dijous, de març 23, 2006

VAMOS A VER QUÉ SALE DE AQUÍ (2). KÖLN

14 de marzo de 2006, 9:30h. La Dom de Köln se erige fantasmal a la salida de la HBF. La envuelve una neblina que trastoca tiempo y lugar. Está ahí, pero no debería. Lo mismo nos sucede a Álex y a mí. Ella llegó ayer para una reunión / fiesta de los estudiantes que conoció el curso pasado en la KISD, y mañana coge un autobús hacia el aeropuerto de Frankfurt Hahn. Hoy aquí, ayer allí, mañana allá. Debe haber dormido lo mismo que yo y aquí está, para guiarme y compartir el día.

Nunca sale el Sol en Köln, me dice, pero hoy lo ha hecho, e ilumina las calles como hizo hace tres años justos con Londres, cuando visité la ciudad de Chesterton huyendo de las fallas. Que le encuentre a Köln una retirada con Londres no es una ilusión fruto de mis manías: Álex me confirma que Köln es la menos alemana de las ciudades alemanas, y su buena comunicación con la vecina Bonn convierte el entramado en una señora metrópolis.

El metro cuadrado que ocupábamos los dos allá donde íbamos, ya fuera desayunando, de tiendas, en el U-Bahn o comiendo con Jennie y Alan, una pareja de escoceses que también han vuelto para el reencuentro, era territorio de la EPSG. Álex ha servido de transmisora de noticias frescas traídas directamente de Gandia. Mi clase está liada con el proyecto (no les ponen las cosas fáciles, me dice, pues les rechazan muchas propuestas) y sobre todo con el abismo post-carrera. Esto es algo de lo que preocuparse, sin duda. Yo debería volver en septiembre con un par de asignaturas aprobadas y el proyecto pensado (con alternativas). Será ya mi último año y todavía no soy consciente del todo, pero el abismo está ya ahí, esperando. Eso si este país no me mata antes.

Álex desea que en el valle que sigue al abismo post-carrera se alce de nuevo una larga temporada en Köln, y su cerebro, en el poco tiempo libre que le queda, piensa en cómo conseguirlo. Como muchos erasmus (no todos), quiere volver. Es también mi intención ahora mismo, contagiado del presente, una vez acabe la carrera intentar vivir en Alemania. “Para eso necesitas mejorar tu alemán pero que mucho, amigo”. Tampoco debe ser justo al año siguiente, oye.

Ésta es la primera vez que Víctor, que regresó hace unas semanas a Brasil, no le espera, y Köln pierde parte de su sentido, al tiempo que le despierta recuerdos en cada esquina, o abandonando su mirada fuera del vagón del S-Bahn. Deseo que pueda vivir con Víctor algún día pronto, en Köln o en otra ciudad.

Cada año está más claro: al nacer fui maldito. Estoy destinado a conocer a mujeres estupendas enamoradas de otros, ya sean sus novios o no, pero ni una sola interesada en mí.

4 comentaris:

Anònim ha dit...

La vida es dura. Las mujeres mas maravillosas estan pilladas, pero todo continua, sigue buscando al final la encontraras. Animo. R.A.F.I.

Senador Lombrith ha dit...

Esperemos que las mujeres más maravillosas no estén todas pilladas, o que algunas dejen de estarlo y lleguemos a conocerlas, por que si no tendrá mucho menos sentido vivir la vida.
Pero sí, todo sigue: gracias R.A.F.I., por señalarme la luz al final del túnel, y también por esa pequeña alegría de la que eres responsable, hecha a mano y tremendamente útil. Un objeto cargado de significado de los que se conservan toda la vida con cariño.
Besos,

Yeray ha dit...

Si pudiera evitar el aire de condescendencia que siempre implican te daría unas palmadas en la espalda.

Insistiré hasta la saciedad: tienes la cabeza bien amueblada, sólo tienes que que buscar y darás con alguien. Quizá no hoy, ni en un mes, pero estoy totalmente seguro de tarde o temprano que lo harás. Y pienso ella tendrá suerte cuando eso pase.

Ánimo, senador.

vero ha dit...

mmm... pienso igual, te he leido poco y tengo la extraña certeza de que ella será afotunada cuando la encuentres

saludos,

vero