo entre las ruinas de la demolición de un colegio femenino, y mi madre trajo a casa un día una colección de vinilos rescatados de un contenedor.

Lo cierto es que en algún momento del verano pasado, puede que en agosto, al principio de un bloqueo creativo de meses, me dio por revisar un poco el armario para ver si todavía podía tirar algo. De vez en cuando me da por ahí. Aunque parezca mentira, aunque otros puedan tomar por basura algunas de mis pertenencias, mi condición de coleccionista de cómics me ha llevado a desarrollar la capacidad de distribución espacial hasta tal extremo, que consigo el aprovechamiento óptimo de las cuatro dimensiones de nuestro continuo -doy fe, además, de que esta habilidad no es heredada. Según se multiplican los volúmenes de papel grapado o encolado, me veo obligado a abrir grietas en el plano de la realidad e insertar allí, en las nuevas oquedades resultantes, las cada vez más escasas y meditadas adquisiciones.

En esas estaba yo cuando me encontré con esto:

El envoltorio de un producto de Matutano de hace doce años, seguramente expulsado -vomitado, diría yo- a causa de las eternas disputas de coordenadas. Ya ves, por un lado crees que has escontrado sitio para un libro más y por otro se te reaparece un paquete de Matutano de cuando el reestreno de la trilogía de Star Wars. Mi primer impulso fue escanearlo y tirarlo, pero por alguna razón lo he tenido a la vista todos estos meses, cubriéndose de polvo y recibiendo un baño intermitente de luz solar. Casi de inmediato descarté venderlo por Internet debido a los problemas que conlleva (seguro que acababa perdiendo dinero) y porque me sentiría culpable si me lo comprara un pobre diablo. Un amigo me informó hace poco -hay que ver de lo que se entera uno- de que Matutano ya no existía y he decidido que el envoltorio duerma el sueño de los justos aplanándose entre las páginas de un libro.

A buen seguro, este paquete no fue el único que me comí entonces. Guardé, por alguna razón, lo que estaba destinado a convertirse en basura segundos o minutos después de ser consumido. Ahora, el poder sostener esta lámina de plástico en mis manos me lleva a preguntarme cuánto tiempo debe pasar hasta que un desperdicio se transforma en un objeto rebosante de información sobre la sociedad que lo ha producido. O cuánto hasta que pueda volver al mercado revestido de un aura vintage. O cuánto más hasta que se convierta, incluso, en una obra de arte.

Millones de cuestiones similares yacen bajo otros millones más en millones de vertederos en todo el mundo, esperando no ser aireadas jamás por un arqueólogo. No; el destino de los excrementos es ser excavados por la Gran Lombrith. Su mensaje desvela que la información desaparecerá bajo toneladas de residuos de la sociedad de consumo, y la inteligencia que todavía sobreviva mantendrá alejado a cualquiera de los focos de esta civilización.

dimecres, d’octubre 29, 2008

SECUESTRADO

No lo entiendo. Cada vez me paso menos por aquí y, sin embargo, cuando lo hago, veo que siguen entrando unas diez personas sin que sepa muy bien por qué. A ellas les pido disculpas. Mi atención se halla secuestrada desde hace tiempo por una pareja de textos que reclaman ser finalizados a golpe de teclado. A pesar de las continuas amenazas a las que está sometida mi existencia, sus reiteradas discusiones acerca de cuál de los dos cuenta con mayor preferencia para ser redactado me han permitido, durante mi prolongado cautiverio, retrasar sus exigencias y dedicar buena parte de estos meses a devorar libros acumulados. (Mal hecho, por supuesto: los textos no se escriben solos).

Todo ello ha contribuido a que me aleje de la red y recupere parte de mi frustrado y defectuoso yo analógico.

dimarts, de setembre 02, 2008

DESCENSO AL FUTURO (6)

Entiendo que pueda haber escépticos respecto del fin del petróleo barato, sobre todo después de la bajada de precios de los dos últimos meses. Desde el subidón de junio, que nos trajo la huelga de transportistas y que culminó el 11 de julio con un máximo histórico de 147 dólares, el precio ha bajado hasta por encima de los 100.

El problema, sin embargo, no es tanto el precio del petróleo como nuestra dependencia del mismo y, sobre todo, que se acabará un año o una década de éstas.

El precio actual puede suponer un respiro para la economía, cosa que agradeceremos todos, pero de ninguna manera posibilitará volver a seguir «creciendo» como hasta ahora. Si en España todo se cimentaba en la construcción, que permitía a los bancos crear dinero mediante las hipotecas, bancos que a su vez se hipotecaban internacionalmente, era cuestión de tiempo que alguien no pudiera pagar y desencadenara una bola de nieve que acabara afectando a la confianza, la liquidez, la construcción y el consumo. Bienvenidos al descenso.

Los profetas del crecimiento ilimitado, así como los optimistas tecnológicos, no deben olvidar que «BOOM» es la onomatopeya para una explosión. De efectos devastadores.

dimarts, d’agost 26, 2008

DESCENSO AL FUTURO (5)

Por otra parte, un aumento del precio del petróleo convierte en rentables yacimientos que hace un tiempo no lo eran. Y que sólo lo serán si el precio se mantiene alto; esto es, al alcance de menos gente.

De vez en cuando se anuncia el descubrimiento de algún nuevo yacimiento con la misma alegría que, no sé, una persona inteligente experimentaría ante el hallazgo de un portal que nos comunicara con otra dimensión de la que pudiéramos extraer materias primas y energía limpia sin límite y sin mayor perjuicio para el planeta. Son noticias transmitidas con entusiasmo, pero tramposas.

Es cierto que se descubren nuevos yacimientos. Pero cada vez menos y de los pequeños (aunque les llamen gigantes). Por ejemplo, el del año pasado en la costa de Brasil, con unas reservas estimadas de 8000 millones de barriles. A primera vista puede parece mucho, pero el problema es que no somos conscientes de todo el petróleo que quemamos. Si el consumo actual mundial se mantiene en los 85 millones de barriles diarios, entre todos nos puliríamos el famoso yacimiento en tres meses. Incluso si se lo quedaran todo los brasileños, a su ritmo de consumo actual de unos dos millones al día les duraría 10 años, lo que significa que sí, serían autosuficientes, pero alcanzarían en pico en menos tiempo todavía. ¿De verdad vale la pena?

¿Qué sentido tiene seguir exprimiendo el planeta para estirar este insostenible modo de vida sólo unos años? Por lo visto, el petróleo nos ha cegado tanto y nos ha vuelto tan imbéciles como para que no nos demos cuenta de que si explotamos esos últimos yacimientos ahora, los resultados serán los siguientes:

-una crisis climática global en punto de no retorno.
-unos territorios devastados.
-unas instalaciones millonarias inservibles dentro de pocos años.
-una sociedad acostumbrada a vivir con petróleo SIN petróleo.

¿Tan hijos de puta somos que no nos importa arrasar con todo lo que queda por unas gotas más?

La propaganda capitalista nos ha inculcado a fuego que el crecimiento es bueno. Sin embargo, un organismo cuyas hormonas no puedan controlar y detener tal crecimiento es un organismo enfermo.

dissabte, d’agost 23, 2008

DESCENSO AL FUTURO (4)

Está claro que necesitamos el petróleo para muchísimas cosas vitales. Indirecta, y casi literalmente, comemos petróleo. Ahora bien, ¿cuánto petróleo queda?

Cuentan que el geofísico Marion King Hubbert predijo en 1956 que los Estados Unidos alcanzarían su pico o cenit en la producción de petróleo (peak oil) hacia 1970. Acertó: desde entonces cada vez extraen menos en su territorio y se han embarcado en unas cuantas guerras en Oriente Medio por el control del hidrocarburo. (¿Quién dijo «democracia» y «lucha contra el terrorismo»?).

La teoría de Hubbert es de cajón. El petróleo y el gas natural son bienes finitos. Mientras se van descubriendo yacimientos no hay ningún problema (aparte de una crisis climática), sólo que un ritmo de extracción mayor crea nuevas necesidades que a su vez incrementan la demanda. Ésta, insaciable, solicita más y más petróleo en el mercado, y así hasta que la cantidad de petróleo bajo tierra es menor que la que hemos extraído y quemado ya. A partir de ahí, la energía invertida en extraer la misma cantidad que antes se dispara. En tanto que nuestras vidas dependen de que sigamos quemando petróleo, si éste se encarece TODO subirá de precio hasta que no podamos pagar nada. Punto final.

Lo mismo que calculó Hubbert para EEUU se ha calculado para el planeta alrededor de... YA. Los más pesimistas sostienen que ya hemos pasado el pico. Otros, que sucederá la década que viene. Incluso los más (recalcitrantes) optimistas aseguran que ocurrirá en esta primera mitad de siglo. Suceda cuando suceda, la teoría afirma que uno no sabe que ha alcanzado el pico hasta años después de haberlo pasado.

Lo peor es que AHORA, mientras todavía disponemos de la energía que nos brinda el petróleo, es cuando deberíamos preparar las infraestructuras de la sociedad para poder vivir sin él. Pero la inercia de nuestro modo de vida no lo permitirá. Aprenderemos cuando nos hostiemos.

dimecres, d’agost 20, 2008

DESCENSO AL FUTURO (3)

Tengo la impresión de que muchísima gente vive engañada creyendo que del petróleo sólo se extraen el asfalto, la gasolina y otros tipos de combustibles. Si fuera así, bastaría con acostumbrarnos a estar más quietos y a transportar menos mercancías cuando alcanzara un precio prohibitivo (como si esto no fuera ya complicado). Pero no. Resulta que sin petróleo echaríamos en falta bastantes cosas. En concreto todas aquellas fabricadas con plástico, que es como decir... bueno, no sé el porcentaje exacto, pero sólo tenéis que mirar a vuestro alrededor. Imaginad: ¿sería posible un mercado de cacharros electrónicos sin el plástico? Vale que parece que también se puede fabricar plástico a partir de los vegetales; por poder, se puede, pero si ya están los biocombustibles jodiendo la marrana porque compiten con algunos alimentos básicos, si encima añaden los plásticos «ecológicos» a la ecuación ya sabemos que será para que unos cuantos millones de personas mueran de hambre. Y por ninguna otra razón.

También, aunque parezca mentira, el petróleo es una de las sustancias empleadas para producir fertilizantes (el amoníaco se compone de hidrógeno que extraen de la nafta del petróleo; también a partir del gas natural, otro recurso finito) y pesticidas. Miles de millones necesitamos de cosechas abundantes y continuas. Es fácil adivinar lo que ocurrirá si de pronto volvemos a depender del buen o del mal tiempo, o de la calidad de la tierra, o del mayor o menor impacto de las plagas de insectos. Exacto.

El petróleo barato y abundante ha sido clave para el auge de la globalización, un proceso que nos han vendido como inevitable y beneficioso. ¿Seguirá hablándose de globalización cuando el tráfico mundial disminuya de repente?

PD, 26-VIII, 15:53h: como me informa CL, también es necesario para la fabricación y distribución a gran escala de medicamentos. Pues peor todavía.

dilluns, d’agost 18, 2008

DESCENSO AL FUTURO (2)

En realidad el asunto es bastante sencillo: cuando se acabe el petróleo barato nos iremos todos a cagar, y no hay vuelta de hoja. Las consecuencias podrán ser más o menos apocalípticas, pero el cambio de modelo de civilización no nos lo quita nadie. Allí estaremos, en los albores de la Era Postoleica, aprendiendo lo que dominaban nuestros ancestros del Neolítico (o nuestros tatarabuelos).

Durante el pasado siglo hemos dispuesto de recursos suficientes como para poder vivir TODOS estupendamente, sin que hubiera importado el origen ni el lugar de residencia de nadie. Pero claro, resulta que a unos gilipollas se les ocurrió inventar los países y fomentar el odio entre pueblos, al tiempo que algunas empresas empezaban a cogerle el gusto a eso de forrarse a costa de empobrecer a las tres cuartas partes del planeta. Casualidades de la vida, algunos hemos venido a nacer en uno de esos territorios que tienen lo que tienen porque otros no lo tienen, y si éstos no pueden llegar a tener lo que tenemos, como mínimo nosotros lo perderemos.

Cuenta la Gran Lombrith que los países más industrializados son los que lo pasarán peor: «The bigger they are, the harder they fall».

dissabte, d’agost 16, 2008

DESCENSO AL FUTURO (1)

Antes de empezar, me gustaría dejar clara una cosa. El futuro NO será así:


The Jetsons, 1962 (© Cartoon Network / Time Warner)

Cualquier imagen del futuro en la que estemos rodeados de artefactos tecnológicos que nos hagan «la vida más fácil» no es sino propaganda industrial. Extrapolaciones realizadas desde un presente caracterizado por la abundancia de energía barata, que necesita seguir siendo barata durante muchos decenios para que aquéllas se conviertan en realidad. La única finalidad de tal propaganda tecnológica es incentivar el consumo de dichos objetos y mantener la ilusión de que en el futuro tendremos más y mejores. Bien, pues no.

divendres, d’agost 15, 2008

DESCENSO AL FUTURO. INTRO

Huélelo. Respira. Está en el aire. A la civilización occidental le quedan cuatro telediarios. Y el último no será televisado. Desde aquí, a partir de ahora, y sin rigor ni periodicidad alguna, vomitaré teorías, visiones, argumentos, observaciones y silogismos varios sobre el futuro inmediato.

Por si no tuviera bastantes series abiertas. Otra. Además, que me apetecía empezar a usar a la Gran Lombrith, cuya cabeza ya asoma.

ADVERTENCIA: a pesar de todo, ni siquiera los optimistas pueden asegurar cómo será el futuro, por lo que espero que mi versión pueda completar a la oficial y, de paso, abrir los ojos a más de uno (metafóricamente hablando, claro).

¿Pero qué digo? ¿Quién va a escuchar ahora a nadie lo que sea que tenga que decir que le ha sido revelado por una criatura con un nombre tan ridículo como la Gran Lombrith? Tal vez si divido el mensaje en textos cortos...

dilluns, de juliol 14, 2008

DESPEDIDA POR SI ACASO

Visto que a 80 km en línea recta tenemos una central nuclear escacharrada, yo me voy despidiendo de mis pocos lectores por si luego no me da tiempo, que luego con las prisas y las nubes radiactivas ya se sabe.

Qué triste que tendrá que hacer falta un accidente (aquí o donde sea) para callar a todos esos gilipollas que creen que la energía nuclear es la solución y el futuro todo en uno.

dissabte, de juny 07, 2008

«I'M CUTTIN' OUT!»

Que tiemble la Humanidad: está decidido...

¡ABANDONO EL BLOG!

(al menos durante una semana)

PD: Las viñetas son de la última página del Fantastic Four #3 (marzo 1962). Dibujadas por Jack Kirby y escritas por Stan Lee.

dilluns, de juny 02, 2008

RECORDANDO EL HATCH

Lo siguiente puede ser un AGUADOR o no, depende de hasta dónde hayas visto de Lost.

Cuando empecé a ver Lost, hace dos años, ésta fue la escena que me ganó para siempre:



Es la obertura de la segunda temporada, cuando Desmond Hume (Henry Ian Cusick) despierta en el Hatch (la estación The Swan) e inicia sus rituales de cada mañana. Es magnífico ver cómo la aparente normalidad, reforzada por la canción Make Your Own Kind of Music, se quiebra en el instante en el que Desmond se inyecta el vial y suena la explosión de la compuerta. A partir de ahí, el uniforme de Dharma, las botas, las armas y... los espejos.

Esta escena no es sólo un excelente inicio de temporada. Supuso la transformación definitiva de una serie sobre las aventuras de unos supervivientes a un accidente de avión en una extraña isla en otra serie distinta. Desmond nos introdujo en el reverso de la isla en una época en la que no sabíamos NADA de lo que iba a venir. Desde entonces los guionistas han imaginado un puñado de momentos impactantes referentes a la isla (como el último que vi anoche), pero para mí ninguno iguala aquella primera sorpresa que lo cambió todo.

dimecres, d’abril 23, 2008

RAÍCES



Georgios: tiene su origen en la unión de las palabras «γη», tierra, y «έργο», trabajar (Wikipedia).
Lombriz: «Vive en terrenos húmedos y ayuda a la formación del mantillo, transformando en parte la tierra que traga para alimentarse, y que expulsa al poco tiempo» (RAE).

dilluns, d’abril 14, 2008

LA DOBLE SPLASH EN LA PRENSA SERIA

En enero leí un ensayo muy interesante: Divertim-nos fins a morir. El discurs públic a l'època del "show-business", escrito por Neil Postman y publicado en 1985. El título me llamó la atención entre toda la bibliografía que aparece en el Pop Control de Miguel Ibáñez, de cuya existencia me enteré a su vez, si no recuerdo mal, a través de una de las columnas de Vida Mostrenca de Jordi Costa. El libro de Postman también es citado por David Marc en su Comic Visions que acabé el año pasado. Vamos, que me estaba llamando a gritos.

A pesar de los 23 años transcurridos, a grandes rasgos el libro sigue estando de actualidad. La tesis principal sostiene que el discurso público / político se ha empobrecido desde que hace más de siglo y medio se empezó a aplicar la electricidad a los medios de comunicación. El telégrafo, el teléfono, la prensa, la radio y la televisión son victorias de la tecnología sobre nuestra menguante capacidad de atención.

Postman cita una frase de Thoreau que me abrió los ojos: «Tenemos mucha prisa por construir un telégrafo magnético entre Maine y Texas, pero puede que Maine y Texas no tengan nada importante que comunicarse». La información, hasta la década de 1840, viajaba tan rápido como pudiera desplazarse una persona que fuera en tren: a 56 kilómetros por hora. El telégrafo rompió esa limitación, lo que es sin lugar a dudas positivo. No lo es tanto que la misma existencia del telégrafo creara la necesidad de usarlo para comunicar cualquier cosa. Dio así comienzo la era de la invasión de noticias que no nos afectan, que no podemos solucionar, pero que nos interesan muchísimo, que necesitamos a todas horas y que se nos olvidan a los dos minutos. Las noticias chorra que rezuman los telediarios: una persecución no sé en qué país, un atraco no sé en qué ciudad, un muerto por aquí, otro coche bomba por allá... Un sinfín de piezas de 50 segundos colocadas una detrás de otra, donde la siguiente anula a la anterior. Lo de «ver/oír las noticias para estar informado» es de chiste. Intentad recordar la noticia anterior. O la de hace 90 segundos. O el telediario de ayer. ¿Alguien puede hacerlo?

Pues eso, que estaba yo absorbido por la lectura cuando relacioné la idea de la progresiva simplificación que del mensaje hacen los medios de comunicación con los cambios brutales que la maquetación y la infografía están introduciendo en los periódicos y este tema, a su vez, con la composición de página de los comic books de superhéroes.

Ya en la década pasada vi cómo el Periódico de Catalunya utilizaba las páginas 2 y 3 del diario para componer una noticia que consideraba importante a lo largo de toda el área horizontal que había desplegado con la maquetación, con la fotografía por lo general ocupando ambas páginas.

Al menos en los cómics, la doble página nació en Captain America Comics #6, de septiembre de 1941:

Los responsables eran Simon y Kirby, por supuesto. Por entonces la llamaban double-spread, o doble desparrame.

A Kirby le pirraban las viñetas enormes. Cada vez más según avanzaban los 60 pero sobre todo en los 70, cuando acostumbraba a empezar sus historias con una viñeta a toda página, o splash, y seguir en las páginas 2 y 3 con otra viñeta el doble de grande.

Este ejemplo es de The Eternals #2, de agosto de 1976; lo mismo podía encontrarse en The Demon, The New Gods, Captain America o The Forever People, entre otras colecciones.

No sucede todos los días, pero en las páginas 2 y 3 de El País de hoy...

Ahí tenéis: se está acostumbrando al lector de periódicos a que, como sucede con el lector de superhéroes desde hace décadas, alucine con una doble splash nada más pasar la portada. En la edición de hoy aparecen otras noticias en las que la fotografía y las columnas del artículo ocupan ambas páginas; si no toda la superficie, sí lo mínimo para unirlas. Pero bueno, lo de las noticias a doble página no es tan común como el reportaje que abre cada día Vida&Artes. ¡¡A veces incluso ocupa el pliegue central!! ¡Como el póster en páginas centrales de toda la vida!

No sólo es eso. Las portadas de Público, el abandono de las fotografías en blanco y negro, la proliferación de gráficos y de secciones basadas sobre todo en imágenes...

Imaginad que llegara desde 1890 un viajero temporal y viera lo que leemos. ¿Vería un periódico? ¿O vería una revistucha de colorines con poco texto?

En la era audiovisual, y ávidos por cazar esa especie en peligro de extinción llamada lector, los periódicos han perdido el miedo a integrar texto e imagen, que es lo que vienen haciendo los tebeos desde hace más de un siglo, y para ello están imitando su narrativa. No es nada nuevo: el ejército de EEUU ya elaboraba cómics didácticos para los soldados en la segunda guerra mundial. La estrategia actual es un poco más sutil, pero no me extrañaría nada encontrar, antes de cruzar el ecuador de este siglo (suponiendo que lleguemos), y con un ritmo decreciente y constante de nuestra capacidad de atención, noticias narradas con el lenguaje del cómic. Cómic malísimo, por supuesto, como el de las tiras de prensa de los periódicos locales.

dissabte, d’abril 12, 2008

divendres, d’abril 11, 2008

SIGAMOS

Antes de escribir nada más tengo que comprobar si han desaparecido todas las rayas.

23:33h: nunca escribáis símbolos raros en los títulos, niños.

dimecres, d’abril 09, 2008

S

«¡Ja! ¡Acabo de aprender a tachar textos!»

10-IV, 23:30h: ahora debería tacharse sólo la frase...

dimecres, de març 19, 2008

BULA TERRORISTA

Para aclarar mis sentimientos, me hice la pregunta las pasadas navidades: ¿qué me gusta menos de verdad, las fallas o la navidad? Porque lo habitual es que uno odie las fallas cuando son fallas y haga ascos de la navidad cuando es navidad. Así que hace tres meses me planteé el interrogante y concluí que mi nivel de tolerancia hacia las fallas es muchísimo menor que el que he desarrollado hacia cualquier otra fiesta.

Está claro que la navidad es una invitación al suicidio. No sólo por su lado vomitivo de las reuniones familiares y el sentimiento de soledad que produce en muchos, sino por la exaltación del consumo y la destrucción del planeta. Se celebrará el renacimiento del Sol, pero de nuestros actos se desprende que buscamos aniquilar nuestro hábitat, que queremos destrozarlo AHORA, y que sólo tenemos derecho a hacerlo NOSOTROS.

De mi repulsa a las fallas he descubierto que soporto mejor la invasión ideológica y visual de la navidad que la saturación sonora que termina esta noche. El ruido continuado impide pensar. Respecto del cine, en la carrera aprendimos que uno puede dejar de mirar y no hacer caso del mensaje, pero no podemos dejar de oír. Sobre este mecanismo se construyen las pelis de terror. En esta tortura se basan las fallas. Puedes decidir no ver una sola falla, pero ten por seguro que los falleros harán que te enteres de que están de fiesta.

Lo que más me molesta de los falleros es su impunidad. Pueden montar una carpa enorme en medio de la calle. Pueden prender hogueras enormes en los cruces. Pueden alterar el tráfico de vehículos a su antojo. Pueden hacer estallar artefactos explosivos de cualquier potencia, a cualquier hora, en cualquier lugar y hacia cualquier dirección. Pueden ensuciar los pueblos y ciudades con niveles de mierda que nadie soñaría con ver junta. Pueden cometer faltas gordas de ortografía. Pueden desfilar bajo tu ventana con una banda de música anuladora del libre-pensar y tirando cohetes a las ocho de la mañana. Pueden montar verbenas de madrugada. ¡Y la policía mirando!

Seamos serios: en cualquier país civilizado y con un puñado de leyes estos falleros acabarían sus días en prisión. Pero resulta que vivimos en Valencia, territorio sin ley gobernado por el MAL. Con un poco de suerte éstas serán las últimas fallas que tenga que soportar en mi vida.

O eso, o concesión de bula para todo el mundo DESDE YA para cometer actos terroristas. A ver si los falleros van a ser los únicos que puedan incendiar las calles.

PD: por cierto, siempre me ha llamado la atención la similitud fonética entre «falla» y «fire». ¿Alguien sabe algo?

divendres, de gener 25, 2008

CAMINO DEL DESGUACE

El fin de semana pasado me grabé un nuevo cd de música para escuchar en el coche. No lo uso más que una vez o dos por semana, casi siempre en fin de semana, pero los transportados empezaban a reclamar un poco más de variedad que no fuera Nena, el Doolittle de los Pixies o un curso de checo de Pimsleur. Así, meses después de haber concebido la idea, confeccioné una nueva selección: siete LPs de los Beach Boys anteriores a 1967 y cincuenta canciones de ChuckBerry, amén de un recopilatorio de Kraftwerk y el Surfer Rosa.

Mientras le daba al nero, volví a pensar en el acto mismo de escuchar música en el coche. De escuchar fragmentos sonoros del pasado (en ocasiones, voces de muertos) mientras conduzco un vehículo impulsado con combustibles fósiles. Es un estilo de vida con los años contados. Cuando llevo a mi abuela en coche, no hay vez que no pronuncie una frase parecida: «Hay que ver la de coches que hay. Las dos hileras llenas». Ella nació en un mundo sin coches, y yo espero morir en un mundo sin coches.

Este año se cumplirá el centenario del Modelo T de Ford. Porque, aunque nos parezca increíble, los coches no siempre han estado ahí. Y llegará el día en que desaparezcan, por el bien de la humanidad. El transporte individual motorizado es el pasado, no el futuro. Claro que todo depende de qué clase de futuro desee uno.

Si la humanidad sobrevive a la década siguiente, el escuchar música en el coche será una actividad considerada primitiva y obscena por los habitantes de la segunda mitad de este siglo. Eso es lo que pienso cuando conduzco. Igual que mis abuelos nacieron en un planeta que no reconocen hoy, si por una de aquellas llegara a superar los noventa años, cosa que dudo pues los solteros de nacimiento vivimos menos, yo tampoco sabré en 2070 dónde habrán ido a parar todos los coches.

Walter Lippmann escribe una frase en la primera página del primer capítulo de La opinión pública que sigue vigente, sobre todo en épocas de grandes cambios: «En la vida de cada hombre hubo un instante en que aún estaba adaptado a un entorno que ya había dejado de existir».

El siglo XXI, que espera alcanzar al XXII, no necesita de las costumbres del XX.

Mientras termina el cambio de siglo, cantemos:



Wouldn't it be nice, de Brian Wilson, me acompañará de vez en cuando al volante a partir de ahora.

dimarts, de gener 01, 2008

LISTA DE LIBROS LEÍDOS EN 2007

Me hubiera gustado publicar este post todavía ayer, como había planeado, pero no pudo ser, así que me toca estrenar el año nuevo escribiendo sobre el pasado. Sed arrastrados pues a las entrañas de los gustos personales de quien teclea este, el blog del que la gente pasa de largo en cuanto ve la longitud de los textos. Feliz año nuevo a casi todo el mundo.

Cada año desde hace diez anoto en una agenda los libros que leo según el orden en el que los voy acabando. Por "libros" entiendo novelas, colecciones de cuentos, obras de teatro, ensayos, recopilaciones de poemas, guiones de cine y creo que nada más. En un año normal leo más de veinte títulos diferentes, con picos de más de treinta, cuarenta o incluso cincuenta, y abismos de sólo catorce. Llevo la cuenta por una razón práctica: para acordarme. Si no lo hiciera no recordaría ni la décima parte. Por supuesto, muchísimos no los releeré jamás; unos cuantos espero que sí.

Siempre he leído poco teatro y poesía, y desde hace unos años he ido apartando incluso la ficción para concentrarme en los ensayos y libros teóricos, ya sean de comunicación, de cine, de política, de cómic, o textos de corte autobiográfico (los de Kafka y Chesterton de este año). Los cómics en sí van aparte: no los apunto porque me volvería loco (más todavía). Es por los cómics, por el cine y por las series de TV por donde consumo más la ficción.

Así pues, por primera vez, mi lista de libros leídos (LLL) en 2007 (Nota: puesto que la lectura no entiende de años, unos pocos fueron iniciados en el año anterior):

1. Expediente X. En honor a la verdad. Sara Martín, 2006. [Alberto Santos Editor. Madrid: 2006]. Hasta donde tengo noticia, he leído casi todo lo publicado sobre Expediente X en España (una guía de episodios de Plaza y Janés y otras dos de Nuer, menos la de la Biblioteca del Doctor Vértigo), y este libro me parece la guía-ensayo definitiva de la serie. Si alguien se anima a emprender otra tampoco me molestará.

2. En primera persona: George Pérez. David Hernando, 2005. [Dolmen. Palma de Mallorca: 2005]. Una forma amena (y barata: 7 euros en Futurama en enero pasado) de tener una visión general de la obra de este dibujante.

3. Classic Science Fiction Stories. VVAA. Dieter Wessels (selección). [Reclam. Stuttgart (Alemania): 2003]. Es increíble cómo un buen relato de ciencia ficción consigue abrirle a uno el corazón, inyectarle sentimientos y erizarle el vello con revelaciones desconocidas que anidaban muy hondo de él. Si otras épocas tuvieron su literatura, aquella que retrataba mejor a sus gentes, la nuestra, que cuenta en su pasado reciente con dos guerras mundiales y muchísimos otros conflictos, encuentra su espejo en la ciencia ficción. Por mucho que uno no lea S-F, ésta no dejará de retratarle. Los cuentos de los que guardo mejor recuerdo de esta antología: Billennium (1962), de J.G. Ballard, sobre el problema de la vivienda; I Am Nothing (1952), de Erik Frank Russell, sobre una guerra espacial; e Impostor (1953), de Philip K. Dick.

¡Ah! La edición. Si alguna vez vais a Alemania no dudéis en entrar a una librería y dirigiros a la sección de los libros de Reclam. Los que tienen las cubiertas rojas están en versión original, y aunque de lo que más tienen es de títulos en inglés, también hay en otros idiomas, entre ellos el castellano. Además, son diminutos (menores al tamaño bolsillo) y baratos.

4. Hegemonía o supervivencia. La estrategia imperialista de Estados Unidos. Noam Chomsky, 2003. [Ediciones B. Barcelona: 2005]. Uno se pone enfermo leyendo a Chomsky, pero es necesario para saber en qué mierda de mundo vivimos. Hace unos meses salió la segunda parte, pero me estoy esperando a la edición de bolsillo.

5. Diarios 1910-1923. Franz Kafka. [Tusquets. Barcelona: 2000]. Es curioso cómo las palabras que escribimos tienen el potencial de viajar en el tiempo mucho más allá que nosotros mismos. Kafka escribe, se deprime, va al teatro, no hace nada, viaja con sus amigos, se va de putas, se promete en matrimonio, anula el compromiso, conoce a otra... Murió al año siguiente en el sanatorio del Dr. Hoffmann, a los 40. Si a alguien le interesan sus últimos años, Ediciones de la Tempestad editó un volumen con las cartas que escribió a sus padres desde Berlín (donde había ido a vivir con Dora Diamant) y ya desde el sanatorio, hasta la última. [Cartas a los padres de los años 1922-1924, 1992].

6. The Book of Illusions. Paul Auster, 2002. [Faber and Faber. Croydon (Inglaterra): 2003]. No conocía a Auster hasta este libro, ni he visto todavía ninguna de sus películas, y esta novela me enganchó. Me sorprende no haber leído ninguna referencia a The Book of Illusions en las críticas sobre The Inner Life of Martin Frost, la peli que ha estrenado Auster hace poco, pues el argumento del film (o al menos de uno con el mismo título y trama similar) aparece detallado en la novela como parte de la filmografía del cineasta de ficción Hector Mann. Eso es reciclaje e intertextualidad.

7. Der Hundetraum und andere Verwirrungen. Leonhard Thoma, 2001. [Hueber / Editorial idiomas. Madrid: 2001]. Unos cuentecillos para la escuela oficial. El autor nos visitó el curso pasado y nos interpretó un cuento de otra recopilación suya. Muy majo.

8. Diálogos. Platón (ss. V-IV a.C.). [Edaf. Madrid: 1998]. Critón y Fedón son fantásticos, el Banquete se hizo un poco pesado y no conseguí acabar con Parménides (se repetía hasta marear).

9. Cultura del apocalipsis. VVAA. Adam Parfrey (editor), 1987-1990. [Valdemar. Madrid: 2002]. A este libro llegué a través del blog de Absence y su serie sobre la Sociedad Borderline. Ya tenía pOp cOntrOl: me faltaba éste. No tiene desperdicio.

10. La opinión pública. Walter Lippmann, 1922. [Cuadernos de Langre. Madrid: 2003]. El libro más interesante e inteligente que he leído este año. Tal vez en esta década. O en toda mi vida. Miembro del Comité Creel que convenció a la opinión pública estadounidense de la necesidad de entrar en la 1GM, una de las primeras campañas masivas de propaganda del siglo XX, Lippmann escribe sobre la democracia pocos años después de la guerra. Y lo deja muy claro: jamás estaremos lo suficientemente informados como para poder decidir con propiedad quién nos gobierna, y aunque de hecho se celebren elecciones, en éstas no tanto elegimos al mejor candidato sino que seleccionamos de entre los candidatos posibles; son más selecciones que elecciones. En cuanto a la información, ni disponiendo de toda ella podríamos asimilarla como para tener una opinión fundada. La democracia es imposible.

11. El cómic y el arte secuencial. Will Eisner, 1990. [Norma. Barcelona: 2002]. Un manual muy básico y didáctico sobre el lenguaje del cómic. Se nota que es fruto de un curso con alumnos reales y no un libro teórico escrito en reclusión. También este año ha caído Entender el cómic, de Scott McCloud (Astiberri, 2005), un cómic-ensayo también muy interesante; sobre todo la forma, diría yo.

12. Cómo analizar un film. Francesco Casetti & Federico di Chio, 1990. [Paidós. Barcelona: 1991]. Por toda la nomenclatura teórica sobre narrativa que utiliza no es plato para todos los gustos, pero a mí me resulta muy útil. Además, me ha servido para ver este año el Paisà de Rossellini.

13. Tales to Astonish. Jack Kirby, Stan Lee and the American Comic Book Revolution. Ronin Ro, 2004. [Bloomsbury. New York: 2004]. (¡Mi primera compra por Amazon!) Hasta que se edite (esperemos) el año que viene la biografía de Jack Kirby escrita por Mark Evanier, esta obra de Ronin Ro (un pseudónimo) es lo más parecido que he encontrado a un libro sobre Kirby y su tiempo. The Comic Book Makers me espera ya sobre la mesa para este enero.

14. Diccionario crítico de mitos y símbolos del nazismo. Rosa Sala Rose, 2003. [Acantilado. Barcelona: 2003]. No puedo evitarlo. Nací en el siglo XX, el peor de los siglos posibles, y sin embargo soy fan declarado del mismo. Me interesan, por supuesto, la 2GM y el nazismo; si no no habría empezado este libro. Lo curioso del nazismo es que la gente cree que por haber "ganado" la guerra es algo superado que pertenezca al pasado. Por desgracia, es nuestro presente. Mueren las personas, no las ideologías, y la cosmovisión nazi mutó y fue adoptada por el otro polo fascista, los EEUU, que la ha extendido a medio planeta sin que nos demos cuenta. Las autopistas, la pureza de la sangre (racismo), el culto al cuerpo, las armas milagrosas, son elementos que han sobrevivido. No gaseamos judíos ni homosexuales, pero bombardeamos países enteros sin que nos importen los muertos.

Aparte, el libro es más interesante si cabe porque incluye otros elementos de la cosmovisión nazi que han llegado hasta el mainstream a través de Indiana Jones. En la búsqueda de una justificación histórica para la pureza aria, rescataron ahora no recuerdo de dónde historias sobre que la Atlántida podía estar en el Polo Norte (Ultima Thule) o que incluso los arios provenían de algún lugar del Tibet. El tema del ensayo me atrae por otro motivo más: creo que los villanos de los comic books de superhéroes, e incluso el comic book de superhéroes como género, no serían lo mismo sin el nazismo, sin la 2GM y sin Hitler.

15. Del tebeo al manga. Una historia de los cómics. 1. Los cómics en la prensa diaria: humor y aventuras. VVAA. [Panini. Sabadell: 2007]. Un volumen bonito de verdad, en colorines, útil y bien maquetado. Repleto de erratas, sin embargo. Las prisas deben haber sido las malas consejeras de los redactores de los capítulos, y han resultado en letras, sílabas y palabras que faltan, letras cambiadas de sitio, letras que no deberían estar, unas letras en lugar de otras, acentos ausentes y algún nombre original mal escrito. He dejado pasar el segundo tomo de momento porque me interesa más ahora el tercero, dedicado al comic book, que todavía no ha salido.

16. Tebeosfera. VVAA. Manuel Barrero (coordinador). [Astiberri. Bilbao: 2006]. Me hice con él por los ensayos sobre el cómic estadounidense (superhéroes, The Spirit y EC) de su capítulo central, que fue lo primero que leí, y más tarde descubrí que los otros capítulos, sobre España y Argentina, también eran interesantes.

17. Cómo mejorar tus habilidades sociales. Programa de asertividad, autoestima e inteligencia emocional. Elia Roca, 2003. [ACDE Ediciones. Valencia: 2005]. Es lo que tiene ser un fóbico social, que descuidamos lo más importante.

18. Comic Visions. Television Comedy and American Culture. David Marc, 1989. [Unwin Hyman. London and Worcester: 1989]. El segundo más mejor libro del año. Tras una introducción sobre la comedia en EEUU a finales del XIX y principios del XX, empieza a analizar las proto-sitcoms de los cincuenta (Father Knows Best) para en el capítulo siguiente describir con detalle el nacimiento de The Dick Van Dyke Show en 1961, tras unos años en los que las sitcoms casi habían desaparecido de la parrilla. No es necesario haber visto jamás ni un solo episodio de éstas ni de las otras series de que se habla en el libro, pues el autor se encarga con éxito de describir personajes y argumentos en los ejemplos.

Tal vez lo más interesante del trabajo de cara al presente siglo sean sus apuntes finales, en los que se hace evidente la influencia de la tecnología en nuestra capacidad de atención. Desde los inicios de la revolución del transporte hace dos siglos, el mundo se ha acelerado. En la actual civilización de las imágenes, las luces espasmódicas atraen nuestra atención. El aumento de la difusión de la TV por cable en EEUU durante los setenta, sumado al perfeccionamiento de los mandos a distancia, originó una nueva manera de consumir televisión: a pedazos. Si hasta los años setenta los episodios de las series, según Marc, desarrollaban un solo argumento, a partir de Hill Street Blues (tengo que decirlo: un profesor mío se quejó una vez de que aquel a quien se le ocurriera lo de Canción triste de Hill Street tradujo el título con el culo, porque no tiene ni pies ni cabeza. El título original se refiere a los azules -policías, por el color de su uniforme- que trabajan en la comisaría) se impuso la narrativa tangencial, en la que se alternan varios argumentos en un solo episodio. Vamos, lo que hemos conocido "toda la vida". Es curioso que la creciente pérdida de atención de los espectadores, capaces de cambiar de canal a cada segundo, ocasionara la aparición de series con tramas paralelas que se alternan, para que entre zapeo y zapeo fuéramos capaces de enterarnos al menos de una de las historias del episodio.

Por si a alguien le interesa, hace diez años salió otra edición en la que el autor incluía los años noventa, aunque es algo carillo.

19. En busca del candidato de Manchuria. La CIA y el control mental. Historia secreta de sus investigaciones con LSD para la modificación de la conducta. John Marks, 1979. [Valdemar. Madrid: 2007]. Cada día lo tengo más claro: alguien debería dedicar un monumento a Valdemar por los libros que pone en el mercado. En este libro en concreto aparecen algunas de las barbaridades cometidas por los servicios de inteligencia de EEUU en su búsqueda de drogas o técnicas para someter la voluntad de las personas. Según el autor, en la fecha de publicación del libro, hace treinta años, la CIA no había conseguido nada en claro, pero desde luego no fue por falta de intentos, más de unos cuantos sufridos por sujetos con total desconocimiento de que estaban experimentando con ellos. No entiendo cómo todavía se muestra al gobierno de EEUU como "los buenos" cuando los hechos prueban que son los peores. Lo que hace la propaganda.

20. Erewhon. Samuel Butler, 1872. [Círculo de lectores. Barcelona: 2000]. La verdad, no recomendaría la lectura de esta novela, pero algunos de los capítulos en los que el protagonista describe las costumbres de los erewhonianos son de lo más interesante. Sobre todo los tres capítulos dedicados al «libro de las máquinas». Si encontráis el libro en una biblioteca, sacadlo sólo por esto. Un avance: los erewhonianos habían prohibido las máquinas 271 años antes por el temor a que estuvieran asistiendo al surgimiento de una nueva especie de vida en la Tierra que acabaría esclavizándolos. Exactamente lo que tenemos ahora.

21. Correr tras el propio sombrero (y otros ensayos). Gilbert Keith Chesterton. [Acantilado. Barcelona: 2005]. Desde que en 1999 descubrí por casualidad a este autor (¡gracias, Valdemar!), casi todos los años cae -mínimo- un libro suyo. Es la primera vez que leo al Chesterton articulista, y se disfruta igual. Es una edición extraña, porque en vez de publicar directamente las recopilaciones que de los artículos de Chesterton aparecieron mientras vivía, o las colecciones de artículos según publicación de origen que han aparecido después, picotea textos de aquí y de allá, sin citar títulos originales ni, al menos, la fecha original de publicación.

Ya está. Prometo no acercarme por aquí en unos días. O acercarme poco.