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dimecres, de març 04, 2009

LA BASURA ES NUESTRO ZEITGEIST

Podría decir que lo encontré entre las páginas de un libro mientras ordenaba la librería de mi hermano mayor, después de su trágica muerte en un accidente de avión en navidades. Podría decir que estaba en casa de mi abuela, traspapelado en un cajón. Que lo he descubierto cubierto de tierra, entre los restos de la demolición de un antiguo colegio femenino de mi pueblo. Incluso, que le hacía compañía a unas bolsas de basura al lado del contenedor.

Pero no. Ni tengo hermano mayor, ni conozco a ningún fallecido por accidente aéreo, ni creo tener ya nada en los cajones de mi abuela. Pero sí encontré una vez un billete antiguo de algún país europeo entre las ruinas de la demolición de un colegio femenino, y mi madre trajo a casa un día una colección de vinilos rescatados de un contenedor.

Lo cierto es que en algún momento del verano pasado, puede que en agosto, al principio de un bloqueo creativo de meses, me dio por revisar un poco el armario para ver si todavía podía tirar algo. De vez en cuando me da por ahí. Aunque parezca mentira, aunque otros puedan tomar por basura algunas de mis pertenencias, mi condición de coleccionista de cómics me ha llevado a desarrollar la capacidad de distribución espacial hasta tal extremo, que consigo el aprovechamiento óptimo de las cuatro dimensiones de nuestro continuo -doy fe, además, de que esta habilidad no es heredada. Según se multiplican los volúmenes de papel grapado o encolado, me veo obligado a abrir grietas en el plano de la realidad e insertar allí, en las nuevas oquedades resultantes, las cada vez más escasas y meditadas adquisiciones.

En esas estaba yo cuando me encontré con esto:

El envoltorio de un producto de Matutano de hace doce años, seguramente expulsado -vomitado, diría yo- a causa de las eternas disputas de coordenadas. Ya ves, por un lado crees que has escontrado sitio para un libro más y por otro se te reaparece un paquete de Matutano de cuando el reestreno de la trilogía de Star Wars. Mi primer impulso fue escanearlo y tirarlo, pero por alguna razón lo he tenido a la vista todos estos meses, cubriéndose de polvo y recibiendo un baño intermitente de luz solar. Casi de inmediato descarté venderlo por Internet debido a los problemas que conlleva (seguro que acababa perdiendo dinero) y porque me sentiría culpable si me lo comprara un pobre diablo. Un amigo me informó hace poco -hay que ver de lo que se entera uno- de que Matutano ya no existía y he decidido que el envoltorio duerma el sueño de los justos aplanándose entre las páginas de un libro.

A buen seguro, este paquete no fue el único que me comí entonces. Guardé, por alguna razón, lo que estaba destinado a convertirse en basura segundos o minutos después de ser consumido. Ahora, el poder sostener esta lámina de plástico en mis manos me lleva a preguntarme cuánto tiempo debe pasar hasta que un desperdicio se transforma en un objeto rebosante de información sobre la sociedad que lo ha producido. O cuánto hasta que pueda volver al mercado revestido de un aura vintage. O cuánto más hasta que se convierta, incluso, en una obra de arte.

Millones de cuestiones similares yacen bajo otros millones más en millones de vertederos en todo el mundo, esperando no ser aireadas jamás por un arqueólogo. No; el destino de los excrementos es ser excavados por la Gran Lombrith. Su mensaje desvela que la información desaparecerá bajo toneladas de residuos de la sociedad de consumo, y la inteligencia que todavía sobreviva mantendrá alejado a cualquiera de los focos de esta civilización.

dimarts, d’agost 26, 2008

DESCENSO AL FUTURO (5)

Por otra parte, un aumento del precio del petróleo convierte en rentables yacimientos que hace un tiempo no lo eran. Y que sólo lo serán si el precio se mantiene alto; esto es, al alcance de menos gente.

De vez en cuando se anuncia el descubrimiento de algún nuevo yacimiento con la misma alegría que, no sé, una persona inteligente experimentaría ante el hallazgo de un portal que nos comunicara con otra dimensión de la que pudiéramos extraer materias primas y energía limpia sin límite y sin mayor perjuicio para el planeta. Son noticias transmitidas con entusiasmo, pero tramposas.

Es cierto que se descubren nuevos yacimientos. Pero cada vez menos y de los pequeños (aunque les llamen gigantes). Por ejemplo, el del año pasado en la costa de Brasil, con unas reservas estimadas de 8000 millones de barriles. A primera vista puede parece mucho, pero el problema es que no somos conscientes de todo el petróleo que quemamos. Si el consumo actual mundial se mantiene en los 85 millones de barriles diarios, entre todos nos puliríamos el famoso yacimiento en tres meses. Incluso si se lo quedaran todo los brasileños, a su ritmo de consumo actual de unos dos millones al día les duraría 10 años, lo que significa que sí, serían autosuficientes, pero alcanzarían en pico en menos tiempo todavía. ¿De verdad vale la pena?

¿Qué sentido tiene seguir exprimiendo el planeta para estirar este insostenible modo de vida sólo unos años? Por lo visto, el petróleo nos ha cegado tanto y nos ha vuelto tan imbéciles como para que no nos demos cuenta de que si explotamos esos últimos yacimientos ahora, los resultados serán los siguientes:

-una crisis climática global en punto de no retorno.
-unos territorios devastados.
-unas instalaciones millonarias inservibles dentro de pocos años.
-una sociedad acostumbrada a vivir con petróleo SIN petróleo.

¿Tan hijos de puta somos que no nos importa arrasar con todo lo que queda por unas gotas más?

La propaganda capitalista nos ha inculcado a fuego que el crecimiento es bueno. Sin embargo, un organismo cuyas hormonas no puedan controlar y detener tal crecimiento es un organismo enfermo.

dissabte, d’agost 23, 2008

DESCENSO AL FUTURO (4)

Está claro que necesitamos el petróleo para muchísimas cosas vitales. Indirecta, y casi literalmente, comemos petróleo. Ahora bien, ¿cuánto petróleo queda?

Cuentan que el geofísico Marion King Hubbert predijo en 1956 que los Estados Unidos alcanzarían su pico o cenit en la producción de petróleo (peak oil) hacia 1970. Acertó: desde entonces cada vez extraen menos en su territorio y se han embarcado en unas cuantas guerras en Oriente Medio por el control del hidrocarburo. (¿Quién dijo «democracia» y «lucha contra el terrorismo»?).

La teoría de Hubbert es de cajón. El petróleo y el gas natural son bienes finitos. Mientras se van descubriendo yacimientos no hay ningún problema (aparte de una crisis climática), sólo que un ritmo de extracción mayor crea nuevas necesidades que a su vez incrementan la demanda. Ésta, insaciable, solicita más y más petróleo en el mercado, y así hasta que la cantidad de petróleo bajo tierra es menor que la que hemos extraído y quemado ya. A partir de ahí, la energía invertida en extraer la misma cantidad que antes se dispara. En tanto que nuestras vidas dependen de que sigamos quemando petróleo, si éste se encarece TODO subirá de precio hasta que no podamos pagar nada. Punto final.

Lo mismo que calculó Hubbert para EEUU se ha calculado para el planeta alrededor de... YA. Los más pesimistas sostienen que ya hemos pasado el pico. Otros, que sucederá la década que viene. Incluso los más (recalcitrantes) optimistas aseguran que ocurrirá en esta primera mitad de siglo. Suceda cuando suceda, la teoría afirma que uno no sabe que ha alcanzado el pico hasta años después de haberlo pasado.

Lo peor es que AHORA, mientras todavía disponemos de la energía que nos brinda el petróleo, es cuando deberíamos preparar las infraestructuras de la sociedad para poder vivir sin él. Pero la inercia de nuestro modo de vida no lo permitirá. Aprenderemos cuando nos hostiemos.

dimecres, d’agost 20, 2008

DESCENSO AL FUTURO (3)

Tengo la impresión de que muchísima gente vive engañada creyendo que del petróleo sólo se extraen el asfalto, la gasolina y otros tipos de combustibles. Si fuera así, bastaría con acostumbrarnos a estar más quietos y a transportar menos mercancías cuando alcanzara un precio prohibitivo (como si esto no fuera ya complicado). Pero no. Resulta que sin petróleo echaríamos en falta bastantes cosas. En concreto todas aquellas fabricadas con plástico, que es como decir... bueno, no sé el porcentaje exacto, pero sólo tenéis que mirar a vuestro alrededor. Imaginad: ¿sería posible un mercado de cacharros electrónicos sin el plástico? Vale que parece que también se puede fabricar plástico a partir de los vegetales; por poder, se puede, pero si ya están los biocombustibles jodiendo la marrana porque compiten con algunos alimentos básicos, si encima añaden los plásticos «ecológicos» a la ecuación ya sabemos que será para que unos cuantos millones de personas mueran de hambre. Y por ninguna otra razón.

También, aunque parezca mentira, el petróleo es una de las sustancias empleadas para producir fertilizantes (el amoníaco se compone de hidrógeno que extraen de la nafta del petróleo; también a partir del gas natural, otro recurso finito) y pesticidas. Miles de millones necesitamos de cosechas abundantes y continuas. Es fácil adivinar lo que ocurrirá si de pronto volvemos a depender del buen o del mal tiempo, o de la calidad de la tierra, o del mayor o menor impacto de las plagas de insectos. Exacto.

El petróleo barato y abundante ha sido clave para el auge de la globalización, un proceso que nos han vendido como inevitable y beneficioso. ¿Seguirá hablándose de globalización cuando el tráfico mundial disminuya de repente?

PD, 26-VIII, 15:53h: como me informa CL, también es necesario para la fabricación y distribución a gran escala de medicamentos. Pues peor todavía.

dissabte, de juliol 26, 2008

SPECTRA, DÍA 3 (SÁBADO 19) - PROYECCIONES

Sí, lo sé, han pasado más de tres meses desde lo de Spectra, pero no veáis cómo ha crecido el proyecto desde entonces. Una semana de éstas estará acabado (de verdad). Me hubiera gustado rematar el Spectra durante el último mes, pero hasta he aparcado un par de libros para no retrasar lo principal. Aunque lectura nunca me falta: siempre hay Nationals, Imágenes y tebeos acumulados. A lo que iba: la conciencia me impide dejar incompleta esta serie de posts, sobre todo cuando falta tan poco para el final. Al tajo, que esto había que acabarlo algún día, y también me sirve para desconectar un poco.

0. La última tarde del Spectra me planté en el Octubre un buen rato antes de que empezaran los actos previstos. La jornada anterior había descubierto el trabajo de Joan Fontcuberta y me apetecía conocerlo de primera mano gracias a las exposiciones que había instaladas en el sótano del edificio: Deconstruint Osama (Deconstruyendo a Osama) y un montaje parcial de Sputnik. Pude confirmar mis sospechas: Fontcuberta es un cachondo.

0,5. Sin saberlo, estaba ya situado muy cerca del espacio donde iban a tener lugar tanto las proyecciones como las conferencias programadas para la tercera jornada: en el salón de actos del mismo sótano, mejor habilitado para las actividades e intervenciones audiovisuales que nos habían preparado. He de reconocer que tras la saturación de charlas de los dos primeros días, el tercero me resultó más relajado, y a ello contribuyeron tanto la oscuridad, el lugar cerrado y la pantalla como la mano invisible que decidió el orden de las intervenciones.

1. Hacia las 17h, tras una presentación de Mike Ibáñez, el documental Subliminàlia inauguró la tercera jornada de Spectra. Locutado en catalán por el propio Mike, y producido por Mess/Age, me pareció más bien una vídeo creación o un collage que un documental, pero no estamos aquí para discusiones de género. Durante una media hora, ofrece imágenes de anuncios de prensa y de televisión de los años ochenta y principios de los noventa, en los que se detiene para dirigir nuestra atención sobre ciertos detalles que seguro nos han pasado inadvertidos, una serie de imágenes ocultas dentro de otras imágenes que constituyen (o eso pretende transmitir el vídeo) ejemplos de publicidad subliminal.

1,5. ¿Era publicidad subliminal? Pues no lo sé. Sobre todo recuerdo las calaveras distorsionadas halladas en el reflejo del capó de un coche o entre las burbujas de una botella, que pueden ser calaveras de verdad (al menos lo parecen), pero quién sabe si fueron colocadas intencionadamente. La publicidad subliminal definitiva es aquella de la que ni el mismo diseñador es consciente.

2. Sin ninguna pausa, como había advertido Mike, dio comienzo la proyección de Los zombis de los zares rojos, un documental grabado de alguna Noche Temática de La2 al que le faltaba algún minuto del principio, tal vez segundos. Buscando, he averiguado que está dirigido por Jerzy Sladkowski mediante la productora de Varsovia Besta Film para las cadenas ZDF y Arte, que lo emitieron como último capítulo de la miniserie documental Geheimes Russland (Rusia secreta; 1996-1998). Su título original: Moskau-Die Zombies der roten Zaren.

2,5. Se puede descargar, pero también lo he encontrado en el youtube vía google video. En alemán, claro. Para conseguir volver a meterme en la piel de mí mismo aquel día de abril, me lo he vuelto a ver a ratos durante la última semana. Lo cierto que es que me estaba enterando de más cosas de las que pensaba, pero por suerte he topado también con una traducción al inglés que me ha ayudado a entenderlo del todo; a pesar de que flaquea (y omite) en algunas ocasiones, me parece que en general es bastante fiel.

3. Los zombis de los zares rojos es un documental sobre la influencia que las señales electrónicas ejercen sobre nuestro organismo. Lo que explican no tiene nada que ver con las torres de alta tensión o de telefonía, sino sobre cómo las señales de baja frecuencia, en ocasiones con mensajes codificados, pueden ser utilizadas para alterar la mente y curar enfermedades físicas o psicológicas o, incluso, manipular la voluntad de las personas a distancia. Según el vídeo, a este tipo de actuación se le llama en Rusia «tratamiento psicotrónico» (a la psicología mediante la electrónica).

3,5. Uno de los mayores expertos en este campo es el Dr. Igor Smirnoff, quien ha desarrollado el método de «psicocorrección» (psychokorrektur), capaz de sanar a pacientes mediante la estimulación del subconsciente. Para introducirnos el alcance internacional del Dr. Smirnoff, el narrador nos informa de que el FBI reclamó sus servicios en 1993 para que aplicara sus técnicas en el asedio de Waco (Texas). Smirnoff pretendía crear mensajes específicos para cada miembro conocido de la secta de los Davidianos que se hallara en la casa, codificarlos, convertirlos en ruido para que sólo fueran perceptibles inconscientemente y emitirlos mediante las señales de teléfono, radio o televisión. Así, dice, saldrían de uno en uno. El FBI no quiso esperar el tiempo que tardaría en prepararlo todo y llevó a cabo la masacre.

4. Tras Smirnoff, el narrador nos presenta a los zombis de Moscú que dan título al documental, un grupo formado por miles de ciudadanos que creen que están siendo constantemente vigilados por las autoridades y que afirman haber sido objeto de experimentos relacionados con el control mental.

4,5. Antes de conocer a algunos de estos zombis, ofrecen un diálogo muy interesante entre un entrevistador y una investigadora, extraído de un documental ruso que una televisión nacional se negó a emitir (parece que presionada por alguna opinión externa). La mujer describe, sin entrar en más detalles debido a la carencia de patente, un líquido que contiene cierto tipo de información y que inyectan en los pacientes. ¿Una locura? Han conseguido que los datos se desplacen por el éter, y la sangre misma es un fluido que contiene nuestra más exacta descripción: ¿por qué negarnos a la posibilidad de información inyectable o ingerible?

5. Acto seguido, la narración nos traslada hasta el apartamento de una mujer que nos relata los síntomas que padece debido al «tratamiento psicotrónico» al que es sometida día y noche. Yerina Koslova lleva al cuello un aparato para neutralizar las ondas psicotrónicas que bombardean el bloque en el que vive, y nos enseña también un gorro de confección casera para protegerse contra el dolor que le provocan las bajas frecuencias.

5,5. Antes de seguir, me gustaría apuntar una cosa. Lo fácil es tachar a esta mujer y al resto de zombis de Moscú como locos. Es reconocible como gag cómico la imagen de un conspiranoico que se fabrica un sombrero de aluminio para que las señales de radio no afecten a su cerebro. Aceptando que esta persona pueda haber desarrollado cierta paranoia, ¿a qué tipo de propaganda hemos sido sometidos para considerar loca a una persona que cree que las señales eléctricas (que existen) afectan a su organismo y aceptemos al mismo tiempo como presidente de gobierno de un país a otra persona que cree en un ser superior y eterno (o sea, una ficción)? ¿Por qué las religiones no entran en la categoría de enajenaciones o enfermedades mentales? ¿Por qué la fe no incapacita para los cargos públicos?

6. Para rebatir lo anterior, Yerina Koslova muestra a la cámara un certificado que prueba que ella está mentalmente sana. La acompaña Andre Slepucha, un ingeniero electrónico que afirma que el KGB experimentó con él mientras fue prisionero en los gulags de Stalin en los años 50. Este hombre esconde bajo la boina un alambre que le rodea el cráneo y, bajo mangas y perneras, un sensor en cada extremidad, todos ellos conectados a una petaca central colgada del pecho para protegerse del influjo de las señales. En una de las habitaciones de su piso, reconvertida en taller, Andre aprovecha transistores normales y otros deshechos de electrodomésticos para construir aparatos similares que sirvan para ayudar a otra gente. Cada rincón de su casa está cubierto de cables y filtros para protegerse de las bajas frecuencias propagadas a través de la radio, la electricidad y el teléfono.

6,5. Una película filmada por el Ministerio del Interior ruso sobre los generadores psicotrónicos describe sus efectos nocivos en cuatro etapas: primero uno se siente extraño (unwohl), después pierde la lógica, también la orientación espacial y, por último, la conciencia.

7. El documental finaliza en la clínica del Dr. Smirnoff, quien somete a un paciente a una operación sin cirugía para curarle de la adicción a las drogas. Mediante la psicocorrección antes expuesta, con una computadora y durante pocos minutos, el subconsciente del joven recibe las señales codificadas en forma de ruido que conseguirán «lavarle» el cerebro.

7,5. Debo reconocer que, llegada esta secuencia, cuando oí la palabra que repite el paciente porque significa algo importante para él, «mama», me salí de la narración y se me ocurrió si no sería tal vez un gag. Si no sería todo en realidad un falso documental, una ficción compuesta con el tradicional recurso del manuscrito encontrado, y que ese «mama» constituyera el último grito para despertar nuestra incredulidad. Lo del manuscrito es factible, por cuanto el documental rescata fragmentos de otra serie documental rusa que no se emitió, así como de filmes institucionales. Que sea todo cierto también es muy probable.

8. El Dr. Smirnoff explica en un momento que ha sido requerido por políticos de su país para «corregir» el voto de los ciudadanos. Siempre se ha negado, pero afirma que tal cosa es posible. Puede que sí, y puede que no, no lo sé, pero eso me lleva a formularme una pregunta más: ¿puede un trozo de carne y huesos, animado por impulsos eléctricos, REALMENTE pensar por sí mismo?

diumenge, de juny 01, 2008

PUREZA AMERICANA

El lenguaje es una máquina de propaganda. Caí (una vez más) en la cuenta cuando me fijé en que se siguen usando términos como afroamericanos, asiáticoamericanos, hispanos, italoamericanos, irlandeses americanos, latinos...

Todo para distinguir a la descendencia de cualquier grupo de gente originaria de cualquier lugar del mundo que en un momento de su vida decidió o se vio obligada a emigrar a los Estados Unidos. Los estadounidenses, muy suyos, se han cuidado mucho de no llamarse a ellos mismos euroamericanos, angloamericanos o germanoamericanos demasiado a menudo, para dejar claro que ellos (los wasp) son los únicos amos y señores del continente. Es sintomático que las denominaciones del párrafo anterior sigan utilizándose hoy en día para especificar que ninguna de esas personas es «americana de verdad».

La propaganda ha llegado a identificar a los «estadounidenses» con los «americanos» de una forma tan incuestionable hasta el punto de que los americanos más antiguos se han visto privados de su gentilicio y sólo se les reconoce si uno se refiere a ellos como «indios», «nativos» o «indígenas».

El lenguaje es un almacén de odio con un hambre infinita por etiquetar a las personas.

divendres, de maig 23, 2008

LOS 8 DE MARVEL

Si en el pasado tardé más de 19 meses en llegar a escribir el post número 100, ahora sólo han hecho falta 10 y medio para doblar la cantidad. Para celebrarlo, un texto de los largos (sí, otro). Aquí llega... ¡EL NÚMERO 200!

La leyenda narra que Martin Goodman, propietario de Atlas, la editorial que todavía no era Marvel Comics, llegó a un acuerdo a finales de los cincuenta con la empresa distribuidora de la rival DC para sobrevivir a la crisis que sufría entonces el mercado del comic book. La implantación del Comics Code en 1954, un código de censura interno de las editoras, desencadenó el cierre de la línea de comic books de EC, que a su vez causó el cierre de la distribuidora Leader News, que se llevó consigo a otras muchas pequeñas editoriales que dependían del dinero que Leader les avanzaba gracias a los ingresos que generaban los tebeos de EC. El número de títulos se quedó en la mitad y los dibujantes emigraron a la publicidad o a las tiras de prensa.

A Goodman, además, le falló la distribuidora y despidió a todos sus trabajadores menos a Stan Lee; interrumpió la producción el verano de 1957 durante un año. A pesar de cancelar más de cincuenta cabeceras, Atlas se las arregló, tirando de material realizado con antelación o tal vez incluso de reediciones (desconozco el tema al detalle), para mantener una quincena de títulos en las tiendas. El mes de portada con menos colecciones fue octubre de 1957, que contó sólo con Patsy Walker #73 y el único número de Dippy Duck (distribuidos en julio, seguramente). El periodo de sequía en los quioscos terminó hacia el final del verano, cuando Goodman encontró una nueva distribuidora, la de DC, que sólo le permitía sacar ocho títulos al mes.

Éstas fueron TODAS las cabeceras de Atlas en octubre de 1957

La limitación de ocho títulos al mes a partir de finales de 1957 aparece recogida en varias fuentes:

1. «Goodman made a deal with rival publisher DC to get his few remaining comics to the stands via DC’s own distribution system, which usually carried a few other lines. However, DC agreed to handle only eight Goodman comic books a month». DANIELS, Les. Marvel. Five Fabulous Decades of the World’s Greatest Comics. Harry N. Abrams, Inc., Publishers. Nueva York: 1991. [pp.80-81].

2. «Marvel initially survived the aftershocks of 1954 better than most because publisher Martin Goodman distributed his comic books through his own distribution company. To save expenses, Goodman shut down his distribution operation and signed a contract with DC Comics, which agreed to distribute a monthly total of eight Marvel through its Independent News Company». WRIGHT, Bradford W. Comic Book Nation. The Transformation of Youth Culture in America. The Johns Hopkins University Press. Baltimore (Maryland, EEUU): 2001. [p.201].

3.
«Goodman convinced Independent News (a distributor owned by rival DC) to distribute their titles. But Independent wouldn’t let him publish forty to sixty books anymore. They’d take only eight a month, and these would contain mostly inventory work». RO, Ronin. Tales to Astonish: Jack Kirby, Stan Lee, and the American Comic Book Revolution. Bloomsbury Publishing PLC. Nueva York: 2005. [p.62].

Eso es lo que dicen las fuentes (también es posible que las dos últimas copien de la primera). Ocho es un número muy exacto, y yo quería saber qué ocho títulos sacaba Atlas/Marvel cada mes. Por supuesto, con la jugada de las colecciones bimestrales, podía producir hasta dieciséis diferentes, pero alternarlas de manera que
al mes aparecieran sólo ocho. Empecé a echar cuentas y no me salían.

Bueno, al principio sí. Entre noviembre de 1957 y septiembre de 1960 Atlas (o lo que quedara de ella, pues su logo dejó de aparecer en las cubiertas) efectivamente sacó ocho comic books por mes. ¿Cuáles? Éstos:

-desde el número #87 al #93 (y último) de Patsy Walker in... Miss America.
-desde el número #74 al #90 de Patsy Walker.
-desde el número #81 al #98 de Millie the Model.
-desde el número #39 al #55 de Two-Gun Kid.
-
desde el número #75 al #92 de Kid Colt Outlaw.
-desde el número #72 al #89 de Love Romances.
-desde el número #55 al #70 (y último) de Battle.
-desde el número #60 al #76 de Strange Tales.
-desde el número #49 al #60 de Journey into Mystery.
-desde el número #55 al #71 de Patsy and Hedy.
-el número #17 de Rawhide Kid, de agosto de 1960.
-el número #7 de My Girl Pearl, de agosto de 1960.
-desde el número #15 al #20 (y último) de Navy Combat.
-desde el número #14 al #29 (y último) de Wyatt Earp.
-desde el número #43 al #60 de Gunsmoke Western.
-desde el número #9 al #19 (y último) de World of Fantasy.
-desde el número #1 al #5 (y último) de Strange Worlds.
-desde el número #1 al #11 de Tales of Suspense.
-desde el número #1 al #11 de Tales to Astonish.
-desde el número #1 al #6 de A Date With Millie.
-desde el número #1 al #6 de Kathy, the Teenage Tornado.
-desde el número #60 al #77 de My Own Romance.

Da igual que se vean los números 100 y 102: Big Premiere Issue!

En total, 22 títulos que, bien repartidos, salieron de ocho en ocho. Los resaltados en negrita son los que mutaron en cabeceras de superhéroes. Se supone (o creía yo, cuando empecé a investigarlo) que la limitación impuesta por DC duró
hasta 1968, cuando Marvel convirtió Tales of Suspense y Tales to Astonish en Captain America y The Incredible Hulk (en abril); nacieron Captain Marvel, The Invincible Iron Man y Prince Namor, the Sub-Mariner (en lo que se conoce como mayo del 68, de conmemoración estos días); Strange Tales se transformó en Doctor Strange, provocando la independencia de Nick Fury, Agent of SHIELD (en junio); y apareció Silver Surfer (agosto). Lo cierto es que la ampliación de colecciones empezó incluso antes del famoso Fantastic Four #1. Retrocedamos.

Tres portadas, dos dibujantes, una única composición

A partir de octubre de 1960 (siempre según la fecha de portada), unos pocos números de Kid Colt Outlaw pasan a mensual, y lo mismo sucede, de forma permanente, con Strange Tales, Journey into Mystery, Tales to Astonish y, muy poco después, también con Tales of Suspense. En abril de 1961 finaliza My Girl Pearl y en junio es sustituida por Amazing Adventures, donde nacería Spider-Man el año siguiente. Estos movimientos ocasionan, si no me he equivocado contando ni me dejo fuera ningún título, que Marvel publique unos meses 11 y otros 9 colecciones hasta mayo de 1961.

Las colecciones más raras no sobrevivieron demasiado

Con Amazing Adventures comienza una oleada de nuevas cabeceras: Linda Carter (septiembre), The Fantastic Four (noviembre), The Incredible Hulk (mayo 1962), The Amazing Spider-Man (marzo 1963), Sgt. Fury and His Howling Commandos (mayo), The Avengers (septiembre), The X-Men (septiembre) y Daredevil (abril 1964). Con pocas variaciones, durante esta época Marvel saca entre 10 y 11 títulos al mes, cantidad que con el paso a mensual de Fantastic Four, Amazing Spider-Man, Sgt. Fury y The Avengers ya no bajará de 11. Luego, unos meses 13, otros 11; después unos 12, otros 13, alguno 15... The X-Men y Daredevil también son mensuales. Es evidente que los muy ajustados ocho quedaron atrás hace tiempo. Eso sin contar los Annuals, claro.

Aunque ahora lo parezca, entonces Marvel no sólo publicaba superhéroes. En un momento tan álgido para el género como fue La trilogía de Galactus (marzo a mayo de 1966), las siguientes colecciones pre-FF seguían en el mercado: Millie the Model, Two-Gun Kid, Kid Colt Outlaw, Patsy and Hedy, Rawhide Kid y A Date With Millie.

Ante el escenario expuesto, sólo pudieron ocurrir dos cosas:

POSIBILIDAD A: El acuerdo de distribución entre Marvel e Independent News se renegoció y fue ampliando con los años.

POSIBILIDAD B: Marvel engañó miserablemente a DC para ganar terreno en los quioscos. Lo que a su vez implica: b.1) Que en DC no sabían contar; o b.2) Que en DC no se preocuparon demasiado por la competencia (esto sí es cierto: las altas esferas despreciaban el estilo Marvel).

¿Alguien conoce cuál es la correcta?

PD: todo esto es algo que me he encontrado en el camino de preparación de mi proyecto final de carrera, que debo haber entregado dentro de justo cinco (5) semanas. Hasta que no lo acabe no informaré con más detalle.

dimecres, de març 19, 2008

BULA TERRORISTA

Para aclarar mis sentimientos, me hice la pregunta las pasadas navidades: ¿qué me gusta menos de verdad, las fallas o la navidad? Porque lo habitual es que uno odie las fallas cuando son fallas y haga ascos de la navidad cuando es navidad. Así que hace tres meses me planteé el interrogante y concluí que mi nivel de tolerancia hacia las fallas es muchísimo menor que el que he desarrollado hacia cualquier otra fiesta.

Está claro que la navidad es una invitación al suicidio. No sólo por su lado vomitivo de las reuniones familiares y el sentimiento de soledad que produce en muchos, sino por la exaltación del consumo y la destrucción del planeta. Se celebrará el renacimiento del Sol, pero de nuestros actos se desprende que buscamos aniquilar nuestro hábitat, que queremos destrozarlo AHORA, y que sólo tenemos derecho a hacerlo NOSOTROS.

De mi repulsa a las fallas he descubierto que soporto mejor la invasión ideológica y visual de la navidad que la saturación sonora que termina esta noche. El ruido continuado impide pensar. Respecto del cine, en la carrera aprendimos que uno puede dejar de mirar y no hacer caso del mensaje, pero no podemos dejar de oír. Sobre este mecanismo se construyen las pelis de terror. En esta tortura se basan las fallas. Puedes decidir no ver una sola falla, pero ten por seguro que los falleros harán que te enteres de que están de fiesta.

Lo que más me molesta de los falleros es su impunidad. Pueden montar una carpa enorme en medio de la calle. Pueden prender hogueras enormes en los cruces. Pueden alterar el tráfico de vehículos a su antojo. Pueden hacer estallar artefactos explosivos de cualquier potencia, a cualquier hora, en cualquier lugar y hacia cualquier dirección. Pueden ensuciar los pueblos y ciudades con niveles de mierda que nadie soñaría con ver junta. Pueden cometer faltas gordas de ortografía. Pueden desfilar bajo tu ventana con una banda de música anuladora del libre-pensar y tirando cohetes a las ocho de la mañana. Pueden montar verbenas de madrugada. ¡Y la policía mirando!

Seamos serios: en cualquier país civilizado y con un puñado de leyes estos falleros acabarían sus días en prisión. Pero resulta que vivimos en Valencia, territorio sin ley gobernado por el MAL. Con un poco de suerte éstas serán las últimas fallas que tenga que soportar en mi vida.

O eso, o concesión de bula para todo el mundo DESDE YA para cometer actos terroristas. A ver si los falleros van a ser los únicos que puedan incendiar las calles.

PD: por cierto, siempre me ha llamado la atención la similitud fonética entre «falla» y «fire». ¿Alguien sabe algo?

dijous, de febrer 21, 2008

KIRBY & SIMON, PILARES DEL POP

Estaba repasando un volumen que editó hace unos años El País, titulado Protagonistas del siglo XX -que, como síntoma de la ignorancia en el mundo, no incluye a Jack Kirby-, cuando en su página 474 hallé el siguiente collage, que ya había visto en anteriores ocasiones:

Es de 1956 y se titula Just What Is It that Makes Today's Homes So Different, So Appealing? (¿Qué es lo que hace al hogar de hoy tan diferente, tan atractivo?). Es obra del artista inglés Richard Hamilton, y parece que está considerada como el nacimiento del arte pop.

En la pared del fondo se puede ver con bastante claridad la portada del número 26 de Young Romance, de octubre de 1950 y obra de Jack Kirby.

La cabecera Young Romance, parida por Joe Simon y desarrollada junto a Kirby, trastocó la industria del comic book cuando apareció en 1947. Publicaba Crestwood (según el propio Simon; otras fuentes que consulto me dan otros nombres, como Prize o Feature) y distribuía Independent News, de DC, propietaria actual de los derechos. Fue el primer comic book de amoríos y le siguieron 600 imitadores. Si Simon y Kirby fueran japoneses, serían los padres del shojo.

Por un lado, el pop art me gusta. Por otro, da mayor protagonismo a quien se apropia de una obra y anula al artista primero como, en este caso y en las obras de Lichstenstein, los dibujantes de los comic books originales, y eso ya no me gusta tanto. Hoy identificamos a Warhol, Lichstenstein y Hamilton como artistas. ¿Cuándo recibirán su reconocimiento los artistas originales?

dilluns, de desembre 31, 2007

COMPRAR Y BAJARSE DEL BARCO

Hacía mucho que no entraba a una tienda de cómics sin una lista de lo que me interesaba encontrar y eventualmente adquirir. Miento. Hacía mucho que no entraba a una tienda de cómics con el tiempo justo para localizar lo que me interesara, comprobar que estuviera en buen estado, pasar por caja y volver a la calle sin fijarme en el resto de la oferta.

Esta semana le dediqué un rato a la prospección del mercado y comprobé, como bien se dice por ahí, que la oferta es inmensa. Confluyeron varios factores para que me volcara en estos menesteres. No basta con desplazarse a Valencia ni con disponer de tiempo, no: la tercera arista de esta comunión de circunstancias es que estoy volviendo a quitarme de los superhéroes. Miento. Están dejando de importarme las colecciones actuales. Más aún: me están decepcionando las actuales ediciones españolas de superhéroes, y por eso ya me encuentro casi fuera del barco. Más todavía: la falta de interés por las colecciones DC y Marvel actuales, sumada a las mejorables ediciones que las mismas obtienen por parte de Planeta y de Panini, están alejándome de los superhéroes que se publican ahora. Y me parece bien. Hay un océano de tebeos por descubrir, con sus propias flotas surcando sus regiones sin horizonte. Los superhéroes están muy bien, pero absorben demasiado.

En parte ha sido por voluntad propia, pero he de reconocer que el mérito corresponde también (y no poco) a Planeta, que me lo ha puesto muy fácil este año para apartarme de los superhéroes. Todo empezó el pasado verano con los nuevos volúmenes de Superman y Green Lantern. Superman me gusta de toda la vida, pero desde la desaparición de Zinco sólo había comprado un número de Norma, por probar (y no repetir debido al precio y al formato), los tres tomitos de la colección de El Mundo (con Las cuatro estaciones de Jeph Loeb y Tim Sale, seguidos de una selección de historias de 1999 y 2000, además de la primera aparición de 1938) y otro que creo que salió con El Levante (con dos historias de Alan Moore, una de John Byrne y dos mierdecillas de Loeb). Tras más de doce años sin una dosis regular de Superman, yo quería seguir la colección, sobre todo si estaba a cargo de Kurt Busiek y Carlos Pacheco.

Respecto de Green Lantern, también la había empezado meses atrás atraído por Pacheco, pero con el inicio del nuevo volumen vi algo raro en el diseño de los títulos y se me ocurrió descargarme los tebeos originales. Planeta me estaba tomando el pelo. El número 2 de Green Lantern se quedó en el quiosco y decidí que el Superman #5 sería el último (soy débil y a Superman le di un poco más de margen).

Pasó octubre y de Planeta sólo conservaba 52, The Sandman y La cosa del pantano. El mes pasado me cansé ya de 52. Al principio estaba bien, interesaba la historia, las portadas me encantaban e, importante, es barato, pero desde hace bastante tiempo no estaba yendo a ningún sitio. Semana a semana no te das cuenta pero te sacan la pasta que no veas con una chorrada. Como además le estoy cogiendo tirria a la Planeta que edita superhéroes porque insiste, entre otras cosas, en no resaltar algunas palabras en negrita como marca la tradición y en adaptar chusqueramente los títulos, la he mandado a la mierda por completo. Ea. Si como consumidor soy soberano, mi acción tendrá repercusiones y las ediciones mejorarán. Si todavía queda mucha gente que les sigue comprando y mi opinión no vale una mierda, entonces yo podré dedicar el dinero que tiraba hasta ahora con los superhéroes con otro tipo de tebeos que suelen quedarse en la lista de las compras. Sólo pensar que por dejar a medias 52 dejaré de gastar más de 40 euros en esta colección que podré dedicar a otros autores me parece un gran incentivo.

La puntilla ha llegado este mismo mes. Planeta cancela The Sandman en el número 18 y La cosa del pantano en el 13. Pues muy bien. Si Planeta quiere jugar a cancelar colecciones y a editar con el culo, juguemos. Me habían recomendado The Sandman, pero a mí me estaba decepcionando, así que aquí me planto: los 37 comic books originales publicados me parecen suficientes para formarme una opinión de The Sandman. No está mal, tiene sus buenos puntos, es mejor que muchas otras cosas, pero no le llega a la rodilla de otros títulos. Diez números cualesquiera del Conan el bárbaro de Roy Thomas y Barry Smith son muchísimo mejores que todo lo que he leído de Gaiman.

La cosa del pantano, por el contrario, cada vez iba a mejor. Según cómo estén editados los tomos que parece que piensan sacar para continuarla, y según la posición que ocupe en la nueva lista de prioridades, ya me pensaré si sigo o no.

Eso por lo que toca a Planeta, que no es poco. De Panini sólo sigo Daredevil y, hasta ahora, Civil War. Lo de Daredevil es increíble: van a cumplirse diez años desde el inicio del nuevo volumen, con un nivel medio-alto de calidad en las historias... ¡y sigue subiendo!

Es posible que pruebe alguna de las novedades en grapa de los próximos meses, pero no siento ningún interés hacia los tomos de Panini. Desde que concluyó X-Statix, sólo ha caído uno de Hulk y dos de Hulka. No es sólo que las encuadernaciones no me inspiren mucha confianza: tampoco las historias me atraen. ¿Y qué quieres que te diga? Si tengo diez euros para gastarme en tebeos me compraré otro volumen de Rip Kirby, o uno de los baratos de Joe Sacco, o uno de Crumb, o un par de números que me falten de las bibliotecas de Marvel o EC, o... Hay tantas opciones antes que comprar, por ejemplo, uno de los tomos que vi de Iron Man, que sí, que estaban bien dibujados, pero que yo para "probar" me pillo un comic book de 2 euros, no un tomo de 10.

Otra cosa. Yo vivo en provincias y por suerte aquí no llegan esos engendros, pero ¿quién compra las ediciones especiales de Panini? Sé que existen por una riña entre distribuidoras, pero no me explico cómo cualquiera que siga un título puede preferir tener todos los números de la colección con dos franjas rojas y con una portada que no se corresponde con la original, que en ocasiones ni siquiera es una portada alternativa que saliera en EEUU, y que la mayoría de las veces es peor que la de la edición normal. Yo lo tengo claro: en mi casa no entra un "edición especial".

Ya está, creo. Buscaba el tercer tomo de la historia del cómic de Panini, pero todavía no ha salido, así que volví a casa con El gato Fritz de Crumb y un tomo del Thor de Gerry Conway y John Buscema, todavía de las Bibliotecas Marvel de Forum.

EPÍLOGO: al día siguiente pasé por una librería de aquí y me detuve a hojear el tomo de Batman: The Cult. Me sorprendieron las palabras resaltadas en negrita, el tipo de rotulación y lo bien editado que estaba en general. Vi los créditos editoriales y claro, no podía ser de otra manera: el volumen corresponde a la primera hornada de DC de Planeta, de hace dos años y medio, cuando aún conservaba el equipo de Forum. Qué triste que se haya perdido todo aquel conocimiento y saber hacer.

dilluns, de desembre 24, 2007

P'HABERNOS MATAO

Por alguna razón (fascinación por la aeronáutica, por el espacio aéreo, o por la tecnología y el espacio en general), en el siglo XX se estableció que el héroe moderno debía sobrevivir a un accidente de aviación en su primera aventura.

Alex Raymond procuró que Flash Gordon hiciera lo propio en su primera aparición el 7 de enero de 1934. Debió gustar tanto de la experiencia que repitió en la segunda dominical:

(las rocas de Mongo deben estar acolchadas, digo yo)

Por aquellos años, Jerry Siegel y Joe Shuster crearon a su Superman y, tras llamar a muchas puertas, en 1938 Detective Comics (DC) estrenó la cabecera Action Comics con su héroe en portada. De forma un tanto cutre, los autores resolvieron el origen del personaje en dos viñetas de la primera página. En dos patás, vamos. Años después, otros dibujantes añadirían más detalles al mito. En estas dos viñetas de Curt Swan de 1973, Jonathan y Martha Kent hallan en la cuneta la cápsula que contiene a Kal-El.

(más que un accidente, esto es un suave aterrizaje)

John Byrne modificó un poquirritín el momento en The Man of Steel #1 (X-1986):
(aquí tenemos ya la explosión del impacto y un boquete)

Ciñéndose a la tradición, Jack Kirby y Stan Lee no quisieron ser menos cuando crearon el argumento del origen de los Cuatro Fantásticos, en 1961:

(chocan contra el suelo dando tumbos y me salen enteritos, oiga)

En 2004, los de Lost repitieron la jugada:

(ni un rasguño, como quien dice)

Si hasta ahora hemos asistido repetidamente al surgimiento de los héroes tras sobrevivir éstos a un accidente de aviación, el primer año del siglo XXI trasladó la fórmula desde la ficción a la realidad con un "accidente" televisado en directo.

Tenemos el avión que se estrella. ¿Y los héroes? También. Y en pantalla. Si bien es cierto que desde antiguo se han adaptado al cine los superhéroes de cómic, también lo es el boom que ha experimentado el género esta década desde el 11-S:

-Blade II (marzo 2002)
-Spider-Man (mayo 2002)
-Daredevil (febrero 2003)
-X2: X-Men United (abril 2003)
-Hulk (junio 2003)
-Hellboy (marzo 2004)
-The Punisher (abril 2004)
-Spider-Man 2 (junio 2004)
-Blade:Trinity (diciembre 2004)
-Elektra (enero 2005)
-Man-Thing (abril 2005)
-Batman Begins (junio 2005)
-Fantastic Four (julio 2005)
-X-Men: The Last Stand (mayo 2006)
-Superman Returns (junio 2006)
-Ghost Rider (febrero 2007)
-Spider-Man 3 (abril 2007)
-Fantastic Four: Rise of the Silver Surfer (junio 2007)

Eso hasta ahora (por suerte no he visto ni la mitad, y seguro que me he dejado alguna). Para el año que viene: Iron Man (abril 2008), The Incredible Hulk (junio 2008), The Dark Knight (julio 2008), The Punisher: War Zone (septiembre 2008) y espero que ninguna más. Aparte, en la agenda de Marvel Studios hay una docena larga de proyectos más para los próximos años, como si quisieran sacar tajada de cada personaje de la editorial.

Por alguna razón, el siglo XXI ha ratificado el esquema "accidente de aviación-surgimiento del héroe"; con una notable variación: del clima creado por un accidente real televisado (hecho ficción, hecho mito) ha surgido en pocos años una legión de películas de superhéroes. Los personajes serán ficción, pero la invasión de las salas es muy real. Y yo sigo preguntándome: ¿de qué han venido a protegernos?

dimecres, de desembre 12, 2007

¿PUEDE QUEBRARSE UNA GOMINOLA?

Hoy concluye la serie de posts sobre Gominolas y el esquema de cuatro. Éstos han sido los capítulos anteriores:

-Gominolas desinfladas.
-La forja de un concepto.
-Un tornado de rayos cósmicos.
-El (otro) cuarteto de Nueva York.

No lo entiendo, la verdad. ¿Por qué no me fijaría en una serie de mayor provecho a la que dedicarle estos textos? ¿Qué me ha hecho
Gominolas? ¿Qué tiene? Tal vez sea mejor referirse a lo que no tiene, o a lo que tiene fuera de lugar, o a lo que no acaba de encajar. Lo que parece cierto es que se pueden aprender tantas o más cosas de las producciones defectuosas que de aquellas que son perfectas, y Gominolas me ha provocado unas pocas reflexiones. [Al final no han sido tan pocas y me ha quedado un texto largo, pero quería rematar ya el tema y espero que a alguien le resulte de interés].

Antes de seguir, en el último post se me olvidó añadir que una muy plausible explicación (a mi entender) de la repetición de una de las características más básicas del esquema de cuatro, el hecho de que, en la mayoría de los casos, en el grupo sólo haya una chica frente a tres chicos, sería la ineficacia de los guionistas, por lo general hombres, para desarrollar personajes femeninos. El razonamiento de los guionistas puede ser parecido al siguiente: "hombres sabemos que puede haber de muchas clases: está el listo, el tonto, el fuerte, el ligón, el simpático, el fiestas, el tímido... ¿pero chicas? Chicas sólo hay una: LA chica (esa gran desconocida)".

Me perdí (es un decir) el cuarto episodio de Gominolas y este fin de semana me vi el quinto para refrescar la serie y comprobar si se habían enderezado un poco. Había aspectos mejor llevados pero los defectos principales seguían repitiéndose.

Retrocedamos un mes. Gominolas tenía buena pinta. La premisa era original. Parecía un producto un poco más arriesgado. El piloto confirmó en parte algunas de las expectativas. Ofreció, incluso, caminos nuevos al adoptar el esquema de cuatro: el líder venido a menos de una banda infantil, Benja, reúne al grupo veinte años después. Benja, en tanto que compositor, sería el cerebro y, emulando al Reed Richards de los Cuatro Fantásticos, convocaría al equipo formado por Bruno, el ligón (Johnny Storm / Antorcha Humana); Tinín, el violento y malhablado criado en la calle (Benjamin Grimm / la Cosa); y Susana, la chica rubia que ejerce un poder invisible sobre los hombres (Susan Storm / Chica Invisible). El parecido es tal que incluso se repiten dos nombres: Benjamin y Susan, el segundo atribuido al mismo personaje. Otras similitudes: visten uniformes, pelean entre ellos, sobre todo Bruno y Tinín, y el primero de estos dos incendia una habitación creo que en el segundo episodio (tal que la Antorcha en el Edificio Baxter).

Ya lo dije: lo mejor del piloto (y de toda la serie) es la actuación de los Gominolas. Por desgracia, eso no es mérito de los guionistas: lo es de Guille Milkyway, autor de la canción, de los actores que cantan y bailan (muchísimo mejor que en El otro lado de la cama, ande va parar), del director, del coreógrafo, del director de fotografia y del montador. Los guionistas tuvieron una idea para un corto que finalizaba en el mismo piloto y alguien decidió estirar la ¿trama? y convertirlo en una serie.

[Una pregunta que se me acaba de ocurrir: ¿se ruedan en España auténticos episodios piloto o son ya directamente "primeros episodios"? Antes de que una serie estrene su primera temporada en EEUU, sus creadores (o quien sea que se encargue de los pitchings) intentan vender la idea a una cadena o productora, que si acepta, puede autorizar la producción de un piloto, que si gusta en los pases de prueba, recibe financiación para una temporada o para media. No sé por qué, me huelo que aquí una vez se compra una serie se empieza a grabar sin más criba previa. Una serie debe gustar a quien pone el dinero, por supuesto, pero más todavía a quien va a verla].

Desde el primer episodio a mí me fallan tanto Fernando Tejero haciendo de Benja como Lluís Homar interpretando a su padre Jimmy (¿qué mierda de nombre es Jimmy?). El primer personaje me chirría porque parece que Tejero no se lo acabe de creer (puede ser sólo impresión mía porque no me entusiasma como actor) y el segundo me carga. Los episodios descansan demasiado sobre el peor actor / personaje y esto lastra absolutamente todo. También, Jimmy no es personaje principal (o no debería serlo) y recibe demasiado protagonismo.

Sobre Arturo Valls / Bruno, Kira Miró / Susana y Gorka Lasaosa / Tinín no tengo ninguna queja («¿Y qué, si la tuvieras, oh, mortal? ¿Acaso importa a alguien tu opinión en esta tumultuosa esfera de fango?»). Bueno, una: que los guionistas parecen más interesados en que Kira enseñe cacho que en dedicarle alguna que otra trama. ¿No tiene nada más que ofrecer el personaje?

La serie parte de algunos problemas de base: a) Cuatro miente cuando anuncia Gominolas como episodios de media hora. Dura algunos minutos más, y eso ya no es media hora. Es más: le siguen sobrando cerca de diez minutos. b) Veinte años son muchos para que los personajes no se hayan visto y estén juntos de pronto. c) El recurso de imágenes de políticos o gente del espectáculo (si es que existe alguna diferencia) no encaja, está de más. d) Fernando Tejero. e) Si bien el recurso de la voz over de un personaje muerto es algo que mola mucho y que en apariencia le hace a uno compartir olimpo con el Sunset Blvd. del genio Billy Wilder y Charles Brackett o con el American Beauty de Sam Mendes y Alan Ball o, más cercano, con Desperate Housewives, existe una diferencia sustancial: en los dos primeros casos son los muertos quienes cuentan sus propias historias, y en el tercero, es la muerte de la narradora la que detona e impulsa la trama. De la Gominola muerta, en cambio, no sabemos una puta mierda y su muerte no aporta nada. ¿Desde cuándo a alguien le importa lo que pueda contarnos la voz de un muerto de quien no sabemos nada? Creo que éste es el error de concepción más profundo de la serie, el que está consiguiendo auyentar a la audiencia.

Cuestiones que se pueden corregir: a) Dejar un poco de lado por un tiempo a Benja, Jimmy y Richi. b) Focalizar un poco más en Susana y Tinín (y sus relaciones respectivas con Bruno y Noelia). c) Entrelazar más las historias. La voz over de la Gominola muerta es un artificio para simular conexión entre tramas separadas. En Seinfeld eran maestros entrelazando tramas. En muchos episodios, cada uno de los personajes protagonizaba una historia, que minutos después averiguaban que tenía relación con otra trama de alguno de ellos. Cuando las cuatro se trenzaban y confluían en una sola línea, era bastante difícil quitarse el sombrero al tiempo que uno se tronchaba de risa. Y todo ello en 22 minutos. d) Sintetizar las tramas. e) Analizar la convivencia entre Bruno y Tinín. f) Recuperar los números musicales de vez en cuando. g) Rodar episodios de flashback con mayor protagonismo de los niños, tal vez de gira junto a Torrebruno. h) Dejar de machacar a Benja. No, no es lo mismo que el punto a), aunque lo parezca. Da la impresión de que la personalidad de Benja sólo tenga un aspecto: fracasar. El personaje necesita matices, y no los tiene o es demasiado repetitivo. i) Darle a Jimmy una hostia de una puta vez y que cobre con su misma moneda. Y echarle de la serie, de paso, si puede ser. j) ...y, no sé. La serie no acaba de cuajar. Es como si los personajes no controlaran sus vidas y fueran marionetas que responden a los antojos de los guionistas. En estos casos, cuando algo huele a guionista... malamente. k) También le falta ritmo, y eso se soluciona recortando minutos, sintetizando las tramas y alternando personajes, que no entiendo yo esa manía española consistente en que todos los personajes deben salir en todos los episodios. Pues no, no deben cuando pasen de tres o cuatro. Incluso en Friends solían dejar en ocasiones a alguno de los principales sin trama y con poca participación en el episodio. No digamos ya Doctor en Alaska.

Sin embargo, hay que considerar a Gominolas desde otro punto de vista. Es un intento por parte de una cadena generalista de dirigirse a un público muy concreto. Es una serie realizada, precisamente, para el grupo de edad más numeroso de este país, los que tenían entre 25 y 34 años en 2005 (según una noticia de El País del mes pasado) y que, nacidos por tanto entre 1971 y 1980 vivimos de una forma más o menos consciente el reverso infantil de los 80 (aunque por suerte yo no conocí de la existencia de Parchís hasta la última década del siglo).

Mmm... iba a meterme a hablar de demografía, pero ni es lo mío ni tengo todos los datos, y acabo de caer en que la inmigración debe haber sido la causante de que la generación de baby boomers, que debería encabezar la pirámide poblacional, no lo haga. Como esto ha trastocado la idea que llevaba, mi razonamiento debe ser falso y no merece ser expuesto.

Ideas que se han salvado de la quema: a) los jóvenes miran más Internet y menos la televisión, por lo que colgar los episodios en la red es un esfuerzo por acercarse a las costumbres del espectador potencial; b) las series con viejos tienen los días contados.

Ea, ya me he cansado de este tema. Otro día, cosas nuevas.

diumenge, de desembre 02, 2007

EL (OTRO) CUARTETO DE NUEVA YORK

No sé si nadie más que yo ve esa relación entre El Mago de Oz (1900) y Los Cuatro Fantásticos (1961), pero lo que es seguro es que no estoy solo en la siguiente acrobacia.

Tras la reinterpretación de los personajes de Baum llevada a cabo por Kirby y Lee, es ésta la que proyecta su sombra sobre las ficciones posteriores de cuatro personajes. En ningún momento se trata de copias exactas ni imitaciones: tan sólo se incorporan a los nuevos personajes algunas de las características señaladas en el post anterior, y que parecen funcionar muy bien combinadas en esos conjuntos de cuatro.

La última versión más conseguida de la estructura, tal vez la mejor gracias a las personalidades de sus protagonistas, la hallamos en la serie Seinfeld (NBC, 1989-1998).

Sí, a mí también me encanta este dibujo. Apareció publicado en el correo del número 31 de Biblioteca Marvel: Los 4 Fantásticos (Forum, julio 2001) y cuando lo vi, tiempo después, pensé que no estaba solo en mis rayadas mentales y que efectivamente había una relación entre los Cuatro Fantásticos y los protagonistas de Seinfeld, conexión que es incluso mayor, por más literal, que la de los primeros con los cuatro de Oz.

Hace mucho que no he visto la serie, pero creo que recuerdo lo básico para establecer las comparaciones. Ya puedo recordarlo, puesto que es una de mis sitcoms preferidas, si no la que más. Junto con Frasier y Friends, ambas también de la NBC, conforma la tríada por excelencia de los noventa. Por cierto, que desde que finalizaron éstas en 2004 han surgido muchísimas series dramáticas, pero no me suena que esté pegando fuerte ninguna nueva sitcom. Hace poco empecé con Curb Your Enthusiasm (yo traduzco el título como "Mengua tu entusiasmo"), que es del 2000 y todavía aguanta, pero o yo estoy muy desinformado o esta década no está dando ninguna sitcom a la altura de Seinfeld, Frasier y Friends. Si sobrevivimos a nuestro presente, ésta será llamada "la década triste" (o del terror, o del miedo).

Sigamos. Los protagonistas de Seinfeld son cuatro (Jerry Seinfeld, Elaine Marie Benes, George Louis Costanza y Cosmo Kramer), como los 4F (Reed Richards, Susan Storm, Benjamin Jacob Grimm y Johnny Storm). Son tres hombres y una mujer, como los 4F. Viven en Nueva York, como los 4F. Jerry es judío, como lo eran los padres de Kirby y Lee, creadores de los 4F. Jerry es el líder del grupo, igual que lo es Reed, de los 4F. Jerry y Elaine fueron pareja igual que lo son Reed y Susan, de los 4F. Jerry y George son amigos desde su época de estudiantes, igual que Reed y Ben, de los 4F. Kramer es el más fogoso de los cuatro («¡La kavorca, Jerry! ¡Tengo la kavorca!»), igual que lo es Johnny, de los 4F. George es el más corpulento de los cuatro, igual que lo es Ben, de los 4F. Hasta se podría decir que la serie tiene su Hombre Topo particular (porque el Doctor Muerte no puede ser) en Newman, la archinémesis de Jerry.

Y poco más. Si no conocéis Seinfeld os la recomiendo desde aquí. Seinfeld es lo más parecido a LA VIDA que he encontrado en la ficción desde Ulysses de Joyce.

Aparte de en El Mago de Oz, Fantastic Four y Seinfeld, el esquema de cuatro se repite (además de en Gominolas) en un par de sitios más -y con esto daré por acabada esta parte. El más antiguo de los ejemplos que quedan es Star Wars (1977), en cuyas escenas en el interior del Halcón Milenario no es difícil atisbar ecos de los 4F en los personajes de Han Solo, Chewbacca, Leia y Luke Skywalker. A saber: Solo y Chewbacca son amigos y pilotos (como Reed y Ben); Leia y Luke son hermanos (como Sue y Johnny); Solo y Leia se lían (como Reed y Sue). Además, por supuesto, está el mismo Doctor Muerte copiado tal cual en Darth Vader.

Por fin, el ejemplo más controvertido de todos: The A-Team (NBC, 1983-1987). Pues sí, también el Equipo-A son cuatro, son veteranos de guerra (del Vietnam; Reed y Ben lo eran de la 2GM), tienen un líder que fuma (Hannibal Smith; Reed fuma en pipa en los primeros números de Fantastic Four), un fortachón con diferente color de piel (si B.A. Baracus es negro, Ben es naranja), un ligoncete (Faceman) y... bueno, no tienen una mujer pero tienen a un loco (Mad Murdock). Si Faceman se hubiera llamado como lo conocemos en España, Phoenix, la jugada me habría salido redonda, pues podría hablar de un ligón que es un ave de fuego, como la Antorcha Humana de los 4F. De nuevo, como ocurrió con Sue Tornado (Susan Storm versión Vértice), es como si los traductores hubieran intuido algunas de estas relaciones.

The Wonderful Wizard of Oz (Lyman Frank Baum, 1900), The Fantastic Four (Jack Kirby & Stan Lee, 1961), Star Wars IV: A New Hope (George Lucas, 1977), The A-Team (Stephen J. Cannell & Frank Lupo, 1983) y Seinfeld (Jerry Seinfeld & Larry David, 1989). Todas son ficciones de cuatro personajes, cada uno de ellos con características poco intercambiables y unas relaciones bastante definidas, como si se debieran a un orden superior, a una superestructura: el esquema de cuatro.

Gominolas es sin duda la peor manifestación que ha dado este esquema. Sobre ella escribiré en la siguiente entrada. Mañana no creo, seguramente al otro.

diumenge, de novembre 18, 2007

PRE POST AROSE

¿De qué escribe alguien que no tiene ganas de escribir? ¿Es compatible la afirmación de que uno no tiene ganas de escribir con el hecho de que se halle ahora mismo redactando unas pocas palabras al respecto? ¿Es derrotado el deseo de escribir ante la ausencia de ganas o la escasez de tiempo? ¿Constituye el hecho mismo de escribir "no tengo ganas de escribir" una reafirmación del acto de escribir? ¿Es acaso...

No. Sigo con otras (pre)ocupaciones. Mejor mañana.

dijous, de novembre 01, 2007

PROMESAS PENDIENTES (Y CABREOS VARIOS)

Hace unos años, cuando el siglo XXI era tan nuevo y a la vez tan sospechosamente similar al XX, como si el destino en vez de traernos un tiempo por estrenar tan sólo le hubiera añadido un palito, un mismo tebeo podía incluir varias secciones cuya sola utilidad era la comunicación de la editorial de turno con sus lectores y viceversa. Estas secciones, que los canales tecnológicos de hoy en día parecen haber convertido en redundantes e incluso en obsoletas, eran sin embargo útiles en cierto sentido, y gozaban de bastante popularidad.

Un mismo tebeo, digo, en este caso el número 29 del tercer volumen Forum de Los Vengadores, publicado en marzo de 2001, incluía en sus páginas no sólo el habitual correo de los lectores (Sala de reunión) o la hoy aún más extraña sección de Cartas al editor, donde el mismo Viturtia respondía con afán conciliador a los airados lectores, sino también, y esto es lo que convierte aquellos años en una época en verdad marciana, un avance de las novedades editoriales que surgirían durante aquel año 2001.

Para aquellos que todavía alberguen dudas sobre el hecho de que una editorial anunciara los principales títulos de cada año en las mismas páginas de uno de sus tebeos, ofrezco aquí la segunda página de aquel avance «Comics Forum: año 2001»:

Sé que está muy pequeño y no se puede leer, pero no pretendo aburriros leyendo anuncios de tebeos que no sólo ya fueron publicados, sino que lo fueron por una editorial que ya no existe. Un momento... ¿de verdad fueron todos publicados?

En el segundo párrafo: «Asimismo se ha previsto una completa reedición del Daredevil de Nocenti/Romita Jr.».

Lo que se conoce como "etapa de Nocenti y Romita Jr." se corresponde con los números de Daredevil que escribió Ann Nocenti, desde el #236 (noviembre 1986) hasta el #291 (abril 1991), y con los que dibujó John Romita Jr., desde el #250 (enero 1988) hasta el #282 (julio 1990), ayudado a las tintas por Al Williamson.

Esta etapa, o al menos la realizada ya por la pareja Nocenti/Romita Jr. fue publicada por primera vez en el segundo volumen Forum del personaje, compuestos por 31 números aparecidos entre julio de 1989 y febrero de 1992.

La reedición prometida en 2001 nunca llegó, y esos años continúan siendo los únicos con huecos en mi colección de Daredevil. Con el tiempo conseguí bastantes de aquellos ejemplares, que leí con satisfacción, y este año he descargado de Internet no sólo los números originales, sino también los escaneos de la edición de Forum, que un alma generosa ha tenido a bien compartir. Si bien ya me he acostumbrado a leer comics en el ordenador, todavía no he releído nada de esta etapa.

Los números de Nocenti y Romita Jr. ya merecían una reedición hace seis años. Más dignos son ahora de ella. Seguramente los acabaré leyendo antes en la pantalla, pero sólo espero que cuando acabe la presente reedición de la etapa de Bendis y Maleev de los últimos años, Viturtia vuelva a acordarse de su antigua promesa y dedique algunos volúmenes de Best of Marvel Essentials a cumplirla. También espero que para entonces estos tomos hayan cambiado el papel.

20:56h: Nada, que no me gusta. Si empiezo un texto lo mínimo que puedo hacer es proporcionarle un final, y no dejarlo con unas frases que queden volando en las neuronas de quien sea que se pase por aquí.

A veces olvidamos lo mucho que ha cambiado la edición de cómics de superhéroes en lo que va de siglo. Si este "en lo que va de siglo" fueran una década o dos, no sería tan raro, pero todo sucedió casi de repente desde finales de 2004. Las diferencias no se circunscriben al diseño o a la mejor o peor calidad de la factura final. Las formas de expresarse o de comunicarse han sido modificadas. Los correos de los lectores casi se han extinguido, los editores tampoco reciben cartas, las editoriales ya no se anuncian en sus tebeos y han delegado en sus páginas web, la calidad de los pocos artículos que se siguen publicando ha caído en picado, tanto en cuanto a la redacción como al valor de sus contenidos.

Digámoslo de una vez. Anunciar las novedades y los planes editoriales en el sitio web está bien. Anunciarlas sólo en la web está mal. Es un error. Nunca nada será más efectivo que un anuncio en el propio tebeo.

Digámoslo de una vez. Al lector le gusta que le respondan a una carta en las propias páginas de una de las colecciones que siga. Esa comunicación produce fidelidad.

Digámoslo de una vez. El sitio web de Panini es una puta mierda, quien la diseñó y quien pagó por ella deberían acabar en la prisión de los terroristas contra el buen gusto y no sirve para absolutamente nada. ¿Tanto cuesta unificar diseño, como han hecho Italia y Francia, o Reino Unido y Brasil, o presentar una web decente como tienen en Alemania, Hungría o Argentina? ¿Tanto cuesta copiar el diseño de cualquiera de ellas? O no ya el diseño: ¿tanto cuesta copiar al menos los colores y enviar a la mierda al negro de fondo de los cojones? ¿Qué coño pasa en este país? ¿Por qué Panini tiene una página tan... deleznable?

Digámoslo de una vez. Los artículos que publica Planeta en sus cómics son basura. Necesitan crear afición a DC y lo único que consiguen es marear. ¿Tanto cuesta publicar las biografías de los autores de los propios tebeos? ¿Es que a nadie se le ocurre iniciar una sección sobre la historia de los comics DC en España? ¿No hay nadie capaz de resumir en un texto los hechos más importantes en la vida de cualquier personaje para presentarlo a los lectores? ¿Es que no queda nadie con personalidad para poder insuflar un poco de alma a los artículos? (Un texto que no sea reflejo del autor es un cadáver de letras). Y, sobre todo: ¿no hay ni una sola persona capaz de llenar una página entera?

Digámoslo de una vez. Para publicar un checklist cutre y con errores lo más sensato es suprimirlo y aprovechar esa página para una sección de provecho.

Sólo una cosa parece no haber cambiado: «Todos los datos son orientativos y están sujetos a cambios de última hora». Yo sigo esperando el Daredevil de Nocenti y Romita Jr.

diumenge, d’octubre 28, 2007

CÁPSULAS ANTIHORARIAS

Se me había pasado por la cabeza escribir en el mismo día dos o tres posts muy cortos sin ninguna relación entre ellos cuando he recordado que para eso ya inventé un día las cápsulas.

1. Lo mejor de ser un dibujo animado es poder vestir la misma ropa todos los días.

2. Si el Meridiano de Greenwich pasa como quien dice por delante de mi casa, ¿por qué no vivo en la misma hora de Londres? ¿Por qué España, que debería compartir huso horario con el Reino Unido (y con Marruecos), no lo hace? ¿Por qué compartimos hora con Albania, Alemania, Angola, Austria, Bosnia y Herzegovina, Camerún, Chad, Croacia, Dinamarca, Eslovaquia, Eslovenia, Gabón, Guinea Ecuatorial, Hungría, Italia, Libia, Macedonia, Montenegro, Namibia, Níger, Nigeria, Noruega, Polonia, República Centroafricana, República Checa, República del Congo, República Democrática del Congo, Serbia, Suecia y Túnez (y no sé si me dejo alguno), cuando es evidente que estos países viven en otro huso horario? ¿Cuando es evidente que estos países viven en SU huso horario?