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dimecres, d’octubre 21, 2009

META-PORTADAS (10)

Hace cosa de ¡catorce meses! servidor tenía una sección. Creo que entonces más o menos acabé con los comic books de los Simpsons editados en España (sin contar los tomos posteriores en otro formato), así que ahora haré como que no ha pasado el tiempo e inauguraré una nueva temporada alrededor de otras colecciones.

La serie creada por Alan Moore y Chris Sprouse, Tom Strong (1999-2006), uno de los títulos principales de la línea America's Best Comics ---si es que ABC tuvo alguna cabecera secundaria--- rebosaba de referencias a la historia del comic book y al género fantástico. Si nos ceñimos a las portadas, empezaremos por ésta de Tom Strong #11 (enero 2001), que tras la firma de Sprouse y Al Gordon incluye la leyenda «after KIRBY + AYERS».


Este combate entre Tom Strong y su doble Tom Strange de Terra Obscura remite, tanto por la postura de las figuras como por la tipografía de la cabecera, el marco puntiagudo del cartucho de texto, los textos mismos y la ubicación del número del ejemplar, a la siguiente portada de Strange Tales #114 (noviembre 1963):

Obra, por supuesto, de Jack Kirby y Dick Ayers, quienes representan a la Antorcha Humana de la Edad de Plata (esto es, a Johnny Storm de los Cuatro Fantásticos) luchando contra ¿el Capitán América de la Edad de Oro? No puede ser: su regreso no ocurrió hasta The Avengers #4, cuatro meses más tarde. ¿Quién, entonces, viste aquí las barras y estrellas?

dilluns, de gener 19, 2009

INTENCIONES DE COMPRA PARA 2009

Dejemos las cosas claras desde el principio. Ha habido unos cuantos superhéroes en mi vida, y de todos ellos sólo mi fidelidad a Daredevil sigue inquebrantable, una relación fraguada durante cerca de once años de citas periódicas en el quiosco (bueno, menos cuando Kevin Smith). En los últimos tiempos, entre que los megacontecimientos de Marvel no me atraen nada, la encuadernación de los tomos de Panini dejaba bastante que desear y Planeta no acaba de hallar el norte, pues servidor se ha apeado de la actualidad del género. Con la excepción, ya digo, de Daredevil, y del reciente fichaje de Shin-Chan, no compro ninguna otra serie de tebeos. Otro día escribiré sobre la última edición de Shin-Chan: unos tomitos tan pequeñajos y tan baratos que son gangas automáticas.

El resto de los dineros, lo que no lapidé en libros el mes pasado, lo dedico a completar Rip Kirby, cuyas viñetas me acompañan en los últimos minutos antes de apagar la luz en la cama. Lo siguiente será (ya veremos), poco a poco y en este orden: el último tomo de Tom Strong, dos obras que me faltan de Joe Sacco, ponerme al día con los primeros años de Peanuts y, si me apaña la edición, alternar el trabajo de Schulz con un reenganche a Conan a partir del volumen 13 de Las crónicas de Conan, tras la muerte de Bêlit, justo donde concluyó la anterior recuperación de esta etapa por parte de Forum. Por último, tal vez me anime a pedir por Internet la continuación de Say Hello to Black Jack, pues soy un lector a quien Glénat dejó colgado cuando decidió hará un año retirar este título de las tiendas. (Ya acordé con mi hermano que él se preocuparía de Calvin & Hobbes y Robert Crumb).

Pues eso, que no echo de menos precisamente a mis queridos sociópatas disfrazados. Sin embargo, los de Panini no sólo han tenido a bien cambiar de imprenta; el verano pasado se sacaron de la manga la línea Marvel Gold para publicar sagas viejunas, iniciativa a la que han sumado desde enero otra llamada Marvel Deluxe, donde reeditarán colecciones de esta misma década. Lo cierto es que de la Deluxe no diría nada si no fuera por el Capi de Brubaker, al que le tengo muchas ganas. El tomo del Capi no saldrá hasta septiembre, y es que, para rematar la jugada, los de Panini ¡han publicado un plan editorial anual!

A lo que voy. Como no he visto un listado parecido por ninguna parte (tampoco he buscado demasiado), en un acto de generosidad sin precedentes, he extraído del plan general las novedades de las líneas Marvel Gold y Deluxe para el 2009:

[Nota: cuando no comento nada es que (o) no sé de qué va la saga y/o tampoco/no me llama la atención; esto es, en la mayoría de los casos]

Enero
-*Marvel Gold. Thanos: La saga del infinito #3 [incluye: Infinity Gauntlet #1-3, julio a septiembre 1991]. En navidades compré y leí el primer número, que no está nada mal, aunque, repito lo que escribí respecto Operación: Tormenta Galáctica: no es apto para no iniciados. Esperaré hasta febrero para comprar el segundo número.

-*Marvel Gold. Los Vengadores: La guerra Kree-Skrull [incluye: The Avengers #89-97, junio 1971 a marzo 1972]. Tengo esta saga en la edición de la Biblioteca Marvel, y es una tentación muy grande no pensar en adquirir este tomo, que la recopila entera, más grande y a color. Esta historia SÍ es muy recomendable para cualquiera que desee acercarse.

-Marvel Deluxe. Marvel Knights Spiderman
#1 [incluye: Marvel Knights Spider-Man #1-6, junio a noviembre 2004]. La continuación aparecerá en junio.

Febrero
-*Marvel Gold. Thanos: La saga del infinito #4 [incluye: Infinity Gauntlet #4-6, octubre a diciembre 1991]. Último número.

-Marvel Deluxe. Vengadores Desunidos [incluye: The Avengers #500-503 (septiembre a diciembre 2004) y Avengers: Finale (enero 2005)]. Así concluyó el último volumen de los Vengadores, una ocasión que me vino de perlas para bajarme del carro.

Marzo
-*Marvel Gold. X-Men: Las historias jamás contadas #1 [incluye: Classic X-Men #1-11 (septiembre 1986 a julio 1987) y Giant Size X-Men #3-4 (¿1979 y 1980?)]. La continuación aparecerá en mayo.

-Marvel Deluxe. Astonishing X-Men #1 [incluye: Astonishing X-Men, Vol. 3 #1-6, julio a diciembre 2004]. La continuación aparecerá en julio.

Abril
-Marvel Gold. Clandestine Classic #1 [incluye: Marvel Comics Presents #158 (julio 1994) y ClanDestine #1-8 (octubre 1994 a mayo 1995)]. La continuación aparecerá en julio.

-*Marvel Gold. Iron Man: Máquina de Guerra #1 [incluye: Iron Man #280-285, mayo a octubre 1992]. La continuación aparecerá en junio.

-Marvel Deluxe. Lobezno #1 [incluye: Wolverine, Vol. 3 #20-25, diciembre 2004 a abril 2005]. La continuación aparecerá en agosto.

Mayo
-*Marvel Gold. X-Men: Las historias jamás contadas #2 [incluye: Classic X-Men #12-25, agosto 1987 a septiembre 1988].

-Marvel Deluxe. Secret War [incluye: Secret War #1-5 (abril a diciembre 2005) y Secret War from the Files of Nick Fury (mayo 2005)].

Junio
-*Marvel Gold. Iron Man: Máquina de Guerra #2 [incluye: Iron Man #286-291, noviembre 1992 a abril 1993].

-*Marvel Gold. Capitán América: Operación Renacimiento #1 [incluye: Captain America #444-448, octubre 1995 a febrero 1996]. La continuación aparecerá en agosto. Esta saga cerró el primer volumen del personaje.

-Marvel Deluxe. Marvel Knights Spiderman #2 [incluye: Marvel Knights Spider-Man #7-12, diciembre 2004 a mayo 2005].

Julio
-Marvel Gold. Clandestine Classic #2 [¿incluye: ClanDestine #9-12 (junio a septiembre 1995) y ClanDestine versus the X-Men #1 (1997)?]. Mmm... según el plan publicado en Marvelmanía, este tomo incluirá sólo X-Men & Clandestine #1-2, pero veo en The Grand Comics Database Project que sólo hay un número de ClanDestine versus the X-Men; además, faltaría la conclusión de la serie principal.

-Marvel Deluxe. Astonishing X-Men #2 [incluye: Astonishing X-Men, Vol. 3 #7-12, enero a agosto 2005]. ¿La continuación aparecerá en 2010?

Agosto
-*Marvel Gold. Capitán América: Operación Renacimiento #2 [incluye: Captain America #450-454, abril a agosto 1996].

-Marvel Deluxe. Lobezno #2 [incluye: Wolverine, Vol. 3 #26-31, mayo a octubre 2005]. ¿La continuación aparecerá en 2010?

Septiembre
-Marvel Gold. Escuadrón Supremo #1 [incluye: Squadron Supreme #1-6 (septiembre 1985 a febrero 1986) y Captain America #314 (febrero 1986)]. La continuación aparecerá en noviembre.

-*Marvel Deluxe. Capitán América #1 [incluye: Captain America, Vol. 5 #1-7, enero a julio 2005]. Entre que cuando empezó a publicarse aquí yo estaba fuera y que por la razón que sea no les da la gana traer a Gandia con regularidad la colección del Capi de Bru, pues me he tenido que conformar con leer estos primeros números en el ordenador. De lejos, la compra superheroica más segura del año. La continuación aparecerá en diciembre.

Octubre
-*Marvel Gold. La Visión y la Bruja Escarlata [incluye: The Vision and the Scarlet Witch #1-4, noviembre 1982 a febrero 1983]. Como es sólo un tomo imagino que editarán íntegra la miniserie de 1982 y no la serie de 12 números de 1985.

-Marvel Deluxe. Los Nuevos Vengadores #1 [incluye: New Avengers #1-6, enero a junio 2005]. ¿La continuación aparecerá en 2010?

Noviembre
-Marvel Gold. Escuadrón Supremo #2 [incluye: Squadron Supreme #7-12, marzo a agosto 1986].

-Marvel Deluxe. Dinastía de M [incluye: House of M #1-8, agosto a diciembre 2005].

Diciembre
-*Marvel Gold. Excalibur: Dimensiones alternativas #1 [incluye: Excalibur #12-17, septiembre a diciembre 1989]. ¿La continuación aparecerá en 2010?

-*Marvel Deluxe. Capitán América #2 [incluye: Captain America Vol. 5, #8-14, septiembre 2005 a abril 2006]. ¿La continuación aparecerá en 2010?

[Nota final: los títulos precedidos de un asterisco (*) son aquellos que en principio me llaman la atención. Si no he contado mal, marco 13 del total de 27 tomos, lo que no está mal. Sin embargo, la conciencia me susurra que con los tres de Thanos que me faltan y los cuatro del Capitán América ya será más que suficiente].

dimecres, de desembre 03, 2008

¿DÓNDE ESTABAS, MARVEL GOLD?

Jamás de los jamases había ocurrido que no escribiera ni siquiera un post al mes. Ya cuidaba yo de ello. Sin embargo, en noviembre, nada. Supongo que es mi peculiar estilo de celebrar el tercer aniversario del blog. Ocurre que siempre actualizo desde el portátil y acostumbro a dejar éste en lo que podríamos llamar mi despacho, carente de conexión. De esta manera, allí escribo sin distraerme en internet y aquí me dedico a leer a mansalva (demasiado), al alemán (bastante menos) o a otras actividades analógicas.

A pesar de mi pereza digital, seguía anotando ideas para posibles textos, a los que sigo queriendo dar forma en un futuro cercano. Simplemente por el placer de seguir lanzando mensajes al océano, voy a comprometerme conmigo mismo a colgar un mínimo de un post a la semana desde ya. A ver cuánto dura la promesa.

Empecemos con algo sencillito. Hace poco he podido disfrutar con la saga de los Vengadores Operación: Tormenta Galáctica, en la edición en tres tomos que ha sacado Panini en los últimos meses. Me ha resultado muy entretenida y se la recomiendo a cualquier lector de superhéroes con unos cuantos años de afición. De la misma manera, no la recomendaría en absoluto para todo aquel que empezara a sentir cierta curiosidad por el género y creyera que va siendo hora de pillarse alguna lectura protagonizada por engreídos exhibicionistas daltónicos ciclados. Para eso, mucho mejor acercarse al Daredevil de Frank Miller o al Superman o Los 4 Fantásticos de John Byrne porque... bueno, así es como empecé yo.

No voy a contar nada del argumento más allá de lo que se puede leer en las contraportadas. Operación: Tormenta Galáctica es una macro-saga Marvel narrada en 19 partes repartidas en siete colecciones publicada en 1992. Lo que más me ha llamado la atención ha sido la capacidad de los guionistas para avanzar en la trama sin perder de vista quién es el protagonista de cada episodio. Éstos se van centrando en Capitán América, Quasar, Wonder Man, Iron Man o en a quién le toque cada vez al tiempo que se va desarrollando la acción principal. Parecerá una chorrada, pero es un detalle hacia aquellos lectores que en su momento sólo pretendieran leer un tebeo más de su personaje, sin atender al resto de la historia --y que no quisieran o no pudieran permitirse el desembolso de adquirir las otras colecciones.

Si dirijo mis alabanzas hacia los guionistas y alejo a los neófitos de esta saga es más que nada por los dibujantes. Sólo un estómago curtido en abominaciones puede tolerar esos rayajos sin despreciar el género en su integridad. No es que sean malos, pero podrían ser mucho mejores.

Estos tebeos cuentan, además, con un interés añadido, pues fueron los encargados de inaugurar, junto a la estupenda etapa de Roger Stern y John Byrne en Captain America, el formato-colección Marvel Gold de Panini, nueva plataforma, esta vez en color, a tamaño comic-book, cubiertas en rústica y precio ajustado, desde la que recuperarán sagas añejas de Marvel (reservemos el adjetivo «clásico» para otros destinatarios).

Pues qué queréis que os diga: yo estoy encantado. Es un formato manejable (vamos, que se puede abrir), fiel a las proporciones de página y, sobre todo, su precio no es un abuso. Hace unos días, la nueva web de Marvelmanía anunciaba el plan editorial que reserva Panini para los tebeos añejos durante el 2009 y la cosa pinta bastante atractiva. Para mí, claro, que sólo sigo fiel a Daredevil y me paso por el forro el resto de la actualidad Marvel y los tomos hipertasados. Me parece un acierto que Panini publique a partir de ahora estas «novedades» para cubrir un espectro de clientes que tenía descuidado: yo mismo.

dijous, de juny 19, 2008

META-PORTADAS (2)

Supongo que muchos conoceréis al Hombre Radiactivo, ese personaje mitad parodia, mitad homenaje a los superhéroes que aparece de vez en cuando en The Simpsons. A pesar de que ya se le menciona y se puede ver algun comic book suyo en la primera temporada, no es hasta la segunda que se le dedica un episodio, «Three Men and a Comic Book» (9 mayo 1991), uno de mis preferidos de la serie (hasta que dejé de seguirla con el cambio de siglo). En él, Bart, Milhouse y Martin reúnen el dinero del que disponen para adquirir entre todos el primer número de Radioactive Man, un cómic que según la cronología de los Simpson data de 1952.

Pues bien, en 1993, Matt Groening y unos cuantos más fundaron la editorial Bongo Comics, y ese mismo año, además de Simpsons Comics, publicaron su propio Radioactive Man #1, un tebeo histórico que desde entonces existe también en nuestro mundo; es de noviembre de 1993, pero salió con fecha de portada del mismo mes de 1952, por seguir con la broma.

La colección de Simpsons Comics era famosa por incluir en el reverso una historia corta protagonizada por alguno de los secundarios, con su correspondiente portada, que solía imitar el diseño de colecciones de comic books antiguas. A la altura de su número #36 (abril 1998) recuperaron al Hombre Radiactivo...

...y los autores de la portada, Groening, Bill Morrison y Nathan Kane, se acordaron de otra portada:

La que dibujara el gran Jim Steranko para Captain America #111 (marzo 1969), el segundo de los tres episodios que realizó del personaje. Steranko tal vez no signifique mucho para los profanos; en caso de que alguno lo sea, tal vez le pique la curiosidad saber que diseñó la apariencia de Indiana Jones.

En esta ocasión los homenajeadores sí se acordaron de incluir un «after Steranko», exactamente en el mismo lugar donde firmó aquél y con la misma tipografía. Qué menos para con alguien cuyo trabajo aprecian.

dilluns, d’abril 14, 2008

LA DOBLE SPLASH EN LA PRENSA SERIA

En enero leí un ensayo muy interesante: Divertim-nos fins a morir. El discurs públic a l'època del "show-business", escrito por Neil Postman y publicado en 1985. El título me llamó la atención entre toda la bibliografía que aparece en el Pop Control de Miguel Ibáñez, de cuya existencia me enteré a su vez, si no recuerdo mal, a través de una de las columnas de Vida Mostrenca de Jordi Costa. El libro de Postman también es citado por David Marc en su Comic Visions que acabé el año pasado. Vamos, que me estaba llamando a gritos.

A pesar de los 23 años transcurridos, a grandes rasgos el libro sigue estando de actualidad. La tesis principal sostiene que el discurso público / político se ha empobrecido desde que hace más de siglo y medio se empezó a aplicar la electricidad a los medios de comunicación. El telégrafo, el teléfono, la prensa, la radio y la televisión son victorias de la tecnología sobre nuestra menguante capacidad de atención.

Postman cita una frase de Thoreau que me abrió los ojos: «Tenemos mucha prisa por construir un telégrafo magnético entre Maine y Texas, pero puede que Maine y Texas no tengan nada importante que comunicarse». La información, hasta la década de 1840, viajaba tan rápido como pudiera desplazarse una persona que fuera en tren: a 56 kilómetros por hora. El telégrafo rompió esa limitación, lo que es sin lugar a dudas positivo. No lo es tanto que la misma existencia del telégrafo creara la necesidad de usarlo para comunicar cualquier cosa. Dio así comienzo la era de la invasión de noticias que no nos afectan, que no podemos solucionar, pero que nos interesan muchísimo, que necesitamos a todas horas y que se nos olvidan a los dos minutos. Las noticias chorra que rezuman los telediarios: una persecución no sé en qué país, un atraco no sé en qué ciudad, un muerto por aquí, otro coche bomba por allá... Un sinfín de piezas de 50 segundos colocadas una detrás de otra, donde la siguiente anula a la anterior. Lo de «ver/oír las noticias para estar informado» es de chiste. Intentad recordar la noticia anterior. O la de hace 90 segundos. O el telediario de ayer. ¿Alguien puede hacerlo?

Pues eso, que estaba yo absorbido por la lectura cuando relacioné la idea de la progresiva simplificación que del mensaje hacen los medios de comunicación con los cambios brutales que la maquetación y la infografía están introduciendo en los periódicos y este tema, a su vez, con la composición de página de los comic books de superhéroes.

Ya en la década pasada vi cómo el Periódico de Catalunya utilizaba las páginas 2 y 3 del diario para componer una noticia que consideraba importante a lo largo de toda el área horizontal que había desplegado con la maquetación, con la fotografía por lo general ocupando ambas páginas.

Al menos en los cómics, la doble página nació en Captain America Comics #6, de septiembre de 1941:

Los responsables eran Simon y Kirby, por supuesto. Por entonces la llamaban double-spread, o doble desparrame.

A Kirby le pirraban las viñetas enormes. Cada vez más según avanzaban los 60 pero sobre todo en los 70, cuando acostumbraba a empezar sus historias con una viñeta a toda página, o splash, y seguir en las páginas 2 y 3 con otra viñeta el doble de grande.

Este ejemplo es de The Eternals #2, de agosto de 1976; lo mismo podía encontrarse en The Demon, The New Gods, Captain America o The Forever People, entre otras colecciones.

No sucede todos los días, pero en las páginas 2 y 3 de El País de hoy...

Ahí tenéis: se está acostumbrando al lector de periódicos a que, como sucede con el lector de superhéroes desde hace décadas, alucine con una doble splash nada más pasar la portada. En la edición de hoy aparecen otras noticias en las que la fotografía y las columnas del artículo ocupan ambas páginas; si no toda la superficie, sí lo mínimo para unirlas. Pero bueno, lo de las noticias a doble página no es tan común como el reportaje que abre cada día Vida&Artes. ¡¡A veces incluso ocupa el pliegue central!! ¡Como el póster en páginas centrales de toda la vida!

No sólo es eso. Las portadas de Público, el abandono de las fotografías en blanco y negro, la proliferación de gráficos y de secciones basadas sobre todo en imágenes...

Imaginad que llegara desde 1890 un viajero temporal y viera lo que leemos. ¿Vería un periódico? ¿O vería una revistucha de colorines con poco texto?

En la era audiovisual, y ávidos por cazar esa especie en peligro de extinción llamada lector, los periódicos han perdido el miedo a integrar texto e imagen, que es lo que vienen haciendo los tebeos desde hace más de un siglo, y para ello están imitando su narrativa. No es nada nuevo: el ejército de EEUU ya elaboraba cómics didácticos para los soldados en la segunda guerra mundial. La estrategia actual es un poco más sutil, pero no me extrañaría nada encontrar, antes de cruzar el ecuador de este siglo (suponiendo que lleguemos), y con un ritmo decreciente y constante de nuestra capacidad de atención, noticias narradas con el lenguaje del cómic. Cómic malísimo, por supuesto, como el de las tiras de prensa de los periódicos locales.

dijous, de setembre 27, 2007

¡¡VIVA KIRBY!!

Una versión primitiva de este texto iba a ser el siguiente post... hace dos semanas. Como lo he dejado criar, pues el muchachote se ha engordado bastante en este tiempo. Sólo espero que no se os indigeste.

Hace más de dos semanas terminé de leer Tales to Astonish (*), no la serie de comic books editada por Atlas/Marvel entre 1959 y 1968 y que cambió su nombre por el de The Incredible Hulk a partir de su número 102, sino el libro escrito por Ronin Ro (un pseudónimo), una especie de biografía de Jack Kirby y un retrato de su época. No pretende ser LA biografía de Jack Kirby, pues este título, por las expectativas creadas, corresponderá a la escrita por Mark Evanier, quien se convirtiera en asistente del dibujante hacia el final de su segunda etapa en Marvel, y cuya publicación estaba anunciada para el mes que viene. Y digo estaba porque según explicó él mismo el pasado fin de semana, Kirby: King of Comics se retrasa al menos hasta febrero.

Leído el libro, no acabo de entender cómo nadie (hasta donde tengo noticia) ha realizado todavía una película (biopic, documental o lo que sea) sobre Jack Kirby en concreto o sobre los inicios de la industria del comic book en general, porque los altibajos de las primeras décadas cuentan con puntos de giro de sobra para convertirse en un guión excelente. Existe Las asombrosas aventuras de Kavalier y Clay, de Michael Chabon (quien obtuvo por esta novela el Pulitzer de 2001), ambientada en esa época pero protagonizada por personajes que, aunque ficticios, están basados en personas reales. En las vidas de Joe Kavalier y Sammy Clay hay retazos de otras parejas creativas de entonces, como fueron Jerry Siegel y Joe Shuster (Superman, 1938), pero sobre todo de Joe Simon y Jack Kirby (Capitán América, 1941). Hace dos años me enteré de que una adaptación del libro se hallaba en fase de preproducción y, según la IMDb, ahí sigue, con fecha de estreno para 2009. Veremos si se concreta algún día. También contamos con Marvel Super Heroes' Guide to New York City (2004), un documental de Travel Channel que introduce la atmósfera de aquellos pioneros en su tramo final.

Jack Kirby, por si queda alguien que no lo sepa (y, por desgracia, todavía hay muchísima) fue el creador de muchos de los personajes de Marvel. Para ser más concreto, de casi todos los principales de la hornada de los sesenta (menos de Spider-Man y Daredevil) que han disfrutado de una cabecera más o menos regular y más o menos ininterrumpidamente hasta ahora. Y que, por cierto, han dado y siguen dando mucho dinero. Dinero del que la familia Kirby ha visto bien poco.

Kirby era lo que se dice un puto machaca. Una máquina no sólo de dibujar, sino de crear. El hombre bien pudo haber creado él solito gran parte del Universo Marvel (el tiempo me ha convencido de que Kirby creaba y Stan Lee daba forma y dialogaba; no le resto méritos a Lee en la configuración de lo que conocemos como Universo Marvel, pero atribuirle crédito como guionista supone restar el mismo a Kirby. Y eso sí que no), bien pudo haber recibido en vida el reconocimiento que merecía por parte de amigos, lectores y compañeros de profesión, pero durante la mayor parte de su vida laboral en la industria del comic book no pasó de ser un dibujante que, entre 1961 y 1965, acababa de 5 a 6 páginas al día, con una media entonces de más de 1100 páginas al año. Con una calidad media alta-alta. Era, y seguiría siendo de existir alguien así hoy, un chollo para cualquier editorial. Intentad encontrar a un dibujante que se encargue de, mínimo, tres colecciones al mes, dibuje unas cuantas portadas y además le quede tiempo para componer las páginas de otros títulos que no dibuja, para que los nuevos artistas aprendan el estilo de la casa. El toque Marvel. Los estilemas de Kirby.

(Jack Kirby y Joe Sinnott, dibujante y entintador legendario de The Fantastic Four, respectivamente, en 1975)

Al principio puede echar para atrás. Lo sé. A mí me pasó. Le ha pasado a otros que no fueron contemporáneos de Kirby. Pero en cuanto uno se da cuenta de que el hombre no sólo ha dibujado esto, sino también aquello, e incluso lo de más allá, y averigua que lo hizo a la vez (y sin esbozar: si sobraba una página, dibujaba otra que encajara en la historia y guardaba la vieja para ser usada en otro episodio [Ro, p.155]); y que después creó esto, y eso otro, y aquello, y lo de más allá, y descubre que durante toda su vida no paró de crear personajes; y uno vence sus iniciales reticencias al dibujo y a la abundancia de viñetas (una primera sensación que no dice nada de la calidad de las páginas puesto que no es real, sino resultado de haber crecido leyendo otro tipo de tebeos), la verdad sale a la luz: Kirby estaba más para allá que para acá, y las calles de sus páginas eran las redes de pesca de las que servía para traernos multitud de conceptos del mar de LA imaginación (pues sólo hay una, como dice Alan Moore en Promethea).

Así, con los años, Kirby se ha convertido en uno de esos autores que generan en mí el impulso de "conseguir todo lo que ha hecho", que en el terreno del cómic también me producen Will Eisner, Alan Moore, Charles Schulz, John Byrne, Joe Sacco, Bill Watterson, Osamu Tezuka, Jiro Taniguchi y... poca gente más (vale, también deberían estar Alex Raymond, Winsor McCay y Hal Foster, pero los dos primeros tendrán que esperar a mejores ediciones). Por supuesto disfruto con muchos otros autores, y aunque tenga en muy alta consideración etapas y obras, me basta con esas etapas y esas obras. (Y aunque el Peanuts de Schulz sólo sea una obra, su magnitud supera a muchas otras juntas).

Desconocía muchísimas cosas antes de leer el libro de Ronin Ro. Una de las que más me llaman la atención es el cuestionamiento de la misma existencia del “método Marvel” de hacer comics. Ya había leído algo al respecto, en la entrevista que Eisner realizó a Kirby en 1982 (**), en la que el segundo afirma que él escribía y dibujaba en la Marvel de los sesenta y «Stan Lee escribía los títulos de crédito» [Eisner, p.221], lo que es casi lo mismo que decir que el “método Marvel” no existe. Para los profanos: de toda la vida se ha explicado que el llamado “método Marvel” consiste en proporcionar al dibujante un argumento del episodio, una descripción general o una lista de las escenas que deben aparecer, para que el dibujante planifique la acción y la distribuya en las páginas de historieta que ha de entregar ese mes. El dibujante puede llenar algunos huecos entre secuencia y secuencia, puede diseñar los personajes, pero según esta teoría, de ningún modo imagina los derroteros del argumento. Muchos dibujantes se vieron atraídos por esta forma de trabajar, sin guiones cerrados ni detallados, que les permitía muchísima libertad para explayarse en su arte. Y si bien un aspecto del mito del “método Marvel” es cierto, el de que los dibujantes planificaban la acción, parece muy probable que, al menos en los inicios del resurgir editorial de Atlas / Marvel en los 60, y sobre todo en los casos de Jack Kirby y Steve Ditko (padre de Spider-Man –con guión- y Dr. Strange), esa libertad no era tanto un privilegio concedido por el presunto guionista o el editor (aunque sí, de todos modos, algo inusual y muy de agradecer), como una necesidad impuesta por el ritmo de trabajo y por las crecientes responsabilidades de Stan Lee como editor, escritor de las páginas de correo y otras secciones y, sobre todo, relaciones públicas de la editorial.

Vale que algunas declaraciones del Jack Kirby de los últimos años, con todo aquello de la lucha por los derechos intelectuales sobre los personajes y la recuperación de sus originales, no fueran de lo más afortunadas, sobre todo aquellas en que afirmaba que Stan Lee no había hecho nada de nada, que jamás habían trabajado juntos o que él había creado Spiderman (sin guión), pero no puedo dejar de pensar que algo de cierto debe haber en todo ello. Esto explicaría, además, la famosa amnesia de Lee sobre qué comics ha escrito, y la notable diferencia entre las creaciones de un Kirby-solo frente a las de un Lee-solo (lo que constituye, a mi parecer, el mayor argumento a favor de Kirby; a favor de Lee, decir que su ausencia en los diálogos se nota en las colecciones del Cuarto Mundo que Kirby-solo realizó en los setenta para DC).

Lo cierto es que Lee ha reconocido que, al menos respecto de Ditko y Spider-Man, no tenía ni idea de qué le iba a entregar el dibujante cada mes. Lleno de justicia y de significado es el hecho de que Ditko aparezca acreditado como responsable del argumento a partir de The Amazing Spider-Man #25 (junio 1965) y hasta su último número, el #38, de julio de 1966 (con la sola excepción del #31). Con Kirby nadie tuvo ese trato, y eso le fue quemando por dentro hasta finales de la década, cuando expiró su contrato con Marvel y NADIE se lo renovara a pesar de que siguiera trabajando para ellos. Esto, sumado a la circunstancia de que Stan Lee se había apropiado de Estela Plateada, y de que Marvel se estaba forrando con sus personajes mientras él no recibía un chavo por ello, pudo con él y se pasó a DC para competir contra sí mismo.

Ro especifica que lo que quemó de verdad a Kirby y lo volvió contra Marvel y Stan Lee no fue que no se le acreditara como coargumentista o coguionista ni, incluso, por no obtener ningún beneficio de unos personajes que o creó o ayudó a desarrollar, sino porque la versión oficial que Marvel y los medios de comunicación difundían era la imagen de un Stan Lee como creador absoluto del Universo Marvel. Eso le comía por dentro.

Debe señalarse también que si Siegel y Shuster han sido reconocidos como creadores de Superman, y si hoy en día aparece la leyenda "Superman created by Jerry Siegel and Joe Shuster" en cada tebeo del personaje, no es porque los dirigentes de DC fueran mucho mejores que los de Marvel, sino porque Siegel y Shuster llevaron a juicio a la editorial en los años setenta.

En definitiva, un entrante muy apetecible que me ha abierto el apetito para disfrutar (y aprender) todavía más, lo más pronto posible, con The Comic Book Makers, de Joe y Jim Simon, otro libro sobre los pioneros escrito por uno de ellos, y la mencionada biografía escrita por Evanier (cuando salga). Qué ganas les tengo.

(*) RO, Ronin. Tales to Astonish: Jack Kirby, Stan Lee, and the American Comic Book Revolution. Bloomsbury Publishing. New York: 2005.

(**) EISNER, Will. Shop Talk. Conversaciones con Will Eisner. Norma Editorial. Barcelona: 2005.

PD: en honor a la verdad, he detectado un par de errores. El primero, en la primera página: se dice que Kirby nació el 25 de agosto, cuando lo hizo el 28. El segundo, en la p.177, donde se describe el "primer encuentro" entre Kirby y Sinnott en 1975, cuando parece ser que se conocieron tres años antes. Sí, en 1972, y en ningún momento mientras Sinnott entintó a Kirby, entre 1965 y 1970. Lo que son las cosas. A ver si el Bullpen tampoco existió.

dimecres, d’abril 11, 2007

¡KAY-I-AR-BEE-WY!

Me acerco aquí para alejarme por hoy (bueno, ayer) de los sinsabores del premiere, que se me cuelga después de cada acción. Un asco, vamos. Por suerte, las obras impresas en papel no se quedan colgadas (¡viva la tecnología analógica!) y, en un ambiente suficientemente iluminado, sumado al milagroso ejercicio de unos órganos fotorreceptores, sigue siendo posible la lectura de tebeos.

Todavía sin mi dosis mensual de novedades (bueno, ha salido el Crisis Infinita #2, que ha sido extraordinariamente distribuido antes de tiempo, en algunos lugares de España con sorpresa incluida, pero esta vez no caeré), seguiré ejercitándome en las labores de pseudo analista de tebeos. La cosa va como sigue: el lunes por la tarde releí el número 1 de The Fantastic Four (noviembre 1961), tomando notas sobre lo que sucedía en cada página. Estoy ya casi seguro de que dedicaré el proyecto al análisis de las aventuras de la primera familia del Universo Marvel. Parece una tontería, pero todavía no he empezado y ya se está complicando. Por ahora tomo como modelos el libro de Rafa Marín sobre Marvel (leído hace unos años) y el de Manuel Barrero sobre Barry Smith. Ayer no avancé mucho en este sentido: sólo leí unas pocas páginas del libro de Barrero, todavía sobre los inicios de Windsor-Smith en Marvel (su número de The X-Men, tres de Daredevil y dos de The Avengers), ocupado como estaba en perder el tiempo y luchando contra el premiere. Barrero me da pistas sobre en qué cosas fijarme cuando analizo una composición de página, pero no es mi intención desgranar las diagramaciones de Kirby en FF (ahí queda eso), ni estudiar la estructura de un solo número o de una determinada (reducida) cantidad de números alrededor de la misma trama, sino, y hasta que tope con una realidad que me lo impida y me haga variar de rumbo, tratar de describir cómo Stan Lee y Jack Kirby, en los años 60, construyeron, mes a mes, un mundo de ficción ambientado en nuestro presente. Me centraré sobre todo en Los 4 Fantásticos, y en cómo, sin ser conscientes de que estaban haciendo historia, sus creadores iban sacándose personajes de la manga al tiempo que definían las personalidades de la familia, expandiendo los límites del edificio Baxter (su base) hacia fuera, hasta muy lejos en el espacio, y hacia dentro, hasta lo más hondo del alma de las criaturas melodramáticas que pueblan el Universo Marvel. También, por supuesto, el fantástico concepto del continuará y el de los personajes invitados. Con un poco de suerte, alguien ya habrá hecho todo esto y lo habrá publicado en EEUU, así que sólo tendré que conseguir el libro, leerlo y sablearlo. Si no lo ha hecho nadie (bueno, Marín les dedica unas cuantas páginas), o lo que encuentre no se adapte exactamente a mis propósitos, entonces me toca trabajar. Lo que sí hay, según leo en la bibliografía de Barrero, son libros (estadounidenses, claro) sobre el comic-book y la historia del tebeo de superhéroes. Será cuestión de localizarlos.

No será sólo leer la primera década de The Fantastic Four y tomar notas (que no es poco), sino tratar la obra en su contexto. Por supuesto, cuento con gran cantidad de artículos en los propios tebeos, pero debería localizar las fuentes en las que se basan. Por ejemplo, cuando me dicen que Kirby dibujó un tebeo entero de 20 páginas del Capitán América en un fin de semana para suplir un retraso de Steranko en la entrega de su siguiente número sobre la muerte de Steve Rogers (por favor, no vayáis a creeros que el Capi sólo ha muerto este año), me lo creo, vale, seguro que Kirby fue capaz de eso, ¿pero dónde lo ha leído quien lo ha escrito?

Barrero intercala la situación personal de Smith como inmigrante ilegal en EEUU con sus trabajos. Algo así debería hacerse con la vida de Lee y Kirby. Claro que, para alguien como Kirby, quien, según dice Abraham García en un especial sobre el autor de hace años, dibujaba casi mil doscientas páginas anuales (tres y pico al día) durante 1962 y 1963, y una media de 670 al año entre 1958 y 1978, poca vida le debía quedar. Al menos enumeraré todas las colecciones que tenía que dibujar cada mes mientras se ocupaba también de Los 4 Fantásticos. Todavía debo echar cálculos: ya os las diré.

Mmm... yo no quería hablar de nada de esto. Al menos, no así. Sigo teniendo pendiente ampliar unas notas sobre el FF #1 y el DD #163, más que nada para tratar de aplicar el "chip Pavía" y el Modo de Representación Institucional (MRI) al tebeo de superhéroes. Pero ya es tarde para eso.