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dilluns, d’abril 06, 2009

VIDES PECUÀRIES ON LINE

Empieza una nueva semana en la que espero verme con tiempo y ánimos suficientes como para sentarme en mi habitación y materializar unas pocas ideas que me gustaría que formaran parte del blog. Matizo: si tal cosa ocurre se deberá menos a mi iniciativa y más al hecho de que la biblioteca donde acostumbro a escribir textos con fines diferentes a su presencia aquí cerrará algunos días por fiestas.

Dicho lo cual (lo cual = no esperéis que cuelgue nada más antes del jueves), procedo a enlazar por fin el corto documental que grabamos el año pasado, Vides pecuàries, realizado entre amigos, todavía satisfechos de haber participado en el mismo.


Vides Pecuàries from lalomitafilms on Vimeo.

Espero que os guste.

dilluns, de març 30, 2009

SPECTRA 2009

Sólo una cosa. O tal vez una y media. Hace unas semanas me notificaron por correo electrónico que SPECTRA, ya sabéis, ese Simposio Mundial sobre Teorías de la Conspiración que se celebró el año pasado en Valencia, tendrá una segunda edición esta semana. Será de nuevo en el centro Octubre, de jueves a sábado y, bueno, por allí estaré.

Ello supondrá un retraso de unos días en los proyectos que llevo entre manos, precisamente en una época en la que contra todo pronóstico estoy siendo bastante productivo (o, al menos, más de lo habitual), pero seguro que será entretenido.

Desconecto y sigo con lo mío. Calculo que en algún momento de abril podrá estar todo acabado. Hasta pronto.

dijous, d’agost 14, 2008

SPECTRA, DÍA 3 (SÁBADO 19) - CONFERENCIAS

Parecía imposible, pero cuatro meses después me he decidido a sentarme y describir, aunque sea muy por encima y como testimonio, la última crónica sobre Spectra, el Primer Simposi Mundial sobre Teories de la Conspiració celebrado en Valencia.

8,5.
Hasta las 18:30h de aquel día, cada uno de los ponentes se había ceñido más o menos al texto que, a modo de guía-resumen, ellos mismos habían facilitado a los organizadores y que los asistentes podíamos ojear, leer o conservar para futuras referencias. Raúl Sensato no. Raúl Sensato se apartó de lo que según el Expediente-S iba a ser una charla sobre el presente de los superhéroes Marvel (la saga Secret Invasion) para ofrecernos algo completamente diferente. Su intervención, bautizada «Conspira-pop», trató la presunta muerte de Paul McCartney revelada a través de carátulas de discos y fragmentos de canciones, reproducidas éstas tanto al derecho como del revés. En efecto, igual que se dice que Elvis está vivo, también se dice que Paul murió en noviembre de 1966 en un accidente de coche y que desde entonces (¡42 años!) otro cantante, de nombre William Campbell, Billy Shears o Phil Ackrill, según la versión que uno encuentre, ha estado interpretando su papel.

8,75. Sí, es difícil de creer, pero Raúl se las ingenió para regalarnos un divertido discurso acompañado de suficientes «pruebas» gráficas y sonoras que consiguieron plantar en nosotros la duda razonable. Hay páginas que afirman que la historia del doble es cierta, con análisis fotográfico incluido, aunque no creo que si muriera de verdad hubieran bromeado mucho con ello. En esta otra encontraréis las carátulas que narraron la historia.

9. Cuando a la mente detrás de Spectra, Mike Ibáñez, le tocó subir al escenario, ordenó apagar las luces de la sala. Él y Nad Spiro nos habían preparado «Vietnam Rose Backmasking», un relajante, psicodélico y cautivador montaje de sonidos compuesto a partir de lo que Mike presentó como «El Programa», un supuesto sistema de tortura de la CIA, y un extracto de las emisiones de las conocidas como Numbers Stations que, presumiblemente desde la 1GM, lanzan al mundo series aleatorias de números en diferentes idiomas.

9,25. Por supuesto, en cuanto Mike explicó lo de los números y las estaciones, en seguida pensé en Lost y sus guionistas.

9,5. Los del Spectra reservaron la guinda para el final. Jaye Beldo, traído directamente desde los EEUU, compartió su experiencia como víctima de un programa de control mental en una conferencia titulada «Mind Control: an Intuitive Perspective». Pocos meses antes me había leído En busca del candidato de Manchuria, de John Marks, y entonces, en abril, allí sentado ante Beldo, me fascinó no tanto poder escuchar el relato de una víctima del proyecto MKULTRA como atender el testimonio de alguien QUE CREE haber sido víctima del proyecto MKULTRA. Teniendo en cuenta que solían experimentar en territorio estadounidense, ni siquiera soñaba con este tipo de encuentro.

9,75. En resumen, Beldo sospecha que su padre, Doctor en Psicología, experimentó con él durante su infancia y adolescencia en el marco del MKULTRA, un programa creado por la CIA en los 50 con la finalidad de investigar métodos capaces de manipular la conducta de los sujetos. Años después solicitó unos documentos a través de la Freedom of Information Act que no le tranquilizaron en absoluto, pues una de las sedes del MKULTRA se hallaba en la Universidad de Minnesota, donde trabajaba su padre.

9,87. Escuchar a Beldo es como mínimo una experiencia intrigante. Vocaliza bien y se le entiende sin problema. Se expresa con un lenguaje educado y parece un tipo inteligente. Sin embargo, hay algo extraño en él, sobre todo cuando empieza a referirse a sus diferentes personalidades, producto, dice, de los experimentos con hipnosis (¿y drogas?) a los que fue sometido; es entonces cuando a uno se le tuerce la boca y no sabe si empezar a correr o seguir mirándole. Por suerte, la pátina de humor que le cubre salva la función.

10. La intervención de Beldo en Spectra está disponible en Youtube desde hace poco. Aquí el primer vídeo; el resto, muy cerca. Además, el hombre cuenta con una página web en la que podéis curiosear.

Y ahora que por fin he librado a mi conciencia del peso de este compromiso pendiente, podré iniciar otra serie cuya primera entrada lleva un par de meses de retraso. ¡El futuro!

dissabte, de juliol 26, 2008

SPECTRA, DÍA 3 (SÁBADO 19) - PROYECCIONES

Sí, lo sé, han pasado más de tres meses desde lo de Spectra, pero no veáis cómo ha crecido el proyecto desde entonces. Una semana de éstas estará acabado (de verdad). Me hubiera gustado rematar el Spectra durante el último mes, pero hasta he aparcado un par de libros para no retrasar lo principal. Aunque lectura nunca me falta: siempre hay Nationals, Imágenes y tebeos acumulados. A lo que iba: la conciencia me impide dejar incompleta esta serie de posts, sobre todo cuando falta tan poco para el final. Al tajo, que esto había que acabarlo algún día, y también me sirve para desconectar un poco.

0. La última tarde del Spectra me planté en el Octubre un buen rato antes de que empezaran los actos previstos. La jornada anterior había descubierto el trabajo de Joan Fontcuberta y me apetecía conocerlo de primera mano gracias a las exposiciones que había instaladas en el sótano del edificio: Deconstruint Osama (Deconstruyendo a Osama) y un montaje parcial de Sputnik. Pude confirmar mis sospechas: Fontcuberta es un cachondo.

0,5. Sin saberlo, estaba ya situado muy cerca del espacio donde iban a tener lugar tanto las proyecciones como las conferencias programadas para la tercera jornada: en el salón de actos del mismo sótano, mejor habilitado para las actividades e intervenciones audiovisuales que nos habían preparado. He de reconocer que tras la saturación de charlas de los dos primeros días, el tercero me resultó más relajado, y a ello contribuyeron tanto la oscuridad, el lugar cerrado y la pantalla como la mano invisible que decidió el orden de las intervenciones.

1. Hacia las 17h, tras una presentación de Mike Ibáñez, el documental Subliminàlia inauguró la tercera jornada de Spectra. Locutado en catalán por el propio Mike, y producido por Mess/Age, me pareció más bien una vídeo creación o un collage que un documental, pero no estamos aquí para discusiones de género. Durante una media hora, ofrece imágenes de anuncios de prensa y de televisión de los años ochenta y principios de los noventa, en los que se detiene para dirigir nuestra atención sobre ciertos detalles que seguro nos han pasado inadvertidos, una serie de imágenes ocultas dentro de otras imágenes que constituyen (o eso pretende transmitir el vídeo) ejemplos de publicidad subliminal.

1,5. ¿Era publicidad subliminal? Pues no lo sé. Sobre todo recuerdo las calaveras distorsionadas halladas en el reflejo del capó de un coche o entre las burbujas de una botella, que pueden ser calaveras de verdad (al menos lo parecen), pero quién sabe si fueron colocadas intencionadamente. La publicidad subliminal definitiva es aquella de la que ni el mismo diseñador es consciente.

2. Sin ninguna pausa, como había advertido Mike, dio comienzo la proyección de Los zombis de los zares rojos, un documental grabado de alguna Noche Temática de La2 al que le faltaba algún minuto del principio, tal vez segundos. Buscando, he averiguado que está dirigido por Jerzy Sladkowski mediante la productora de Varsovia Besta Film para las cadenas ZDF y Arte, que lo emitieron como último capítulo de la miniserie documental Geheimes Russland (Rusia secreta; 1996-1998). Su título original: Moskau-Die Zombies der roten Zaren.

2,5. Se puede descargar, pero también lo he encontrado en el youtube vía google video. En alemán, claro. Para conseguir volver a meterme en la piel de mí mismo aquel día de abril, me lo he vuelto a ver a ratos durante la última semana. Lo cierto que es que me estaba enterando de más cosas de las que pensaba, pero por suerte he topado también con una traducción al inglés que me ha ayudado a entenderlo del todo; a pesar de que flaquea (y omite) en algunas ocasiones, me parece que en general es bastante fiel.

3. Los zombis de los zares rojos es un documental sobre la influencia que las señales electrónicas ejercen sobre nuestro organismo. Lo que explican no tiene nada que ver con las torres de alta tensión o de telefonía, sino sobre cómo las señales de baja frecuencia, en ocasiones con mensajes codificados, pueden ser utilizadas para alterar la mente y curar enfermedades físicas o psicológicas o, incluso, manipular la voluntad de las personas a distancia. Según el vídeo, a este tipo de actuación se le llama en Rusia «tratamiento psicotrónico» (a la psicología mediante la electrónica).

3,5. Uno de los mayores expertos en este campo es el Dr. Igor Smirnoff, quien ha desarrollado el método de «psicocorrección» (psychokorrektur), capaz de sanar a pacientes mediante la estimulación del subconsciente. Para introducirnos el alcance internacional del Dr. Smirnoff, el narrador nos informa de que el FBI reclamó sus servicios en 1993 para que aplicara sus técnicas en el asedio de Waco (Texas). Smirnoff pretendía crear mensajes específicos para cada miembro conocido de la secta de los Davidianos que se hallara en la casa, codificarlos, convertirlos en ruido para que sólo fueran perceptibles inconscientemente y emitirlos mediante las señales de teléfono, radio o televisión. Así, dice, saldrían de uno en uno. El FBI no quiso esperar el tiempo que tardaría en prepararlo todo y llevó a cabo la masacre.

4. Tras Smirnoff, el narrador nos presenta a los zombis de Moscú que dan título al documental, un grupo formado por miles de ciudadanos que creen que están siendo constantemente vigilados por las autoridades y que afirman haber sido objeto de experimentos relacionados con el control mental.

4,5. Antes de conocer a algunos de estos zombis, ofrecen un diálogo muy interesante entre un entrevistador y una investigadora, extraído de un documental ruso que una televisión nacional se negó a emitir (parece que presionada por alguna opinión externa). La mujer describe, sin entrar en más detalles debido a la carencia de patente, un líquido que contiene cierto tipo de información y que inyectan en los pacientes. ¿Una locura? Han conseguido que los datos se desplacen por el éter, y la sangre misma es un fluido que contiene nuestra más exacta descripción: ¿por qué negarnos a la posibilidad de información inyectable o ingerible?

5. Acto seguido, la narración nos traslada hasta el apartamento de una mujer que nos relata los síntomas que padece debido al «tratamiento psicotrónico» al que es sometida día y noche. Yerina Koslova lleva al cuello un aparato para neutralizar las ondas psicotrónicas que bombardean el bloque en el que vive, y nos enseña también un gorro de confección casera para protegerse contra el dolor que le provocan las bajas frecuencias.

5,5. Antes de seguir, me gustaría apuntar una cosa. Lo fácil es tachar a esta mujer y al resto de zombis de Moscú como locos. Es reconocible como gag cómico la imagen de un conspiranoico que se fabrica un sombrero de aluminio para que las señales de radio no afecten a su cerebro. Aceptando que esta persona pueda haber desarrollado cierta paranoia, ¿a qué tipo de propaganda hemos sido sometidos para considerar loca a una persona que cree que las señales eléctricas (que existen) afectan a su organismo y aceptemos al mismo tiempo como presidente de gobierno de un país a otra persona que cree en un ser superior y eterno (o sea, una ficción)? ¿Por qué las religiones no entran en la categoría de enajenaciones o enfermedades mentales? ¿Por qué la fe no incapacita para los cargos públicos?

6. Para rebatir lo anterior, Yerina Koslova muestra a la cámara un certificado que prueba que ella está mentalmente sana. La acompaña Andre Slepucha, un ingeniero electrónico que afirma que el KGB experimentó con él mientras fue prisionero en los gulags de Stalin en los años 50. Este hombre esconde bajo la boina un alambre que le rodea el cráneo y, bajo mangas y perneras, un sensor en cada extremidad, todos ellos conectados a una petaca central colgada del pecho para protegerse del influjo de las señales. En una de las habitaciones de su piso, reconvertida en taller, Andre aprovecha transistores normales y otros deshechos de electrodomésticos para construir aparatos similares que sirvan para ayudar a otra gente. Cada rincón de su casa está cubierto de cables y filtros para protegerse de las bajas frecuencias propagadas a través de la radio, la electricidad y el teléfono.

6,5. Una película filmada por el Ministerio del Interior ruso sobre los generadores psicotrónicos describe sus efectos nocivos en cuatro etapas: primero uno se siente extraño (unwohl), después pierde la lógica, también la orientación espacial y, por último, la conciencia.

7. El documental finaliza en la clínica del Dr. Smirnoff, quien somete a un paciente a una operación sin cirugía para curarle de la adicción a las drogas. Mediante la psicocorrección antes expuesta, con una computadora y durante pocos minutos, el subconsciente del joven recibe las señales codificadas en forma de ruido que conseguirán «lavarle» el cerebro.

7,5. Debo reconocer que, llegada esta secuencia, cuando oí la palabra que repite el paciente porque significa algo importante para él, «mama», me salí de la narración y se me ocurrió si no sería tal vez un gag. Si no sería todo en realidad un falso documental, una ficción compuesta con el tradicional recurso del manuscrito encontrado, y que ese «mama» constituyera el último grito para despertar nuestra incredulidad. Lo del manuscrito es factible, por cuanto el documental rescata fragmentos de otra serie documental rusa que no se emitió, así como de filmes institucionales. Que sea todo cierto también es muy probable.

8. El Dr. Smirnoff explica en un momento que ha sido requerido por políticos de su país para «corregir» el voto de los ciudadanos. Siempre se ha negado, pero afirma que tal cosa es posible. Puede que sí, y puede que no, no lo sé, pero eso me lleva a formularme una pregunta más: ¿puede un trozo de carne y huesos, animado por impulsos eléctricos, REALMENTE pensar por sí mismo?

dilluns, de juliol 14, 2008

DESPEDIDA POR SI ACASO

Visto que a 80 km en línea recta tenemos una central nuclear escacharrada, yo me voy despidiendo de mis pocos lectores por si luego no me da tiempo, que luego con las prisas y las nubes radiactivas ya se sabe.

Qué triste que tendrá que hacer falta un accidente (aquí o donde sea) para callar a todos esos gilipollas que creen que la energía nuclear es la solución y el futuro todo en uno.

dijous, de juny 12, 2008

BOLETÍN ESPECIAL

Interrumpimos la no-programación para ofrecerles un boletín especial:

«El modo de producción y distribución en masa, característico del sistema capitalista, tiene las horas cont...»

A no, quita, que éste era para otro día. Hoy toca otro asunto:

«Este domingo 15 de junio se hará la proyección del Palmarés de Proyecta08 en la tienda FNAC de San Agustín (Valencia). Por limitaciones de tiempo sólo se verán los primeros y segundos premios de cada categoría y el corto ganador del Maratón Avid. Estáis invitados. Os esperamos».

Pues eso. No sé la hora, pero tampoco podré ir. Quien pueda acercarse, tendrá una nueva oportunidad de asistir a una proyección pública de Vides pecuàries, el documental de Pau que quedó segundo (en ex-aequo) en su correspondiente sección del festival.

Se reanuda la no-programación.

PD: no sé qué coño ha pasado aquí que ahora se ven las palabras más separadas; no me gusta.

divendres, de maig 16, 2008

SPECTRA, DÍA 2 (VIERNES 18)

(Nada. Ni un mísero «¿dónde estás, Senador?» ni tampoco el entrañable «¡queremos un hijo tuyo!». Se sube uno al carro de los ausentes después del puente de mayo y nadie reclama mi vuelta. Tenga usted un blog para esto... Bueno, dos fines de semana fuera de casa, un par de redacciones de alemán y unas pocas páginas del proyecto más tarde...).

Lo mejor de este tipo de crónicas es redactarlas con los acontecimientos todavía frescos. Si no se hace así, luego se requiere de mayor tiempo para recordar lo vivido y meditar sobre lo escuchado. A saber lo que puede salir a estar alturas. Here we go again.


1.
Javier Cavanilles, redactor de El Mundo en Valencia, fue el encargado de abrir la tarde a eso de las seis con una conferencia titulada «Las mentiras de la conspiración». Antes, Mike Ibáñez lo había presentado como coautor de Los caras de Bélmez, libro donde desmonta la historia de las caras que se dibujan solas en las paredes. Si uno escribe su nombre en un buscador descubre que a raíz de este asunto no le han llovido los amigos precisamente. Lo de las caras de Bélmez no es nada que me quite el sueño, pero alguien tenía que salir a decirlo: no existen las manchas de humedad de trazo inteligente. Puede parecer una noticia curiosa vista en un informativo, ese programa en el que suspendemos nuestra incredulidad muchísimo más que cuando vemos ficción; sin embargo, si nos detenemos un instante a pensar, es como aquella vez que vimos cómo a una niña le salían trozos de cristal del ojo. No puede ser.

Cavanilles dedicó poco tiempo al tema de Bélmez. Sí profundizó, en cambio, en la definición de la antiquísima costumbre humana de conspirar («unión de varias personas contra su superior o soberano»), y en el hecho de que desde hace décadas las teorías de la conspiración se asocien con o nazcan en los Estados Unidos. Nada extraño si se tiene en cuenta que en su misma Declaración de Independencia de 1776, los trece primeros Estados ya se aliaron en contra del Rey Jorge III de Gran Bretaña. Vamos, que conspirar forma parte del American way of life de toda la vida.

Acostumbrado ya al ambiente presentado el jueves (y supongo que también porque no le conocía), el tono de monólogo cómico que introdujo Cavanilles me pilló un poco con el pie cambiado y tardé en amoldarme. Por una parte, ridiculizó un poco el movimiento conspiranoico, cuyos miembros, dijo, son conspiranoicos porque mola creer saber cosas secretas que el resto de los mortales ignora, porque esto los hace creerse más listos y porque, de paso, les ayuda a configurarse una identidad que los distinga como grupo. Por otra, alertó de la necesidad de no perder el ojo crítico para valorar toda información venga del lado que venga. Eso sí, a pesar de la autocrítica que manifestó sobre las ideas conspiranoicas, sí reconoció que éstas pueden acercarse más a la verdad que la versión oficial. O, como mínimo, pueden ayudarnos a cambiar el punto de vista sobre los temas o a que nos quitemos las vendas. Porque, añado, es muy extraño que tres edificios se derrumben de idéntica forma el mismo día y en la misma ciudad.

Lo que sí parece interesar más a Cavanilles, y de cuya existencia no duda, es el Club Bilderberg, que reúne cada año desde 1954 y a puerta cerrada a la gente más poderosa del mundo. Según la Wikipedia, en la lista de asistentes a la reunión del año pasado en Estambul figuran los Reyes de España, Bernardino León (del Gobierno), Matías Rodríguez Inciarte (del Banco Santander) y Juan Luis Cebrián (de PRISA). En otra lista de asistentes en general aparecen también Felipe González y Esperanza Aguirre. En principio, no es para nada descabellado que los millonarios del planeta se junten de vez en cuando. Otra cosa es explicar cómo todos estos nombres son públicos si se supone que son reuniones secretas, o si es que existe alguien que se entretenga inventando nombres de asistentes. Imagino que todo ello vendrá explicado en los libros que al respecto se han publicado en España en los últimos años.

Si bien mientras atendía esta charla de Cavanilles me pareció en su momento que las jornadas habían bajado un poco el listón, he de reconocer que tanto la suya como la última intervención de la tarde, a cargo del fotógrafo Joan Fontcuberta, enmarcaron muy bien, con el humor distendido de ambas, el tema estrella que trajo la periodista Gudrun Greunke: el síndrome tóxico atribuido al aceite de colza.

2. Lo de la colza es algo bien gordo. Quién más quién menos, todos hemos crecido con la copla de que el aceite de colza es malo porque mató a mucha gente hace años. Bien, eso es lo que se dice. Y de lo que se dice a la vida real suele ir un abismo, si es que existe alguna relación. Poisoned Lives (1991), el documental impulsado por Greunke que realizó Yorkshire Television a partir de su libro El montaje del síndrome tóxico, nos mostró una historia bastante diferente de la versión oficial mantenida hasta ahora.

No tiene ningún sentido que yo me detenga aquí a describir la secuencia de los hechos cuando en otro lugar alguien que se dedicó a investigar el caso ya se ha ocupado de ello. Lo que más me extraña es que bastara una explicación tan endeble como la proporcionada por las autoridades para que la gente no mirara más allá de la colza. Y es que la versión que sostienen, que bastó para encarcelar a unos empresarios del aceite, no viene sino a decir que a pesar de ser tóxico aquel aceite, ninguno de los análisis (nacionales e internacionales) determinó que contuviera ninguna sustancia mortal o que causara unos efectos degenerativos tan acelerados. Esto es, que el mismo aceite que ha acabado matando a más de 1000 personas no mató a ninguno de los ratones a los que se les inocularon las muestras más tóxicas recogidas; es más, no sólo no murieron sino que engordaron y se volvieron más activos. Todos.

En realidad, según Greunke (y los análisis que la respaldan), la enfermedad fue causada por un envenenamiento a base de plaguicidas organofosforados que se habían aplicado sobre unos tomates cultivados en Almería (la misma Almería que ya era famosa por lo de Palomares). El mapa de la enfermedad trazado por el Dr. Antonio Muro coincidía con la red de distribución de la partida de tomates, y no lo hacía con las rutas de los camiones del aceite, como había observado un responsable de Sanidad destituido tras averiguarlo.

Los organofosforados son un tipo de enlace químico descubierto a principios del siglo pasado que empezó a sintetizarse poco antes de la segunda guerra mundial con dos finalidades: 1) como pesticida (i.e.: malatión, parathion), 2) como gas nervioso (i.e.: sarín, soman, tabun). A este respecto, Grunke apuntó que el mismo CESID trabajó con la tesis de que el síndrome tóxico podía haberse debido a un ensayo de arma química (de la CIA, por supuesto).

Y ahora, aunque parece que cambie de tema, voy a dar un pequeño rodeo para volver al mismo sitio. Tras la proyección y los comentarios sobre la misma, Raúl Sensato (el Doctor Repronto), presente entre el público, recuperó unas palabras leídas por Greunke en la presentación del vídeo que se nos habían quedado clavadas a más de uno: «Me temo que hay muchos más escándalos de este tipo. Sólo hay que pensar en casos como el SIDA» (copiado del dossier de Spectra). A las preguntas de Raúl, Greunke afirmó que el SIDA «no existe». No niega que enferme ni que muera gente, sólo que no enferma ni muere de SIDA. Más todavía: que los síntomas del SIDA son diferentes en cada continente y que la epidemia en África no es de la magnitud con la que nos la describen.

Puede que con el SIDA le haya ocurrido a Greunke aquello que reza el refrán: «cuando uno tiene un martillo todo lo que ve son clavos». O puede que también tenga razón, no lo sé. Partiendo de lo que nos dijo de que los primeros cinco homosexuales de Los Ángeles contagiados no se conocían entre sí, se me ocurre un ejercicio de imaginación. Su desarrollo, en el siguiente párrafo.

En mayo de 1981 mueren en España los primeros afectados del síndrome tóxico. Un epidemiólogo del Centers for Disease Control and Prevention (CDC) se acerca a Madrid a investigar. En junio del mismo año, una publicación del CDC informa de los primeros enfermos de SIDA. Lo primero pudo ser un ensayo de arma química sobre civiles no seleccionados. Lo segundo pudo ser el ensayo de una enfermedad creada por el hombre inoculada en homosexuales. Nada nuevo. Según cuenta John Marks en su En busca del candidato de Manchuria, la OSS desarrolló durante la 2GM «un importante arsenal de venenos químicos y biológicos» que igual que servían para matar también lo hacían para causar «picor de piel, calvicie, diarrea y mal olor corporal» (p.74). La cuestión era neutralizar el adversario o influir en su comportamiento. Al amparo de la misma filosofía, la CIA habilitó pisos francos (safehouses) en San Francisco a partir de 1955 con la finalidad de administrar drogas y otras sustancias a determinados individuos y observar sus efectos. O sea, experimentar con sujetos sin su conocimiento. Buscaban personas de todo tipo, pero la CIA puso especial atención en prostitutas, drogadictos, indigentes y supongo que también homosexuales. Entonces entraban todos dentro del mismo saco y, después de todo, aquello era San Francisco. Tras el cierre («sobre el papel», dice Marks, p.218) de esas casas una década más tarde, no me extrañaría que siguieran los experimentos y que en uno de aquellos dieran con la pandemia aterradora de nuestra época.

Claro que también podría ser, como se dice, una enfermedad zoonótica desmadrada. Seguiremos investigando. En cualquier caso, no cabe duda que estas epidemias se convierten en una herramienta perfecta para controlar mediante el miedo a grandes masas de población.

3. Joan Fontcuberta animó la tarde con su charla titulada «Fotografies conspiratives». A raíz de la lectura de Photo Fakery (escrito por Dino A. Brugioni, histórico analista de imágenes de la CIA), Fontcuberta nos animó a desconfiar de las imágenes y a que nos opusiéramos a la conspiración que, desde el mundo del arte, ha transmitido durante décadas la idea falsa de que las fotografías reflejan la realidad tal y como es.

Cualquiera con un poco de idea sabe que las imágenes no son de fiar. Más gente todavía desconoce que el retoque fotográfico no nació con el photoshop. Lo que no sabía es que el primer daguerrotipo ya fue en sí un montaje.

Si os fijáis, esas personitas que aparecen en la esquina inferior izquierda no pudieron impresionarse de ningún modo en la placa a no ser que alguien les dijera que se estuvieran quietas durante más de 10 minutos.

Fontcuberta nos habló de Bonk Business, una empresa finlandesa que prosperó a finales del XIX gracias al aceite de anchoa y que con el tiempo inventó máquinas como ésta, que funcionaba con el mismo aceite; también nos presentó las guías de viaje de Jetlag, sobre países tan recónditos como Molvanîa o Phaic Tăn; o de su descubrimiento personal de la odisea del cosmonauta Ivan Istochnikov, al que homenajeó en su exposición fotográfica Sputnik. Si podéis, miraos los vídeos de su charla, porque fue de lo mejor de Spectra.

4. Apéndices:
-La charla de Gudrun Greunke: uno, dos, tres y cuatro (lo del SIDA, en este último).
-Raúl Sensato también escribió sobre el síndrome tóxico.
-La xerrada de Joan Fontcuberta (en català): un, dos, tres, quatre, cinc, sis i set.

Ea, ya tenéis con que entreteneros unos días, aquellos que todavía entráis. Por mi parte, este texto dejará de rondarme la cabeza y podré pasar a completar el post número 200, que supongo que colgaré un día de éstos.

dijous, de maig 01, 2008

ABYECTA 08

Es tiempo ya de explicar cómo nos fue el fin de semana en el festival Proyecta del CEU. La impresión general, no importa los años que pasen desde la última vez que uno asistiera a un atracón de cortos, es que un porcentaje muy elevado es basura. Casi dan ganas de presentar aquellos trabajos en los que he participado de los que no estoy orgulloso porque, como mínimo, están al mismo nivel. Por otra parte, la mínima porción restante tiene cada vez mayor calidad. La lástima son los finales. Un mal endémico en el mundo de los cortometrajes es que pocas veces uno sabe 1) dónde y qué cortar, o 2) cómo acabar. Es lo más difícil de abordar en un corto (no, yo tampoco lo sé, pero me doy cuenta).

Por supuesto, el jurado no premió los mejores cortos. El ganador, My Happy End (tiene tráiler), era muy bueno, pero era de animación y debía haber tenido su categoría correpondiente. Fuera quedó la impecable factura de Pralnia, enviado desde Varsovia, y del corto argentino Al sol en bici, ambos de final fallido o alargado. Mayor error fue no reconocer a Die Kirche im Dorf como corto más redondo. La historia de un cura que quiere conservar su iglesia resulta en principio nada atractiva, pero han conseguido no salirse de la sencillez de la idea, desarrollarla de forma interesante, concluirla de manera acertada y con un tratamiento de imagen que imita a la neblina del interior de una iglesia. Nos quedamos con ganas de haber llegado el segundo día unos minutos antes y haber visto entero La habitación contigua, que tenía muy buena pinta (aquí una muestra de lo que nos perdimos).

Hubo además videoclips, spots y videocreaciones, de los que se salvarían bien pocos. El jurado reconoció a una bazofia fundamentalista católica (era el lugar) que mientras uno no sabía de qué iba parecía que empezaba muy bien, pero pronto perdía el norte y se ponía a adoctrinar mensajes de paz y esperanza. No, gracias. Puede ser algo personal, pero no me gustan las palabras en pantalla más allá de los rótulos o los subtítulos. Cuando se sustituye una imagen de solidaridad por la palabra «solidaridad», hay alguien que no ha entendido nada del lenguaje audiovisual.

¿Y qué pasó con nuestro Vides pecuàries? Nada, que quedó segundo en la categoría de documental. En ex aequo. Mientras bajaba las escaleras con Pau y Revivalista pensaba: «Qué c******s, un ex aequo». Que quede claro: la decepción no viene por quedar segundos ni por compartir el premio. Decepcionante es que igualen Vides pecuàries a Memòries d'una marxa.

Memòries d'una marxa (sobre la Marcha Verde de 1975) contará con las mejores intenciones del mundo pero está mal realizado. Saltos de eje en las entrevistas, mujeres decapitadas por el encuadre, golpes atronadores al micro de corbata por parte de uno de los entrevistados en varias ocasiones, planos desequilibrados o directamente feos, fotografía deficitaria y, sobre todo, errores de estructura que hacen que 1) el espectador se pierda, 2) no sepa hasta pasado un buen rato de qué coño va el documental. Podemos aceptar perder contra Calle Real 70, de mejor factura global pero con otro tipo de carencias no menos importantes. Fue un golpe que nos igualaran con Memòries.

Calle Real 70, sobre Papá Humbertico, un joven músico de hip-hop cubano, es otra cosa. Con mucha apariencia de documental, falla en el enfoque y en la estructura. Lo que más me sorprendió de los documentales seleccionados fue que, durando lo mismo, casi media hora, la percepción del tiempo en cada uno de ellos fuera diferente. Después de ver Calle Real 70 pensé que le sobraban 15'... porque me pareció que duraba tres cuartos, sin recordar que 30 minutos era la duración máxima aceptada. Mi hermano y otro amigo se durmieron con Calle Real 70, lo que tiene mucho mérito, si uno lo piensa bien. No es fácil provocar el sueño en dos personas con un documental de sólo media hora proyectado a media mañana... el primer día del festival, poco tiempo después del descanso y tras un corto que nos llamó a todos la atención (Un juego de toallas). Tiene delito ser tan soporífero a esas horas. Sin embargo, es comprensible.

Calle Real 70 abusa de unos bustos parlantes de los que apenas sabemos nada y que vienen a expresar el mismo mensaje, repetido una y otra vez: que Papá Humbertico es una buena persona, que les ha ayudado mucho a todos y que es un icono de la música cubana que no agrada al régimen. Sin embargo, contando como contaban con un músico y con las vistas de las calles y paisajes de Cuba, ni el uno cantando ni los otros como planos de transición se prodigan demasiado. Por no decir que no aparecen. Es cierto que incluyen la actuación de un cantante con público al principio, pero como se encuentra tan al principio que todavía no conocemos a Humbertico, el espectador no puede asegurar que fuera él (si es que recuerda esa escena).

Vamos, que Vides pecuàries era la mejor opción. Por otra parte, después del disgusto, hemos llegado a aceptar que ser seleccionado y proyectado en sala de cine, en un territorio hostil, supuso ya una victoria, y que no podíamos esperar más (nuestra universidad y la del CEU son competidoras). También nos ha quedado claro que el documental fluye y provoca emociones positivas en el público.

La vida festivalera de Vides pecuàries ha empezado, y desde aquí iré informando de los siguientes pasos.

dijous, d’abril 24, 2008

ESTRENO DE VIDES PECUÀRIES

Por si alguien todavía dudaba de la existencia de Vides pecuàries, aquí uno de los carteles:

El estreno en pantalla grande, como finalista de Proyecta 08, está programado para este sábado 26 a las 11h, en la sala 12 de los cines Kinépolis de Paterna. Allí estaremos (si averiguamos cómo llegar).

ACTUALITZACIÓ (25-IV; 16:14h): m'oblidava de la frase promocional!! És aquesta:

«Vides pecuàries, un western crepuscular sobre el present de la ramaderia a les comarques de l'interior».

Demà es projecta i a alguna hora del diumenge serà el lliurament de premis.

SPECTRA, DÍA 1 (JUEVES 17)

Cuando uno lee «SPECTRA. Primer Simposi Mundial sobre Teories de la Conspiració», lo primero que imagina es una reunión de los Pistoleros Solitarios de Expediente X. Me encanta la serie, pero he de reconocer que ha participado de la campaña mediática consistente en mostrar las teorías conspirativas como pertenecientes al ámbito de la ficción con la finalidad de cortar cualquier nexo que, aunque remoto o tangencial, pudieran tener con la realidad. Obviamente, si no hubiera sido así, la serie no existiría. Ocurre, sin embargo, que en cuanto algo se vende como ficción, es ficción y no es real, por muy real que pudiera ser. Al revés sucede con los telediarios: construyen una realidad que los espectadores aceptan como tal. Quien quiera estar un poco más informado que los espectadores de los desinformativos, que lea prensa, ensayos, revistas de política o, al menos, que se fíe un poco más de la ficción.

Por suerte, la imagen que el folklore de los Pistoleros Solitarios ha implantado en el imaginario no se correspondió -demasiado- ni con ponentes ni con asistentes (aunque no sé si yo...). Al menos hasta el último día. Estamos todavía en el primero, paciencia.

El conferenciante inaugural, José Antonio Ferrer Benimeli, desde luego no parecía un Pistolero Solitario. Tampoco puede calificarse de ninguna manera como principiante a alguien que lleva 40 años escribiendo sobre el tema que trató: «El contubernio judeo-masónico-comunista». Sólo el concepto parece de chiste, y de hecho lo es, como demuestran las docenas de caricaturas que demonizaban y relacionaban a los tres grupos y que Benimeli ha encontrado en la prensa de la II República. Apunté los nombres de algunos dibujantes: Eseme, Orbegozo, Kin, Dávila, K-Hito.

Se refirió también a Los protocolos de los sabios de Sión, un panfleto antisemita que pretende recoger las actas del Congreso Sionista de 1897 pero que en realidad consistía en un refrito de un libro anterior sobre un tema diferente: Diálogo en el infierno entre Maquiavelo y Montesquieu, escrito por Maurice Joly en 1864. No era más que una forma que había encontrado la Okhrana, la policía secreta zarista, para justificar los linchamientos (progromos) de los judíos. La historia completa, bella y didácticamente narrada, podéis hallarla en La conspiración. La historia secreta de Los protocolos de los sabios de Sión, la última obra de Will Eisner.

Lo peor de Los protocolos es que a pesar de haberse demostrado el plagio en 1921, siguen publicándose en todo el mundo y fomentando el odio a los judíos.

Tras Benimeli, le tocó el turno al periodista Joan M. Oleaque con «El cas Alcàsser i la seua repercussió en els mitjans de comunicació». Oleaque se marcó su conferencia sin apoyo visual ni discurso escrito de ningún tipo, lo que demuestra un par de cosas: no sólo que ha estudiado muchísimo el caso sino que además lo ha vivido, puesto que coincidió con el principio de su carrera profesional y, además, el asesino encarcelado era de su pueblo, Catarroja, una de las últimas paradas del tren antes de llegar al centro de Valencia, a sólo diez minutos.

Cuando sucedió el crimen yo iba a séptimo y no me enteré demasiado. Recuerdo carteles de tres chicas desaparecidas colgados en los comercios, pero por alguna razón yo fechaba ese recuerdo como cuatro años antes. Sí recuerdo el juicio, que tampoco seguí porque ya por entonces, hace más de diez años, empezaba a encontrar Canal Nuez una cadena vomitiva. De eso Alcàsser tuvo bastante culpa.

Por todo ello, me enfrentaba a la charla de Oleaque casi sin conocimiento previo, y la disfruté mucho. No se detuvo en el morbo, sino que relató la cronología de los hechos según su cobertura mediática, que marcó un antes y un después en este tipo de crímenes. Para mal, claro. De verdad, pasarán 2.000 años más y seguiremos siendo seres primitivos que ansían vísceras en el telediario. La sangre está muy bien en la ficción, pero cuando un "informativo" se basa en crímenes, accidentes de coche, grabaciones de cámaras de seguridad... desperdiciando décadas y décadas de tiempo de pantalla en perjuicio de otra información o del análisis, algo está fallando. No me opongo a que existan programas gore de entretenimiento, pero que los llamen por su nombre.

Lo que más me sorprendió fue que el goteo e incluso la ausencia de datos sobre el crimen originara también una teoría conspirativa que apuntaba a miembros del Gobierno. La verdad, eso no me lo esperaba. Por supuesto, Oleaque la descarta absolutamente, y a mí me convenció. Por descabellada y porque era año de elecciones y convenía echar toda la mierda posible sobre el Ejecutivo.
Y vender periódicos. Y ganar en audiencia.

Aquello fue precisamente lo peor de todo. El crimen coincidió con el rodaje de las cadenas privadas, y si con anterioridad podían existir algún tipo de límites a la hora de cubrir estos casos, Alcàsser los rompió todos en favor de hacer llorar a unos padres en horario de máxima audiencia el mismo día que encuentran los cadáveres de sus hijas, o en favor de retratar a esas hordas de "conciudadanos" que lanzan piedras y gritos de
«¡asesino!» al detenido. Personalmente, esa gente me da muchísimo más miedo. Ellos son muchos y el otro es uno. Y tú estás en medio.

dilluns, d’abril 21, 2008

K-PS-UL-AS

1. Primero, el notición: el documental Vides pecuàries, dirigido por Pau este invierno, ha sido seleccionado como finalista en el concurso de audiovisuales Proyecta 08 del CEU de València. Dejando aparte que va a ganar seguro, ya nos sentiremos recompensados por ver un western autóctono y propio en pantalla grande el fin de semana que viene.

2. Anoche finalizaron las muy aprovechadas jornadas Spectra en València, y antes de abandonar el Octubre para volver al tren, servidor reunió coraje y pidió al sin par Miguel Ibáñez, organizador del evento, que le autografiara un ejemplar de Pop Control leído hace años. No sólo cedió amablemente, sino que para mi sorpresa me regaló un ejemplar de ¡Zap!, libro que publicó hace 13 años y que ya no esperaba tener la oportunidad de leer. Moltíssimes gràcies, Mike!

3. Lo siento mucho de veras por los que no pudieron asistir a la conferencia de Raúl Sensato ayer. Fue como una versión ampliada y en vivo de sus Reflexiones de Repronto. Una gozada. Impresiona además en otro sentido: el Doctor Repronto es tan enorme que me debe sacar como dos o tres cabezas. Si la televisión engorda, Internet encoge. No quise marcharme tampoco sin atreverme a saludarlo al menos, y de cerca también parece un buen tipo. Me alegró conocerlo.

4. Por último, espero cumplir con mi propósito de comentar las intervenciones en Spectra, para responder a aquellos que me preguntan qué tal fue. Si no sucede así, significará que estaré cumpliendo con mi tarea principal para esta semana: acabar de una vez por todas el apartado de contexto del proyecto. Por ahora el calendario marcado va cumpliéndose más o menos.

5. ¡Ah! Poco a poco voy a ir seleccionando algunos posts anteriores que considere más significativos y los iré enlazando en la columna de la izquierda, para que no desaparezcan olvidados en el archivo de los meses y los años.

dissabte, d’abril 12, 2008

dimecres, de març 19, 2008

BULA TERRORISTA

Para aclarar mis sentimientos, me hice la pregunta las pasadas navidades: ¿qué me gusta menos de verdad, las fallas o la navidad? Porque lo habitual es que uno odie las fallas cuando son fallas y haga ascos de la navidad cuando es navidad. Así que hace tres meses me planteé el interrogante y concluí que mi nivel de tolerancia hacia las fallas es muchísimo menor que el que he desarrollado hacia cualquier otra fiesta.

Está claro que la navidad es una invitación al suicidio. No sólo por su lado vomitivo de las reuniones familiares y el sentimiento de soledad que produce en muchos, sino por la exaltación del consumo y la destrucción del planeta. Se celebrará el renacimiento del Sol, pero de nuestros actos se desprende que buscamos aniquilar nuestro hábitat, que queremos destrozarlo AHORA, y que sólo tenemos derecho a hacerlo NOSOTROS.

De mi repulsa a las fallas he descubierto que soporto mejor la invasión ideológica y visual de la navidad que la saturación sonora que termina esta noche. El ruido continuado impide pensar. Respecto del cine, en la carrera aprendimos que uno puede dejar de mirar y no hacer caso del mensaje, pero no podemos dejar de oír. Sobre este mecanismo se construyen las pelis de terror. En esta tortura se basan las fallas. Puedes decidir no ver una sola falla, pero ten por seguro que los falleros harán que te enteres de que están de fiesta.

Lo que más me molesta de los falleros es su impunidad. Pueden montar una carpa enorme en medio de la calle. Pueden prender hogueras enormes en los cruces. Pueden alterar el tráfico de vehículos a su antojo. Pueden hacer estallar artefactos explosivos de cualquier potencia, a cualquier hora, en cualquier lugar y hacia cualquier dirección. Pueden ensuciar los pueblos y ciudades con niveles de mierda que nadie soñaría con ver junta. Pueden cometer faltas gordas de ortografía. Pueden desfilar bajo tu ventana con una banda de música anuladora del libre-pensar y tirando cohetes a las ocho de la mañana. Pueden montar verbenas de madrugada. ¡Y la policía mirando!

Seamos serios: en cualquier país civilizado y con un puñado de leyes estos falleros acabarían sus días en prisión. Pero resulta que vivimos en Valencia, territorio sin ley gobernado por el MAL. Con un poco de suerte éstas serán las últimas fallas que tenga que soportar en mi vida.

O eso, o concesión de bula para todo el mundo DESDE YA para cometer actos terroristas. A ver si los falleros van a ser los únicos que puedan incendiar las calles.

PD: por cierto, siempre me ha llamado la atención la similitud fonética entre «falla» y «fire». ¿Alguien sabe algo?

dimecres, de març 12, 2008

PORCENTAJES

Me llama la atención que los porcentajes de votos obtenidos por cada partido se midan en relación al total de los votos y no al total de los electores. No es que esos porcentajes estén mal, pero sí crean una imagen que no se corresponde con la realidad.

Por ejemplo: un 43,64% de los votos ha sido para el PSOE y un 40,11% para el PP, pero eso no significa, aunque sea muy tentador repetirlo, que el 43% de la sociedad española apoya al PSOE ni el 40% al PP. Sólo que, de entre los votantes, esos porcentajes se han decantado por una u otra opción. Pero resulta que hay gente que no vota.

Parece que el censo electoral para el domingo incluía a 35.067.281 personas. Tomando esta cifra como el 100% de los electores, los 11.064.524 votos del PSOE representan al 31,55% del censo, y los 10.169.973 del PP al 29%. Por un lado me entristece que llamen democracia a un sistema en el que la voluntad de menos de la tercera parte de los electores imponga un presidente al otro 70% que o no ha votado o ha votado a otros partidos. Por otro lado me tranquiliza que el PP ni siquiera llegue al 30%, pues eso facilita las cosas para que jamás vuelva a ganar unas elecciones nacionales.

He efectuado los mismos cálculos para la provincia donde vivo, Valencia, y el pensamiento alegre del lunes se ha esfumado. Sobre un censo de 1.899.224 electores, 594.273, el 31,29% votó al PSOE, lo que supone un porcentaje muy parecido al del resto de España; y 767.504 votó al PP, lo que equivale al desorbitante ¡40,41%! Eso quiere decir que sólo existe un 59,59% de posibilidades de que no conozca a ningún votante del PP. Efectivamente, conozco unos cuantos desde hace años, y procuro no acordarme de ello cuando les hablo.

No, no creo que los comunidadvalenciánicos permitan que el PP se vaya de aquí hasta pasados 20 años. Y me preocupa que cada vez me cueste más disociar al PP de la idea de «Valencia», como si fueran ya una y la misma cosa. Por otra parte, tampoco me extraña, pues ser del PP se está convirtiendo en algo tan valenciano como ser fallero, y ser del PP tiene mucho que ver con ser fallero, igual que ser fallero tiene mucho que ver con ser del PP. «Ser fallero», por cierto, no es sólo «ser fallero»: «ser fallero» es un estado mental.

dilluns, de març 10, 2008

UN PENSAMIENTO ALEGRE

Por un lado, me siento como en una historia de paranoia de los 50, en la que me encuentro rodeado por un enemigo que soy incapaz de reconocer. ¿De verdad son tantos? ¿Es cierto que no se irán nunca? Llegaron hace trece años y sólo hacen que ir a más. ¿Cómo es que les siguen votando? ¿Cómo es que cada vez les vota más gente?

Me asusta que la mayoría de las personas adultas que me cruzo por la calle ayer deseara como presidente de gobierno a ese hombre que hincha los carrillos cuando saluda. Si fuera sólo Rajoy, todavía: así dejaríamos que se hundiera solo para demostrar a todo el mundo lo que no es capaz de hacer. Pero es que detrás de él irían Acebes, Zaplana, Cañete... Y de verdad que no entiendo cómo hay nadie que quiera ver sus rostros y oír sus voces todos los días en los medios de comunicación, escupiendo insidias. De verdad que no lo entiendo.

Por otra parte, me consuela saber que 1.411.052 valencianos están hoy cabreados porque los putos sociatas rojos de mierda seguirán gobernando; que mi abuelo tendrá un mal día porque piensa que ya con los años que tiene no volverá a ver a la derecha en el poder; y, sobre todo, que esos que dicen que ese engendro bautizado España se romperá (no se puede romper lo que nunca ha estado unido) y que debíamos dar una patada a los inmigrantes (entonces sí se iría la economía por el sumidero) hayan perdido. Convertiré ése en el pensamiento positivo del día.

Malgrat tot això, la Safor cada dia és més blava. Molt. Tota.

diumenge, de maig 06, 2007

MINI CÁPSULAS DEL SÁBADO

Aquí estamos de nuevo. De acuerdo, las últimas cápsulas no gozaron de demasiado apoyo popular, pero es un formato que a mí me vale para las observaciones breves. Quedan aquí expuestas en orden cronológico, sin retconeos de ningún tipo. [Aviso para los lectores selectivos: casi no voy a hablar de tebeos.]

1.
Los tebeos del mes de abril llegaron a Futur@ en la última semana del mes. A Olivares, el quiosco con más oferta de Gandia, algunos ya habían llegado la semana anterior (entonces me hice con mi Daredevil). Lo digo porque será bonito ver cómo se las arregla el distribuidor de Futur@ durante todo un año cuando dentro de dos semanas, o eso prometen, empiece 52, la serie semanal de DC que sigue a Crisis Infinita.

2.
Con su cara melancólica tras la mampara de cristal, jamás había contemplado las piernas de la taquillera de la Vital. Qué casualidad que justo al día siguiente de enterarme de que tiene un flickr, nos la encontremos en el Rockadelic de la playa. Sí, está buenísima, pero eso ya lo sabíamos.

3.
Debido a un extraño fenómeno sociológico-mental muy extendido por aquí, un par de hombres con "mala pinta" que se sientan cerca de mí en el tren me parecen menos peligrosos cuando empiezan a hablar en valenciano.

4.
No tenían el libro que buscaba (Cultura del apocalipsis, de Adam Parfrey; de hecho, me dijeron que no les ha entrado en los últimos cuatro años) y nos pusimos a mirar los deuvedés de la FNAC de Valencia. Y los precios. Aun encontrándolas carísimas, me parece legítimo que una multinacional del ocio quiera tangarme 30 euros por una película producida por personas vivas que quieran ganar dinero, tanto por haberla realizado directamente como por haberla financiado arriesgando su capital. Pero vender por 18 euros una película realizada hace más de ochenta años, como es Sunrise, de Murnau (que no he visto pero a la que le tengo muchas ganas), cuando no debe quedar vivo nadie del equipo, y cuando lo único que ha hecho la productora es rescatarla de su catálogo, me parece una de las formas más aberrantes del capitalismo. Es ganar dinero por ganar dinero. No hay compensación por ningún trabajo.

5.
No es el único, pero a éste lo tengo fichado y recordaba su cara. Cuando se acaba la tarde, suele presentarse en los servicios de la Estació del Nord de Valencia. Se pasea, se apoya en los lavabos, se mete la mano izquierda en el bolsillo, lanza miradas, nos ve entrar, nos ve salir, mueve su mano izquierda en el bolsillo. No hace daño a nadie, pero me retuerce por dentro.

6.
El tren que sale a las 22:41h de Valencia para en Cullera. Una mujer se asoma por la puerta y pregunta si es Xeraco. Que está muy oscuro y que no lee el nombre. ¿No es Xeraco? Deberían decirlo. La respuesta que oigo en mi cabeza: "Diuen la parada que és, senyora, no la que no és".

7.
Leo el último tomo de Hulk, el 9, atraído por la nueva saga que empieza, Planeta Hulk. La historia está bastante bien, pero la edición de Panini no. El volumen incluye cuatro números (92 a 95) de la serie original, y en la primera página, de créditos, aparecen los nombres de dos guionistas, cuatro dibujantes, tres entintadores y tres coloristas. Así, al montón, sin saber quién ha participado en qué número. Eso es respeto por los autores. Punto y aparte son las portadas semirrígidas de cartón y el encolado en el lomo, que dificultan manipular el volumen tranquilamente. Ay, cómo echo de menos las ediciones de Planeta. Estos de Panini se merecen una carta. ["¿No tienes nada mejor que hacer, Jordi?", "¿Que ayudar a mejorar el mercado? Sin duda, no".]