Es mostren els missatges amb l'etiqueta de comentaris publicidad. Mostrar tots els missatges
Es mostren els missatges amb l'etiqueta de comentaris publicidad. Mostrar tots els missatges

dimecres, de març 04, 2009

LA BASURA ES NUESTRO ZEITGEIST

Podría decir que lo encontré entre las páginas de un libro mientras ordenaba la librería de mi hermano mayor, después de su trágica muerte en un accidente de avión en navidades. Podría decir que estaba en casa de mi abuela, traspapelado en un cajón. Que lo he descubierto cubierto de tierra, entre los restos de la demolición de un antiguo colegio femenino de mi pueblo. Incluso, que le hacía compañía a unas bolsas de basura al lado del contenedor.

Pero no. Ni tengo hermano mayor, ni conozco a ningún fallecido por accidente aéreo, ni creo tener ya nada en los cajones de mi abuela. Pero sí encontré una vez un billete antiguo de algún país europeo entre las ruinas de la demolición de un colegio femenino, y mi madre trajo a casa un día una colección de vinilos rescatados de un contenedor.

Lo cierto es que en algún momento del verano pasado, puede que en agosto, al principio de un bloqueo creativo de meses, me dio por revisar un poco el armario para ver si todavía podía tirar algo. De vez en cuando me da por ahí. Aunque parezca mentira, aunque otros puedan tomar por basura algunas de mis pertenencias, mi condición de coleccionista de cómics me ha llevado a desarrollar la capacidad de distribución espacial hasta tal extremo, que consigo el aprovechamiento óptimo de las cuatro dimensiones de nuestro continuo -doy fe, además, de que esta habilidad no es heredada. Según se multiplican los volúmenes de papel grapado o encolado, me veo obligado a abrir grietas en el plano de la realidad e insertar allí, en las nuevas oquedades resultantes, las cada vez más escasas y meditadas adquisiciones.

En esas estaba yo cuando me encontré con esto:

El envoltorio de un producto de Matutano de hace doce años, seguramente expulsado -vomitado, diría yo- a causa de las eternas disputas de coordenadas. Ya ves, por un lado crees que has escontrado sitio para un libro más y por otro se te reaparece un paquete de Matutano de cuando el reestreno de la trilogía de Star Wars. Mi primer impulso fue escanearlo y tirarlo, pero por alguna razón lo he tenido a la vista todos estos meses, cubriéndose de polvo y recibiendo un baño intermitente de luz solar. Casi de inmediato descarté venderlo por Internet debido a los problemas que conlleva (seguro que acababa perdiendo dinero) y porque me sentiría culpable si me lo comprara un pobre diablo. Un amigo me informó hace poco -hay que ver de lo que se entera uno- de que Matutano ya no existía y he decidido que el envoltorio duerma el sueño de los justos aplanándose entre las páginas de un libro.

A buen seguro, este paquete no fue el único que me comí entonces. Guardé, por alguna razón, lo que estaba destinado a convertirse en basura segundos o minutos después de ser consumido. Ahora, el poder sostener esta lámina de plástico en mis manos me lleva a preguntarme cuánto tiempo debe pasar hasta que un desperdicio se transforma en un objeto rebosante de información sobre la sociedad que lo ha producido. O cuánto hasta que pueda volver al mercado revestido de un aura vintage. O cuánto más hasta que se convierta, incluso, en una obra de arte.

Millones de cuestiones similares yacen bajo otros millones más en millones de vertederos en todo el mundo, esperando no ser aireadas jamás por un arqueólogo. No; el destino de los excrementos es ser excavados por la Gran Lombrith. Su mensaje desvela que la información desaparecerá bajo toneladas de residuos de la sociedad de consumo, y la inteligencia que todavía sobreviva mantendrá alejado a cualquiera de los focos de esta civilización.

diumenge, de febrer 22, 2009

LA COMA MARCA LA DIFERENCIA

Venga, que no se diga que no actualizo cada mes. Eso sí, por un tiempo voy a seguir en modo servicios mínimos. ¿Por qué? Entre mis prioridades redactoras, el mantenimiento del blog ha caído a los últimos puestos. Yo lo atribuyo sobre todo a un síndrome de «pereza tecnológica» o «pereza digital» que estoy experimentando.

Ya sea para tirar del recurso fácil o porque he tropezado con unos ejemplos curiosos y dignos de señalar, las siguientes actualizaciones irán acompañadas de unas pocas imágenes que me han llamado la atención en el último mes.

Veamos ya la primera:

Esta imagen se ha imprimido sobre un cartón que envuelve cuatro envases de yogur para venderlos como conjunto.

Dirijamos ahora nuestra atención hacia el mensaje de la esquina superior izquierda.

Bien. El consumidor alfabetizado medio entiende lo que la empresa quiere comunicarnos. Tú sabes lo quieren decir. Yo sé lo que quieren decir. Pero el mensaje expresa otra cosa.

La idea que pretenden hacernos llegar es la siguiente: «Si el cliente no nota ninguna diferencia con este yogur respecto de productos similares anteriores o contemporáneos, de la misma marca o de la competencia, la empresa se compromete a reintegrarle el precio que ha abonado por él». Es otra versión del clásico: «Si no queda satisfecho, le devolvemos el dinero».

Sin embargo... ¿qué ocurre esta vez? Por una parte, han querido acercarse al consumidor y han sustituido el trato formal por el tuteo; por otra, han desplazado el «si no» a la segunda parte de la oración. Y la han cagado, claro.

Para transmitir con éxito el mensaje y sin margen de error posible en su interpretación, la frase debería haber sido la siguiente: «Si no notas la diferencia, te devolvemos el dinero». O, en el caso de que prefiramos el «si no» en la segunda mitad: «Notarás la diferencia. Si no, te devolvemos el dinero».

La oración, tal y como está, y sin esa coma tan mal puesta, es la siguiente: «Notarás la diferencia si no te devolvemos el dinero». O sea: «Si no te devolvemos el dinero notarás la diferencia». Por supuesto: notaremos que no nos han devuelto el dinero.

dilluns, d’octubre 13, 2008

EL RETORNO DE REPRONTO

Ya, que hace un mes que no me paso por aquí. Ni para echar un vistazo a las visitas, siquiera. Tampoco para leer muchos de los blogs que seguía. Puede (puede) que en parte enmiende esa ausencia esta semana. Antes, sin embargo, la razón que me lleva a estar aquí hoy.

Este miércoles día 15, en algún momento del día, Raúl Sensato estrenará la segunda temporada de las Reflexiones de Repronto. Haceos un favor y mirad los episodios, venga, que son pocos, son cortitos y están muy bien. Para abrir boca, la promo:



A ver qué nos tiene preparado.

dilluns, d’agost 27, 2007

¡FOLLETOS GRATIS!

El desprevenido lector de The Fantastic Four #20 (noviembre 1963) que hubiera acabado de leer el enfrentamiento entre la familia del Baxter Building y el misterioso Hombre Molécula (con Mister "un sagrado voto me obliga a no interferir en los sucesos del Universo pero voy a contaros una cosita" de por medio) y, por cualquier motivo, todavía se encontrara pasando las páginas del comic book, podía llegar a encontrarse con el siguiente anuncio:

Por si la letra aparece muy pequeña, copio: «Available free by writing to different manufacturers, associations, etc. List tells you where to get hundreds of $$$ worth of Free Samples, Informative Books, Maps, Pictures, Posters, Stamps, Gifts, Foreign Coins, etc. Send 50c for list».

La inteligencia para inventar negocios no tiene límites.

dilluns, de novembre 06, 2006

AREVA, PRIMAVERA 2004

Ya lo veríais en su momento, pero ayer me quedé con las ganas de colgarlo y aquí está.
Por cierto, Areva es una empresa de energía (de fisión) nuclear, y dicen por ahí que nos queda uranio para 50 años.