dimecres, de novembre 21, 2007

CABECERAS PARA LA ETERNIDAD

Me encantan los genéricos de las series de televisión. De las americanas hablo, claro, porque en este país, a excepción de los del Terrat y poco más (Verano azul) parece que nadie sepa diseñar cabeceras decentes (para series, digo: muchos programas van bien servidos).

Genérico, cabecera, careta, secuencia de créditos de apertura o, más común, "canción del principio". O, en inglés, opening credits, credits sequence o title sequence. Lo más correcto a mi entender es no usar ninguno de los términos que incluya la palabra créditos porque como mucho se acreditan los nombres de los actores principales, de los creadores de la serie y de algún que otro pez gordo. Los créditos de verdad van al final.

En Comic Visions, David Marc me descubre otro nombre: signature montage. Es extraño y debe ser muy particular suyo, pero no está mal del todo. Por un lado, montage indica que es una secuencia de montaje, editada siguiendo un estilo diferente del usado en los episodios y abierta a la experimentación visual; por otro, esta secuencia debe convertirse en la firma de la serie (o así lo he entendido), sesenta segundos de música e imágenes capaces de representar la serie, toda ella, allende las décadas.

Algunas series son famosas por carecer de genérico al uso, como las obras maestras de los noventa que son Seinfeld y Frasier; o, en este siglo, Lost. Lo habitual es contar con uno, sin embargo.

(Ale, una vez introducido el tema, ahora a por lo que quería enlazar).

Herederas de la tradición iniciada por Winnie Winkle en 1920, Ann Marie y Marie Richards se suben al carro de la mujer trabajadora a finales de los '60. La segunda hereda de la primera algo más que la idea.

Ésta es la cabecera de That Girl (ABC, 1966-71):



Y ésta la de The Mary Tyler Moore Show (CBS, 1970-77):



Todavía no he visto ningún episodio entero de ninguna de las dos, pero parece ser que MTM llegó bastante más lejos que That Girl en sus planteamientos. He descargado ya algún capítulo de MTM y por ahora no puedo pasar del genérico. No me canso de verlo. Es magistral.