dimarts, de març 27, 2007

EL MUNDILLO CONDENADO AL OLVIDO

Soy uno de los que este fin de semana no ha visto 300 (no me tira, como muchos de los estrenos que llegan a Gandia). A cambio, anteayer vi otra película basada en una obra de papel y también con un número en el título: Fahrenheit 451 (me lo pasé bien). También, para compensar, he leído el primer número de uno de los eventos mediáticos de la temporada, el Crisis Infinita #1, publicado este mes. ¡Ah! ¿Que no tenéis ni idea de qué trata? ¿Que ni sabíais que existía? En tal caso tal vez no sea un evento mediático, debido al mal endémico del mundillo del cómic en este país: sólo los lectores habituales y potenciales compradores de una serie nueva son los que se enteran de su salida. Para el resto del mundo mundial, como si no existiera.

Pese a ser una rama más del entretenimiento, una más de las artes, el cómic no da el suficiente dinero como para que los medios le hagan caso (y si los medios no lo promocionan, seguirá sin dar dinero). Vale, de acuerdo, mucho se ha hecho en los últimos años. Ya no sólo se habla cuando el Salón de BCN: los periódicos han publicado colecciones y de vez en cuando aparecen noticias. Aparte de eso... Recapacitad: ¿acaso no nos enteramos de los últimos estrenos cinematográficos, queramos o no queramos, aunque sea de refilón? ¿No se anuncian, se mencionan en artículos, se reseñan, novedades editoriales (libros, claro) y las películas de la semana? ¿No disponen también de su hueco en el diario las críticas teatrales, musicales y espectáculos de danza? Del fútbol mejor ni hablar. Todos somos capaces de citar grupos de música, obras de teatro, intérpretes musicales (¡Anne-Sophie Mutter!), cantantes (¡Ainhoa Arteta!), bailarines (¡Joaquín Cortés!), aunque jamás hayamos comprado uno de sus discos ni escuchado ninguna de sus canciones, ni hayamos tenido el más mínimo interés por asistir a sus espectáculos cuando vienen a nuestra ciudad o a la capital de provincia más cercana.

¿Qué sabe la gente de cómics? Superman, Tintin, Astérix. No me vale. Superman ha tenido casi 70 años para ser conocido por todo el mundo, y Tintin y Astérix nacieron en 1929 y en 1959, respectivamente. Ha llovido. En comparación es como si supiérais que existen Casablanca y Ciudadano Kane, o Dickens, Mozart o Miguel Ángel. Me valdría si la gente pudiera citar el título o la trama de una de sus aventuras (claro que de Tintin y Astérix existen series de animación, y me podríais engañar por ahí). Pero, sobre todo, me importa el ahora.

Y ahora es cuando debería decir algo de Crisis Infinita, pero para no mezclar temas, lo dejo para otro momento. Por si tardo unos días en reaparecer (esto es seguro), ya os digo que no hace falta que lo compréis (tranquilo, Jordi, no pensábamos hacerlo). Ya lo he hecho yo y los que conformamos el mundillo. ¿Quién sino?