Es mostren els missatges amb l'etiqueta de comentaris The X-Files. Mostrar tots els missatges
Es mostren els missatges amb l'etiqueta de comentaris The X-Files. Mostrar tots els missatges

dijous, de gener 01, 2009

LISTA DE LIBROS LEÍDOS EN 2008 (y 3)

Venga. Antes de que me sumerja este mes en un nuevo periodo de letargo, va siendo hora de concluir esta lista de los libros leídos durante el año pasado. Por fin les toca el turno a los acabados y/o leídos en la recta final, en los meses de noviembre y diciembre:

20. Tres ensayos sobre teoría sexual. Sigmund Freud, 1905. [Diario El País. Madrid: 2002]. Empecé este estudio de Freud siguiendo con mis lecturas de ciencia ficción (si no consideráis el sexo como uno de los temas dentro del género de la ciencia ficción podéis teneros por afortunados). Hace un siglo, Freud describía la homosexualidad como una desviación y la incluía en el grupo de las aberraciones sexuales. Si bien puede afirmarse todavía que la homosexualidad no es demasiado útil desde el punto de vista de la procreación, tampoco lo son ni la castidad ni el celibato que predican algunos de los que la atacan hoy en día. Dejando a un lado este tema, el texto de Freud intenta explicar que todos contamos con alguna perversión y, sobre todo, que la sexualidad está latente en nosotros desde la infancia. Más me ha sorprendido la afirmación que ofrece en algún lugar sobre que las mujeres se sienten atraídas por los hombres, así en general. Según tenía entendido, y me han demostrado cerca de tres décadas de experiencia vital, las mujeres se sienten atraídas por los otros hombres. Creo que aquí a Freud se le fue la mano al aventurar esa generalización. Lástima que no viviera medio siglo más para estudiar mi caso y refutarse a sí mismo.

21. El hechicero. Vladimir Nabokov, 1939. [Anagrama. Barcelona: 1994]. Leí Lolita a finales de 2006, y un par de meses después encontré en oferta (¡2 euros!) en un quiosco este nuevo libro del autor. El hechicero es una novela muy cortita que Nabokov escribió todavía en ruso en París, antes de huir hacia Estados Unidos, donde escribió Lolita en inglés. El nexo entre ambas historias es evidente, en tanto la primera supone un primer tratamiento de su novela más famosa: el protagonista masculino se casa con una mujer para estar cerca de su hija. A mí me ha gustado, por lo que supone de curiosidad y, sobre todo, por esas descripciones metafóricas en las que narra una acción de la forma más enigmática posible.

22. La dolçaina: un instrument d'ahir, ...i d'avui. Paloma Mora Goterris, 2002. [Vila-real]. Yo no tengo ni idea de música, pero el destino y las compañías han querido que me acabe encargando de un trabajo sobre la dulzaina, del que daré pública y debida cuenta cuando esté más avanzado. Su autora fue muy amable obsequiándonos con una copia de su libro cuando la entrevistamos en octubre, material que ya he leído como parte del proceso de documentación.

23. Tratado de ateología. Física de la metafísica. Michel Onfray, 2005. [Anagrama. Barcelona: 2006]. Por el bien de toda la humanidad, es necesario que cada vez mayor número de gente se dé cuenta de lo mentirosas, perversas y destructivas que son las religiones. Toda esa tontería de dios ha sido una mala ocurrencia de resultados nefastos. Este ensayo de Onfray se encarga de reflexionar más en detalle sobre el asunto.

24. Terror en la Luna. Juan José Benítez, 1982. [Planeta DeAgostini. Barcelona: 2002]. Encontré este volumen por casa y estoy seguro de no haberlo comprado yo. Recuerdo que iba acompañado de la primera parte de Caballo de Troya, dividida en dos volúmenes, en lo que parece un coleccionable de quiosco que editaba la obra de este autor. Esto tiene toda la pinta de ser cosa de mi madre, porque mi padre es enemigo de estos temas; él se burla abiertamente, demostrando más bien tanto ignorancia como una falta absoluta de curiosidad. A mí me llaman la atención, aunque desconozco los motivos por los que mi madre adquiriría estos libros más que para relegarlos a un oscuro rincón de una estantería (esta mañana he encontrado otro en el mismo agujero, Mis enigmas favoritos, del que no tenía constancia). A lo que iba: Terror en la Luna es una recopilación de supuestos avistamientos ovni por todo el mundo entre 1965 y 1974. Las fotografías que ilustran los relatos son tan malas que necesitan de mucha fe para creerse la mayoría de los casos. Unos pocos, sin embargo, me dejan con la duda y con ganas de más. Como es imposible que haya tanto bromista organizado, extraigo como mínimo una conclusión: mucha gente ha visto algo. Decir que son extraterrestres me parece un salto demasiado forzado: en una era tan militarizada como la nuestra es mucho más probable que se trate naves humanas. Si tuviera que elegir una explicación fantástica, me quedaría, más que con los alienígenas, con que esas naves pertenecen a una raza que habita el interior de la Tierra o el fondo del mar, para la cual un ambiente aéreo es tan nocivo como para nosotros el agua, y que nos exploran igual que nosotros enviamos submarinos, batiscafos y cámaras a las profundidades oceánicas. Siendo un fan de Expediente X y de la literatura conspiranoica, era cuestión de tiempo que me iniciara en el fenómeno ovni.

25. Moby Dick. Herman Melville, 1851. [Diario El País. Madrid: 2004]. Alucinante. Mi interés por esta novela nació a través de sus referencias en la cultura popular, sobre todo en Expediente X (otra vez), y de forma más decidida después de ver la versión de John Huston hace poco más de dos años. Entendí que la historia narrada en la película era bastante herética, pero no me esperaba que el libro original fuera tan sacrílego. Una gozada. A ojo, Melville dedica sólo la mitad del libro a narrar las peripecias de Ismael y el resto de la tripulación a bordo del Pequod; destina la otra mitad a describir todo lo concerniente al trabajo en un barco ballenero, de forma que más que como una obra de ficción, funciona asimismo como un tratado de la pesca de la ballena tal y como se realizaba a mediados del siglo XIX. El resultado es tan didáctico que conviene guardar el texto por si nos vemos obligados a retomar algunas prácticas en las décadas o siglos venideros.

26. De los delitos y de las penas. Cesare Beccaria, 1763-64. [Alianza Editorial / Biblioteca de El Sol. Madrid: 1991]. El Marqués de Beccaria es uno de los autores que se estudian en Derecho Penal, precisamente por haber escrito este librito. Lo conseguí hace seis años en el mercadillo benéfico que a veces organizan por navidad en la Escuela Oficial, y por fin me he decidido a leerlo. Tiene párrafos en los que uno no sabe a qué se está refiriendo, pero en general es un texto de lo más sensato: abolición casi absoluta de la pena de muerte, prohibición de la tortura, equivalencia entre delitos y penas y el deseo de que la prisión sea vista más como problema que como solución. Dos siglos y medio después, sus propuestas esperan ser cumplidas.

Eso es todo. Por poco más de sesenta páginas no ha entrado también Failed States, uno de los últimos títulos de Chomsky, que ya formará parte del registro de este año que empieza.

Sin más, feliz año nuevo a casi todo el mundo y hasta pronto.

dimecres, de desembre 31, 2008

LISTA DE LIBROS LEÍDOS EN 2008 (2)

En el mes de julio no acabé ningún libro. Fue entonces cuando apreté el ritmo y corregí los tres primeros capítulos del proyecto pensando que ya lo iba a acabar. Pero no. Y al contrario, en agosto me bloqueé y no pude escribir durante un tiempo, lo que me ocasionó un apetito lector que me llevó a devorar once libros en tres meses, hasta el mes de octubre. Son los títulos que siguen:

9. La conspiración de Cristo. La mayor ficción de la historia. Acharya S., 1999. [Valdemar. Madrid: 2006]. 650 páginas de apasionante lectura. Llevaba meses persiguiendo este título de la colección Intempestivas de Valdemar (mi editorial fetiche), con una ausencia absoluta de suerte. En las librerías me decían que estaba agotado o que la distribuidora no lo tenía. Era tal mi interés que telefoneé a la distribuidora y pregunté por el problema: habían enviado sus ejemplares a Barcelona y no quedaba ninguno para Valencia (espero que no haya ningún tejemaneje ideológico por detrás). La librera se enteró de que había llamado a la distribuidora a sus espaldas y me armó medio pollo porque pensó que desconfiaba de ella. Resultado: medio año sin entrar en esa librería. Al final pedí el libro a través de la web de la editorial y en cuatro días lo tenía en casa. Menos de una semana después, estaba listo. Resultado: convicción casi absoluta de la inexistencia histórica de nadie llamado Jesús de Nazaret.

10. Artículos. Mariano José de Larra, 1928-1837. [Cátedra. Madrid: 2000]. Debido a un tipo extraño de superstición, esperé a acabar este libro hasta que no superara en edad a su autor, un suicida de 27 años. La impresión es muy positiva. Y extraña. Por los ecos de la vida urbana actual que resuenan en los ambientes del Madrid de hace casi dos siglos. Muy recomendable. De haber nacido en 1980, Larra habría tenido un blog (más visitado que éste, por supuesto).

11. El fabuloso libro de las leyendas urbanas. Demasiado bueno para ser cierto. Jan Harold Brunvand, 1999. [Alba Editorial. Barcelona: 2004]. Una colección de tropecientas historias de lo más variopintas que se han transmitido de individuo a individuo durante las últimas décadas (como mínimo). Muy curioso.

12. Mecanoscrit del segon origen. Manuel de Pedrolo, 1974. [Edicions 62. Barcelona: 1997]. De lo más mejor que he leído este año. Ignoro si esta obra de Pedrolo es conocida en el ámbito hispano, pero por aquí es famosa porque constituye un hito de la literatura de ciencia ficción en catalán. Y qué catalán: sólo por ver hasta dónde fue capaz Pedrolo de llevar el idioma ya vale la pena leerla. La premisa: unos extraterrestres devastan el planeta y sobreviven Alba, de 14 años, y Dídac, de 9. El final: estremecedor. En medio: 150 páginas.

13. Anticuerpos. Kevin J. Anderson, 1997. [Plaza & Janés. Barcelona: 1998]. Esta novela de Expediente X llevaba cinco años en la estantería, esperando su momento. Más años todavía hace que busco Calcinación espontánea, el título que me falta de las novelas de TXF, escrito por el mismo autor, famoso por su labor en series como Star Wars o Dune. No, si al final tendré que hacerme con alguna copia del original inglés, titulado Ground Zero. Digo que como era la última que me quedaba de las que tengo, en cierta manera me la estaba reservando, aunque imaginaba que la historia no iba a ser nada del otro mundo. Es eso exactamente, pero también muy entretenida. De vez en cuando se agradece un texto para encefalogramas planos.

14. ¡Zap! Miguel Ibáñez, 1995. [Futura Ediciones. Barcelona: 1995]. ¡Es un obsequio personal del autor! (moltes gràcies, Mike!). El pobre hombre debió zamparse demasiadas horas de televisión para poder escribir este libro y, en un acto de generosidad, decidió compartir estas páginas con el resto para que no necesitemos someternos a tamaña tortura de forma directa. Un volumen muy extraño con algunas verdades recónditas.

15. La máquina del tiempo. Herbert George Wells, 1895. [Diario El País. Madrid: 2004]. Como ocurre con tantos clásicos que han sido volcados al cine, uno cree conocerlos sin haberlos leído. Nada más lejos de la realidad. Ésta es una novela más extraña si cabe por su breve extensión, característica que precisamente le ha permitido originar tantas versiones.

16. Comic Book Nation. The Transformation of Youth Culture in America. Bradford W. Wright, 2001. [The Johns Hopkins University Press. Baltimore (Maryland, EEUU): 2003]. Un trabajo excepcional. Wright ha culminado una historia del comic book atendiendo a los mensajes que éstos han transmitido en cada década y a cómo los sucesos históricos del siglo XX se han visto reflejados en las páginas de los tebeos estadounidenses. Imprescindible.

17. Monster Show. Una historia cultural del horror. David J. Skal, 1993. [Valdemar. Madrid: 2008]. Un análisis muy interesante y revelador que delata las conexiones entre los acontecimientos traumáticos tan abundantes del siglo XX y el cine de terror. El ensayo ahonda en una reflexión que resumí hace tiempo en una frase: «las películas engañan, pero no mienten». Más todavía que el reflejo del siglo pasado en un género cinematográfico, me ha sorprendido el texto paralelo relativo al desgajo de la figura de la mujer respecto de su función reproductiva, y cómo desde la revolución sexual de los 60 el resultado de la concepción (el hijo) se ha convertido en el personaje monstruoso definitivo. Skal reparte unas pinceladas aquí y allá sobre el tema, desde Frankenstein hasta Rosemary's Baby, sin saciar mis ganas de profundizar en esta línea; lástima que el caótico sistema de notas y bibliografía me dificultará el dar con algún título de referencia. No obstante esto último, muy recomendable (como todo lo que he leído de Intempestivas).

18. El horror de Dunwich. Howard Phillips Lovecraft, 1928. [Alianza Editorial. Madrid: 1993]. Quince años ha tenido que esperar este librillo. Fue publicado dentro de la colección de Alianza Cien, aquélla que vendía cada ejemplar por cien pesetas. Era una gran iniciativa, y me apena que no sobreviviera al euro. Al respecto, echo en falta una editorial española que se atreva con formatos económicos de bolsillo; pero de verdad, al estilo de la Reclam de Stuttgart, que desde hace décadas pone en el mercado librillos idénticos en tamaño a los de Alianza Cien, ¡y hasta publica obras en sus idiomas originales! (¿Cómo se atreven? ¡¿Dónde se ha visto eso?!). Sobre la historia de Lovecraft, decir que es lo primero que leo de él, que me ha encantado y que es en verdad aterrador.

19. El poeta y los lunáticos. Gilbert Keith Chesterton, 1929. [Valdemar. Madrid: 2006]. Con éste ya suman trece los títulos de Chesterton digeridos, a un ritmo mínimo de una ración por año. No me ha llegado tanto como otras obras suyas y eso ha hecho que lo leyera con el piloto automático. A pesar de todo, la lectura de Chesterton me sigue resultando muy agradable.

Concluirá en la tercera parte...

dijous, d’abril 24, 2008

SPECTRA, DÍA 1 (JUEVES 17)

Cuando uno lee «SPECTRA. Primer Simposi Mundial sobre Teories de la Conspiració», lo primero que imagina es una reunión de los Pistoleros Solitarios de Expediente X. Me encanta la serie, pero he de reconocer que ha participado de la campaña mediática consistente en mostrar las teorías conspirativas como pertenecientes al ámbito de la ficción con la finalidad de cortar cualquier nexo que, aunque remoto o tangencial, pudieran tener con la realidad. Obviamente, si no hubiera sido así, la serie no existiría. Ocurre, sin embargo, que en cuanto algo se vende como ficción, es ficción y no es real, por muy real que pudiera ser. Al revés sucede con los telediarios: construyen una realidad que los espectadores aceptan como tal. Quien quiera estar un poco más informado que los espectadores de los desinformativos, que lea prensa, ensayos, revistas de política o, al menos, que se fíe un poco más de la ficción.

Por suerte, la imagen que el folklore de los Pistoleros Solitarios ha implantado en el imaginario no se correspondió -demasiado- ni con ponentes ni con asistentes (aunque no sé si yo...). Al menos hasta el último día. Estamos todavía en el primero, paciencia.

El conferenciante inaugural, José Antonio Ferrer Benimeli, desde luego no parecía un Pistolero Solitario. Tampoco puede calificarse de ninguna manera como principiante a alguien que lleva 40 años escribiendo sobre el tema que trató: «El contubernio judeo-masónico-comunista». Sólo el concepto parece de chiste, y de hecho lo es, como demuestran las docenas de caricaturas que demonizaban y relacionaban a los tres grupos y que Benimeli ha encontrado en la prensa de la II República. Apunté los nombres de algunos dibujantes: Eseme, Orbegozo, Kin, Dávila, K-Hito.

Se refirió también a Los protocolos de los sabios de Sión, un panfleto antisemita que pretende recoger las actas del Congreso Sionista de 1897 pero que en realidad consistía en un refrito de un libro anterior sobre un tema diferente: Diálogo en el infierno entre Maquiavelo y Montesquieu, escrito por Maurice Joly en 1864. No era más que una forma que había encontrado la Okhrana, la policía secreta zarista, para justificar los linchamientos (progromos) de los judíos. La historia completa, bella y didácticamente narrada, podéis hallarla en La conspiración. La historia secreta de Los protocolos de los sabios de Sión, la última obra de Will Eisner.

Lo peor de Los protocolos es que a pesar de haberse demostrado el plagio en 1921, siguen publicándose en todo el mundo y fomentando el odio a los judíos.

Tras Benimeli, le tocó el turno al periodista Joan M. Oleaque con «El cas Alcàsser i la seua repercussió en els mitjans de comunicació». Oleaque se marcó su conferencia sin apoyo visual ni discurso escrito de ningún tipo, lo que demuestra un par de cosas: no sólo que ha estudiado muchísimo el caso sino que además lo ha vivido, puesto que coincidió con el principio de su carrera profesional y, además, el asesino encarcelado era de su pueblo, Catarroja, una de las últimas paradas del tren antes de llegar al centro de Valencia, a sólo diez minutos.

Cuando sucedió el crimen yo iba a séptimo y no me enteré demasiado. Recuerdo carteles de tres chicas desaparecidas colgados en los comercios, pero por alguna razón yo fechaba ese recuerdo como cuatro años antes. Sí recuerdo el juicio, que tampoco seguí porque ya por entonces, hace más de diez años, empezaba a encontrar Canal Nuez una cadena vomitiva. De eso Alcàsser tuvo bastante culpa.

Por todo ello, me enfrentaba a la charla de Oleaque casi sin conocimiento previo, y la disfruté mucho. No se detuvo en el morbo, sino que relató la cronología de los hechos según su cobertura mediática, que marcó un antes y un después en este tipo de crímenes. Para mal, claro. De verdad, pasarán 2.000 años más y seguiremos siendo seres primitivos que ansían vísceras en el telediario. La sangre está muy bien en la ficción, pero cuando un "informativo" se basa en crímenes, accidentes de coche, grabaciones de cámaras de seguridad... desperdiciando décadas y décadas de tiempo de pantalla en perjuicio de otra información o del análisis, algo está fallando. No me opongo a que existan programas gore de entretenimiento, pero que los llamen por su nombre.

Lo que más me sorprendió fue que el goteo e incluso la ausencia de datos sobre el crimen originara también una teoría conspirativa que apuntaba a miembros del Gobierno. La verdad, eso no me lo esperaba. Por supuesto, Oleaque la descarta absolutamente, y a mí me convenció. Por descabellada y porque era año de elecciones y convenía echar toda la mierda posible sobre el Ejecutivo.
Y vender periódicos. Y ganar en audiencia.

Aquello fue precisamente lo peor de todo. El crimen coincidió con el rodaje de las cadenas privadas, y si con anterioridad podían existir algún tipo de límites a la hora de cubrir estos casos, Alcàsser los rompió todos en favor de hacer llorar a unos padres en horario de máxima audiencia el mismo día que encuentran los cadáveres de sus hijas, o en favor de retratar a esas hordas de "conciudadanos" que lanzan piedras y gritos de
«¡asesino!» al detenido. Personalmente, esa gente me da muchísimo más miedo. Ellos son muchos y el otro es uno. Y tú estás en medio.

dimecres, de gener 30, 2008

UNA ESCENA MAGNÍFICA

La semana pasada empecé por fin, tras más de medio año de preparación, a redactar el trabajo final de carrera. Está todo tan en el aire que no tengo ni idea de cómo quedará cada apartado en concreto. El caso es que entre el TFC, los libros (¡y comic books!) relacionados que todavía me quedan por leer y los ejercicios atrasados de alemán (y otros asuntos), mi mente no está demasiado por la labor de escribir entradas largas. Sin embargo, de vez en cuando...

Hace un par de noches me vi «Bartlet's Third State of the Union», el decimotercer episodio de la segunda temporada de El ala oeste de la Casa Blanca. O, en breve, TWW 2x13. Es una serie maravillosa.

Sin entrar a analizar demasiado, me encanta ver argumentos políticos en una serie que retrata cómo podría ser, y nunca podrá ser, una administración en Estados Unidos. Una administración que sí, es muy americana, y sí, es muy religiosa, pero que también es muy sensata e inteligente. Me encanta cómo el creador Aaron Sorkin y su pandilla han convertido en imágenes y palabras esa idea de «América». Esa «América» que no es una realidad, sino un concepto: huir de una Europa sucia, aprender de los errores, empezar de cero, ser protagonista de la construcción de un Estado, alcanzar la alfabetización universal y garantizar un servicio sanitario para todos. Esa «América» que no es América, sino la meta que soñaron los ilustrados para la Humanidad. La administración Bartlet es además idealizada e irreal en cuanto todavía no ha mostrado sus garras la CIA (o por aquello de verlo en inglés, si ha salido yo no me he dado cuenta). Pero oye, para eso también está la ficción: para recrear la realidad a nuestro gusto, o para inventar una nueva.

Me encantan los actores y los personajes todos. Una de las cosas que más me sorprendió de la serie cuando empecé a verla hace años en La2 (o en TVE, no recuerdo) fue que dos personajes, Toby Ziegler y Sam Seaborn, se dedicaran a escribir los discursos del Presidente. No que dos personas escriban los discursos (alguien tiene que hacerlo), sino el hecho de que, en una serie de televisión, ¡se estuviera dando importancia a la palabra escrita! ¡A la importancia de una frase bien construida! ¡Al significado de una única palabra en una frase! [Además, «Ziegler» viene de la palabra alemana «Ziegel», que significa ladrillo, por lo que su apellido remarcaría su carácter de «constructor» de frases].

Pero sobre todo, casi con lo que más disfruto, es con la coreografía de los personajes mientras caminan por los pasillos y los despachos de la Casa Blanca. Lo que pudo empezar como una necesidad narrativa para ofrecer de forma atractiva y dinámica al espectador unos diálogos casi ininterrumpidos, se acabó convirtiendo en la marca visual de la serie. No sólo eso: gracias al hecho de haber dotado de protagonismo al discurso visual, la serie no se limita a contar historias de forma lineal, sino que es ella misma una especie de catálogo de las diferentes maneras de contar una historia (sin pasarse, claro, que esto es TV y ese logro ya lo alcanzó Expediente X). Me gustan los flashbacks de la serie, como por ejemplo cuando al principio de la segunda temporada, después del atentado, vuelven a presentar a los personajes mostrándonos escenas de su vida anterior a su trabajo en la Casa Blanca. En este caso, me parece además una gran estrategia para transmitir a una nueva audiencia la sensación de que todavía pueden engancharse a la serie, que es como si acabara de empezar. Me gustan aún más cuando un personaje se convierte en narrador de esos flashbacks, como hace Josh Lyman en «Celestial Navigation» (1x15) y repite aún mejor en «Noël» (2x10), mi episodio favorito hasta ahora.

Pero ya digo: sobre todo, sobre todo, esos planos de seguimiento con la steadicam me derriten. Quien sea que esté detrás de ese objetivo es (o son) un puto maestro. Y cuanto menos cortes hay, cuanto mayor es la duración de la toma, más me gustan. Mi preferido: ese plano de 2'50'' al principio de «Five Votes Down» (1x04), en el que la cámara se sitúa tanto delante como detrás de los actores, baja con ellos las escaleras y los acompaña por los pasillos de un edificio, los reencuadra desde un plano entero de Sam y Mandy hasta casi un primer plano de C.J., y que alterna a los personajes que entran y salen de plano para mantener conversaciones a dos o a tres voces. Eso ya no es planificación: es una danza coreografiada.

Y el humor, claro. La siguiente escena, del final de 2x13, es un ejemplo. Antes de verla, os pongo en antecedentes. Ainsley Hayes es una republicana a la que contratan como abogada en 2x05 y a la que proporcionan como despacho, cual agente Mulder, un cuarto en los sótanos. El cuarto en cuestión es el «steam pipe trunk distribution venue», que sería algo así como el «lugar principal de distribución de las tuberías de vapor» del edificio; vamos, que ni siquiera está habilitado como despacho. Desde que la contrataron no ha tenido todavía la oportunidad de hablar con el Presidente, por lo que Sam provoca el encuentro. En la escena, Ainsley está eufórica porque ha salido por primera vez en televisión como representante de la Casa Blanca, y viste un albornoz porque ha manchado su vestido tras sentarse en un banco recién pintado. El banco recién pintado es el running gag de este episodio. Me encantan los running gags.

La escena en cuestión:



Y para que no perdáis detalle, la transcripción, que he copiado y adaptado de aquí:

INTERIOR. DESPACHO DE AINSLEY. NOCHE.
Ainsley (Emily Procter) está cantando y bailando Blame It on the Bossa Nova, una canción escrita por Barry Mann y Cynthia Weil que Eydie Gorme popularizó en 1963. No repara en Sam (Rob Lowe) que, a su espalda, se aproxima a la puerta lentamente.

AINSLEY (cantando y bailando): Blame it on the bossa nova with its magic spell... Blame it on the bossa nova that he did so well...

Sam se detiene en la puerta.

SAM: Ainsley!

Ainsley se gira, ríe y continua cantando y bailando.

AINSLEY: Oh, it all began with just a little dance (se aprieta el cinturón) but soon it ended up a big romance.
SAM: Well, I hardly know where to start.
AINSLEY: I was feeling so good after my segment that I went into the sculpture garden. (Sonríe).
SAM: You guys... really, there's a wet paint sign on the bench.
AINSLEY: My assistant went to get me clothes. (Sin dejar de bailar).
SAM: Why are you moving like that?
AINSLEY: I'm blaming it on the Bossa Nova!
SAM (riendo): Okay.
AINSLEY: I know what you mean about that adrenaline high. (Se gira y coge una copa de su mesa). I think I've definitely got it. Plus, the bartender made me a Pink Squirrel Suzy. I'm not the teetotaler you think I am. (Bebe).
SAM: Is there any alcohol in that at all?
AINSLEY: There's a dash of creme d'cacao, my friend.

Ella le ofrece un trago mientras sigue bailando. Sam ríe, se ruboriza, mira al suelo y avanza unos pasos.

SAM: I came down here to tell you...
AINSLEY: Oh, dance with me, Sam!

Ainsley se le acerca bailando. Él parece un poco tímido. Ella se gira de nuevo bailando hacia su escritorio y vuelve a cantar.

AINSLEY: ...a family.

Detrás de Sam, el Presidente Bartlet (Martin Sheen) aparece lentamente en la entrada.

AINSLEY: And when our kids ask...

Ainsley se gira hacia Sam y grita y tira la copa cuando ve a Bartlet en la entrada. Sam también se gira. Mira a Ainsley para ver su reacción.

BARTLET: What's up?
AINSLEY: Mr. President!
BARTLET: I never even knew we had a nightclub down here.
AINSLEY: Oh, my gosh!

Ainsley se gira y apaga la radio rápidamente. Mientras, Sam intenta salvar la situación.

SAM: Mr. President, I don't believe you've met Ainsley Hayes.

Ainsley recupera la compostura y se ajusta el albornoz.

BARTLET (se acerca un poco): Yeah, Ainsley, I wanted to say hello and to mention, you know... "lot of people assumed you were hired because you're a blonde, republican sex kitten" and well, they're obviously wrong. Keep up the good work.
AINSLEY: Yes, sir.
BARTLET (a Sam): You know we're meeting?
SAM: Yes, sir.
BARTLET: Ok.

Bartlet asiente, se gira y sale.

SAM: That could have been worse.

Ainsley sigue paralizada.

SAM: No, probably not. (Y sale).

[A todo esto... buscando el enlace de la steady... ¡me he enterado de que un plano de travelling en inglés no se dice «travelling», sino «tracking shot»! No me importa que los idiomas se presten palabras unos a otros, es algo que ocurre desde hace siglos y forma parte natural de la evolución de las lenguas, pero que lo de «travelling» sea otro ejemplo infame de inventarse palabras que parecen inglesas, como «footing» o «autostop»... me ha dolido].

dilluns, d’octubre 15, 2007

LOBEZNO DE DAVID AJA

Alejemos el rencor de nuestra vida diaria y permitamos que los buenos sentimientos nos invadan. (Comprobado: el cabreo reduce las defensas del organismo, expuesto a la amenaza constante de los virus y el frío. Resultado: resfriado).

El sábado me llevé una alegría en el quiosco. No estaba el último número de 52*, pero encontré esto:

«¡Hala! ¡Qué portada más molona! ¡¡Y dibuja David Aja, que resulta que ha nacido en la misma península que uno!! Pa' la saca».

Para no parecer tan impulsivo como un comprador patológico de tebeos, lo abro y lo hojeo. Salvo Origins, no he seguido ninguna colección de Lobezno (bueno, algún número suelto), y no me apetecía comprar un número que formara parte de una historia mayor. «Es un especial. Y parece una historia autoconclusiva. Tiene buena pinta».

«Sí que es él: el dibujo se parece al del Daredevil Vol. 2 #88. Y... no me lo puedo creer: ¡¡un artículo DE TRES PÁGINAS sobre el dibujante!! Pues no ha llovido desde que no veo semejante derroche de páginas en un solo artículo. Esto cae. Escribe David Lapham, que no me ha dejado pero ningún buen sabor de boca tras su miniserie Daredevil vs. Punisher: Means and Ends (aunque será cuestión de echar un vistazo a su Stray Bullets para formarme mejor opinión del chico), publicada por Panini a traición en los números 14 a 19 del actual volumen de Daredevil, pero David Aja y el artículo compensan de sobra».

La historia parece un cruce entre Hellboy pero con personalidad y un cóctel descafeinado de Expediente X. El guión no es nada del otro mundo, pero el dibujo merece la pena.

Todo esto me lleva a pensar: ¿qué pasaría si de la noche a la mañana las editoriales volvieran a editar bien? ¡¡Sería la ruina de los lectores!! Por favor, seguid como hasta ahora. Que este número de Lobezno sea recordado como una excepción.

* Que, por otra parte, parece no haber llegado todavía a ningún sitio. Con lo bien que funcionó la distribución durante el temido verano, ¿a qué se pueden deber los retrasos de las últimas semanas? (Sé que a nadie le interesa, pero servidor es quien ha aceptado la propuesta de avisar cada vez que un ejemplar de 52 llega a Gandia. Se trata de mi buena acción anual).

dimecres, d’agost 29, 2007

HIER KOMMT... DER ÜBERSETZER!

INTRO: El caso es que yo debería estar haciendo alguna cosa de provecho en vez de actualizar el blog, pero esta mañana no tenía ganas. Según pasen los días y crezca la presión, sí me veré obligado a dejar este espacio un poco de lado, al menos hasta la primera decena de septiembre. Para compensar un poco mis remordimientos, emprendo hoy una labor de servicio público y abordo la traducción de los globos de diálogo de unos simpáticos diablillos que aparecen el los números 5 y 6 (noviembre y diciembre de 2005) del cuarto volumen de Green Lantern, escritos por Geoff Johns, dibujados por Ethan van Sciver y Simone Bianchi, y publicados en España en los números 3 y 4 de la miniserie Green Lantern Especial (febrero y marzo de este año). Allá vamos.

«Feeding Frenzy» (GL #5) empieza con dos personas hablando en un avión. En la segunda página, un haz de luz blanca envuelve la nave (como en Tempus Fugit / Max, «The X-Files» 4x17 y 4x18, marzo 1997) y un grupo de diablillos aparece en el ala y secuestra al hombre de la ventanilla, al que le falta la mano derecha.

Estos diablillos, como se explica más adelante, «son una raza de capitalistas científicos del planeta Krolot, conocidos por su obsesión de rediseñar los recursos tecnológicos y biológicos de otras culturas».

El diálogo es el siguiente:

Ihre Flugzeuge werden verbessert» («Sus aviones serán mejorados»).
Wir sind nicht hier für sie» («No estamos aquí por ellos»).
Ja. Wir benötigen den Menschen. Er ist sehr wertvoll». («Sí. Necesitamos al humano. Él será muy valioso»).
Sehr wertvoll in der Tat». («Muy valioso para la acción»).

Siguiente escena, página 9:

Das Experiment war ein Erfolg». (Esta es fácil: «El experimento fue (o "ha sido") un éxito»). Se refieren a lo que le han hecho al hombre: le han repuesto la mano que le faltaba y ahora convierte en muerte todo lo que toca.

Siguiente escena, página 20. Los kroloteanos raptan a Jordan tras el enfrentamiento de éste con un tiburón evolucionado (mejor decir que lo salvan a punto de ser devorado).


Grüne Laterne». (Lo suyo sería un «Linterna Verde», pero en Planeta sería traducido como «Green Lantern»).
Fordern wir heraus?». (Esta forma me es más extraña: «¿Desafiamos?»).
Er wird die meiste Wertsache zu Thanagar sein». («Él se convertirá en el principal objeto de valor para Thanagar»).

Pasemos ahora al siguiente número. GL #6, titulado «Black Sheep», página 2:

Er ist stärker als die meisten, aber er ist noch Mensch». («Es más fuerte que la mayoría, pero también es humano»).
Seine Genetik sind so formbar wie der Rest». (Aquí no sé por qué usan el plural "sind" en vez de "ist", pero bueno: «Su genética es tan moldeable como la de los otros»).
Sein Arm muss gelöscht werden». (Este "löschen" también me resulta raro aquí: «Su brazo debe ser eliminado»).

Siguiente escena, mismo número, página 6:

(en este recorte no se ve, pero el de la mano está atacando a Hal Jordan)

Es scheint zu arbeiten. Wir entledigen uns diese(r) grüne(n) Laterne. Bereiten Sie sich für Abfahrt für (aquí lo correcto sería "nach" en vez de "für") Thanagar». (Esta venía con trampa, pero creo que al final he dado con lo que quería decir. Si no, espero no andar muy desencaminado: «Parece que funciona. Nos deshacemos de este Green Lantern. Prepárese para partir hacia Thanagar»).

Siguiente, página 10:

-«Nehmen Sie diese ursprüngliche Getrenntmaschine». (Algo así como: «Tomen esta original máquina separable»).

Página 12:

Ich nehme das Mädchen auseinander». («Yo desmonto a la chica»).

En la página 21, la resolución:

Hier kommt er...». («Aquí viene»).
Wir haben eine hekruu Mondschleife gewartet». («Hemos esperado un "hekruu" ciclo lunar» No os extrañe que "hekruu" signifique "jodido" en kroloteano, idioma que en la Tierra recibe el nombre de "alemán").

Hecho. Os habréis fijado en que he usado las imágenes de los comic books originales en vez de escanear la edición española. Eso es porque los de Planeta ni copiar bien saben.

Hasta otra.

diumenge, de maig 20, 2007

RONDA DE CÁPSULAS MULTICOLORES

Antes que nada, pincha disco:



1.
No sé en qué momento de mi vida pasada escuché por primera vez esta canción de los Pixies, pero cuando volvió a cruzarse en mi camino el año pasado, mis neuronas reconocieron este sonido como algo que había sido archivado asociado al verano. Y pienso en el verano cada vez que la oigo. Lo curioso es que no es un verano en concreto, sino "el verano" en términos absolutos. Eso es Here Comes Your Man.

2.
Siguiendo un poco con esto del verano y las canciones, acabo de averiguar por Internet que El africano (a.k.a. "mami qué será lo que tiene el negro"), de Georgie Dann, que yo tenía asociada a un verano en Alcalá del Júcar, es de 1985. Esa canción suena en mi mente cuando me recuerdo bajando la calle paralela al río que baja hacia el puente.

3.
Cuando hace unos once años empezaba a dividir las series de televisión que me gustaban en temporadas y en capítulos, era yo el raro. "Ah, pero... ¿los capítulos de Expediente-X tienen título?" (Carlos dixit). Sí, tienen un título, un orden y un código de producción y un orden de emisión. Alrededor de 24 capítulos por temporada, de septiembre-octubre a mayo-junio, con una duración, minuto arriba minuto abajo, de 42' para los dramáticos y de 21' para las sitcoms. Con la explosión de series de esta década, que pueden ser seguidas semanalmente gracias a los programas de intercambio de archivos, el resto del mundo ha aprendido a llamar a las cosas por su nombre, y a saber que quiere descargarse el episodio tal de tal temporada, que se titula asá. ¿Somos todos raros?

4.
Hoy no sé cómo me he puesto algo nostálgico, y si hay algo en el mundo que me ponga más nostálgico todavía, ese algo es la sintonía y la cabecera de M*A*S*H, que seguía con devoción a mediados de los ochenta.



¿Quién me iba a decir a mí que llegaría al 2007?

PD: no, esto no llega a ser un "greatest hits", pero se le parece.