dilluns, d’agost 13, 2007

JUICIO AL PACKAGER (y 6, ...por ahora)

«Espero de verdad, señoría, que mis parlamentos de las sesiones de la semana pasada no condujeran a esta sala a la idea errónea de que la base de todo el problema expuesto se halla en la empresa encargada de las adaptaciones. Nada más alejado de mi intención inicial. En la jornada de hoy, prevista como la última en caso de que no se presenten más dilaciones, me propongo dilucidar, esclarecer y señalar el vórtice del caso, con la esperanza de que consiga así anular cualquier posibilidad de resquicio para el surgimiento de la duda».

«De entre la última de mi colección de carpetas repletas de ejemplos y evidencias que han sustentado hasta este momento mi disertación, extraigo ahora los últimos documentos que me acompañarán e ilustrarán en mi intervención final, a la vez que reforzarán e iluminarán mis palabras como sólo la verdad puede».

«Contemplen con detalle por favor este fragmento de la segunda página del número 841 de Action Comics, del pasado septiembre; un dibujo de Pete Woods».

«Este episodio marca el retorno del personaje de Superman como tal a la colección, tras una época en la que Clark Kent / Kal-El, por detalles argumentales en los que no voy a detenerme, había perdido sus poderes. Action Comics, por si queda alguien que no lo sepa, es la cabecera en la que el personaje revolucionó los cómics en junio de 1938. En la mente de dos adolescentes de Cleveland nacería unos años antes. El título de este Action Comics #841 es "Back in Action", que podría traducirse como "de vuelta a la acción" o "de nuevo en Action (Comics)". El doble sentido está marcado por la tipografía de la palabra "action", que emula la misma palabra de la cabecera. Esta es».

«La imagen actual de la cabecera de Action Comics ha variado muy poco desde su confección hace 70 años, ejemplo histórico de durabilidad de un diseño que sobrevive a las décadas. La empresa 9 Letras, consciente del abrumador peso de la historia del título, y ávida por aplicar su política de máximo respeto a la imagen original, entrega el siguiente resultado a Planeta, que lo publicó en el primer número de Superman del pasado junio».

«Las similitudes, por supuesto, se hallan tan sólo en la imaginación de los editores. Es sobre la editorial donde debe caer todo el peso de la responsabilidad; quien, en última instancia, ha ratificado y consentido repetidamente el nulo respeto por una edición de cómics digna. El packager, al fin y al cabo, es una empresa subcontratada que entrega sus encargos de la forma más rápida y barata posible. Es por ello que, si después de haber entregado un primer número en las condiciones que acabamos de ver, y nadie desde la editorial ha puesto ninguna objeción (y nadie la debe haber puesto, pues el problema persiste), la empresa no duda en repetir la jugada una segunda vez...».

«...y una tercera...».

«Si les siguen pagando por una décima parte del tiempo y del esfuerzo que podrían invertir de hacer las cosas bien, ¿por qué no seguir?».

«Querría también, en mis últimos minutos ante este tribunal, explicitar que ni durante la sesión de hoy ni a lo largo de las jornadas predecentes, he enfrentado a la sala las opiniones que la parte que represento pueda tener sobre cómo se debería adaptar y editar un cuaderno o un álbum de historietas. Hemos expuesto, ante todo, hechos. Hemos visto cómo son las ediciones originales de algunos comic books de superhéroes, cómo se han adaptado en el pasado en este país y cómo la misma editorial los adapta hoy en día. Es muy posible que esta acusación careciera de fundamento cuando en 2005, tras la pérdida de los derechos de Marvel, Planeta empezara a editar publicaciones de DC, debido a los procelosos sucesos que por entonces ocuparían la atención de la editorial. Pero hoy, casi dos años y medio después de aquello, era esperable que hubiera recuperado el nivel de calidad que la elevó al primer puesto. Esto no ha sucedido. En cambio, cuando ahora se enfrenta a situaciones como la siguiente...».

«...esta es toda la calidad que hoy puede ofrecernos Planeta...».

«Y lo peor de todo, lo más lamentable de este asunto, es que...».

«Tienen ahora elementos de juicio. Juzguen ustedes».

7 comentaris:

EmeA ha dit...

Pues aunque parezca mentira, los pobres packagers no tienen la culpa de estas barrabasadas (que bastante tienen con asumir las que sí son culpa suya). La culpa está más arriba, en la política de la editorial

Porque Planeta ahora edita también DC en Italia. Y para ahorrar costes, los tebeos en ambos idiomas se imprimen a la vez, cambiando solamente la capa de negro en que van los diálogos. Por eso ahora los packagers tienen orden de que todas las letras (TODAS) deben de ir en negro sobre fondo liso, para poder cambiarlas según el idioma. Por eso queda tan rematadamente cutre todo

Senador Lombrith ha dit...

Está claro que, por activa o por pasiva, la culpa viene de arriba. Si Planeta no se exige más a sí misma, los packagers no le van a regalar el trabajo.

Sobre la capa de negro, ya me había dado cuenta de que los únicos colores que dejan son los de los gritos, alaridos y otras interjecciones que no hace falta traducir. Pero... se dijo lo mismo de Panini, también por lo de sus coediciones en otros países de Europa, y yo me he encontrado en el segundo tomo de Hulka con palabras fuera de bocadillos y en color. ¿Cómo se come esto? El mismo tomo cuenta con unos títulos de episodios que, sin haber visto los originales, están muy bien (o al menos dan el pego). De acuerdo, el tomo también incluye otro ejemplo del ya clásico "dibujo que desaparece en la junta", en el artículo de Fonseca; nadie es perfecto. La realización es de Din&mita, como casi todo lo de Panini, y está impreso en Italia. Vamos, que lo de unos títulos decentes es posible aunque distribuyas en otros países o contrates en el extranjero.

Más. Me parece a mí que esa orden que dices que reciben los packagers sobre que todas las letras deben ir en negro es LA ÚNICA ORDEN que reciben de Planeta, porque sino no se explica tanta disparidad:

-9 LETRAS (Superman, GL/GA, Manhunter, Sandman, Cosa del Pantano) se limita al recuadro con mayor o menor fortuna (menos en el coleccionable de Superman, que conserva el original).

-PACMER, S.A. (Batman, 52) y MAGIC PRESS (Supergirl, 7 soldados) más o menos intentan adaptar los títulos.

-COSA STUDIO (DC Presenta) ni siquiera los traduce.

Capítulo aparte merecen los volúmenes de Clásicos DC, cada uno hijo de un padre y de una madre.

Miento. La otra orden que reciben es: "se acabó eso de resaltar algunas palabras en negrita, ¿qué pensáis que editamos? ¿tebeos de superhéroes?". Las palabras en negrita han desaparecido SISTEMÁTICAMENTE desde finales del año pasado.

A lo que quiero llegar: me bajo de los barcos cutres.

(y ahora, la reacción: ¡emea me ha comentado! ¡emea me ha comentado!).

Muchas gracias por escribir y un saludo.

Yeray ha dit...

En el próximo número, las traducciones creativas de títulos de películas, que también son un mundo (en estos casos, quizá por exceso de entusiasmo).

Me encantan tus críticas comiqueras, se nota la bilis del lector asíduo (y cansa bastante la tropa que se dedica sólo a criticar a Liefield, que es demasiado fácil)

EmeA ha dit...

Es que Panini no hace ediciones conjuntas de todo. Hulka, por ejemplo, es solo para España. Los infames 100% Marvel (como Los Defensores o Spiderman/Gata Negra) son coediciones. Lo de imprimir en Italia también lo hacen bastante, aunque sean ediciones para vender en España (por ejemplo, las Bibiotecas Marvel se hacen en Italia)

Senador Lombrith ha dit...

Vamos, que lo que sabemos es la punta del iceberg. O al menos lo que sé yo, que tengo cosas mejores que hacer que leer los créditos editoriales de todos los tebeos que no compro y desconozco cómo es el trabajo en una editorial (aunque me encantaría experimentarlo).

Planeta es un mundo (risas enlatadas), con sus rutinas laborales, infraestructura, vicios adquiridos, manos atadas... como cualquier empresa. Lo que ocurre es que todo eso está perjudicando al producto final, que es lo que de verdad importa, y resulta en una situación viciada como la que vivimos: estamos tan atentos a los fallos y al proceso que desviamos la atención del cómic en sí, cuando un buen trabajo debería hacer lo contrario. Pero parece que quieran ponérnoslo a huevo, y tampoco podemos vendarnos los ojos y seguir comprando como si no pasara nada porque PASA.

Desde el cambio de derechos que no compro nada de BM. Por la mala fama de los 100% Marvel tampoco he comprado ninguno, pero es un formato que sí he visto igual en Alemania, donde también edita Panini. El cambio de derechos supuso un punto de inflexión para tachar títulos de la lista o desviar la atención hacia otros.

Lo que me pica es que tenía muchas ganas de seguir Superman en comic book por primera vez desde hace más de 12 años (y más con Busiek y Pacheco detrás) y han conseguido que deje de comprarlo.

PD: lo de las traducciones creativas, en el caso del cine (o la TV), es que no me molesta tanto, Yeray. De hecho, sirven como tema de conversación entretenido. En cambio, ¿con quién puedo hablar del Action Comics #841? Con nadie, y si llegara a mencionarlo NADIE sabría de qué hablo. Y aunque lo explicara, tampoco les importaría.

maginelmago ha dit...

Puedes coger tus mismos comics y haced un "las traducciones alternativas en un mismo volumen". No es nada raro ver a un mismo personaje citado con nombres distintos, a veces en inglés, a veces en castellano, según el episodio que leas. Miras al final de un "Clásicos DC" o de un loquesea de Marvel y puedes ver que hay dos traductores no coordinados entre sí, y sin ningún editor que compruebe nada.

Pero ¡cobran, tíos! Lo hacen mal, trabajan en algo chulo, relacionado con los tebeos, lo hacen mal, y al mes siguiente también, ¡y cobran! Seguro que hay truco.

木村拓哉Jason ha dit...
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