diumenge, de desembre 27, 2009

LISTA DE LIBROS LEÍDOS EN 2009 (2)

Continuemos con los libros acabados entre abril y julio:

10. Entrevistas breves con hombres repulsivos. David Foster Wallace, 1999. [Mondadori. Barcelona: 2001]. Hechizador. Vale, reconozco que no soy capaz de rememorar ningún fragmento en especial de este libro, como sí me ocurrió con el anterior que leí de Wallace, Algo supuestamente divertido que nunca volveré a hacer, pero al menos sí recuerdo la muy agradable sensación experimentada con su lectura. Me sigue fascinando cómo construye con frases y párrafos una montaña rusa literaria de placer; no sólo me divierte el contenido, sino la prosa misma. El traductor, Javier Calvo, tiene parte de responsabilidad, claro.

11. El cine de ciencia ficción. Explorando mundos. VVAA, 2008. [Valdemar. Madrid: 2008]. En esta ocasión, desde Valdemar nos han recopilado un buen puñado de escritos que conforman un surtido catálogo de películas de ciencia ficción. Y como tal funciona muy bien: para descubrir nuevos títulos.

12. Geheimnis um... einen entführten Prinzen. Enid Blyton, 1951. [Erika Klopp Verlag / Tosa Verlag. Berlín / Viena, 1971]. Tiene gracia: en toda mi infancia no cae un solo libro de Enid Blyton en mis manos y tiene que sucederme camino de los 30 y traducido al alemán. Los protagonistas son cinco niños, pero no los Famosos Cinco, sino otros cinco: los «averiguadores». La historia en sí no es gran cosa, pero para practicar alemán ya me vale. Unos malos raptan a un príncipe, los niños se echan unas risas, dan unas vueltas siguiendo pistas y todo acaba la mar de bien. Más que me leería igual.

13. Los lagartos terribles. Isaac Asimov, 1968-1971. [Alianza Editorial. Madrid: 1993]. Una lástima. Otro librillo brevísimo que leí tan rápido y del que no recuerdo nada.

14. El siglo de los cirujanos. Jürgen Thorwald, 1956. [Círculo de lectores. Barcelona: 2000]. Aunque sentía curiosidad, no imaginaba que me iba a interesar tanto. Basado en los registros de su abuelo, Henry Steven Hartmann, Thorwald reconstruye la historia de la medicina desde el primer tercio del XIX, cuando aún faltaban años para la primera intervención quirúrgica bajo narcosis en 1846. Es conmovedor asistir a los esfuerzos de una serie de hombres por evitar el dolor a sus pacientes y, de paso, salvarles la vida. El relato no termina con el descubrimiento de la anestesia; casi más difícil fue el concienciar a los mismos sanitarios de la importancia de la higiene y de la esterilización. Al respecto, me quedo con el episodio de Semmelweis, quien en 1846 empezó a trabajar en la sección de obstetricia del Hospital General de Viena. Entonces nadie relacionaba las muertes de las parturientas con el hecho de que los estudiantes exploraran a las pacientes con las mismas manos que acababan de practicar una autopsia. Semmelweis entonces ordena que se laven las manos antes de entrar a la sala de partos y, más tarde, amplía el requisito también entre reconocimientos. La mortalidad se desploma. Sin embargo, nadie le imita, pierde su plaza y vuelve a Budapest, donde empieza de nuevo.

15. Donovan's Brain. Curt Siodmak, 1942. [Tandem. Londres: 1972]. Para quien no lo sepa, Curt Siodmak era un guionista de cine hermano del director Robert Siodmak. Ambos coincidieron en Berlín con Billy Wilder, Edgar G. Ulmer y Fred Zinnemann; los cinco acabarían trabajando en Hollywood. Este Siodmak se especializó en historias de horror y ciencia ficción y en estos géneros se encuadra Donovan's Brain. El tal Donovan muere en un accidente de avión pero un científico logra mantener su cerebro con vida y consigue comunicarse con él. Después había una chica, Donovan ocultaba un secreto y también había cierta suma de dinero de por medio. Dejando aparte lo del cerebro, la historia tira más por lo detectivesco. Muy curiosa.

16. El guión. Sustancia, estructura, estilo y principios de la escritura de guiones. Robert McKee, 1997. [Alba Editorial. Barcelona: 2009]. No basta con leer manuales de guión para saber escribir guiones. Ni siquiera con releerlos, subrayarlos y estudiarlos. Ni siquiera aquellos manuales más completos, como éste de McKee. De hecho, considero MUY difícil escribir un buen guión para un largometraje de ficción. A parte de practicar mucho e ir consolidando la estructura (cosa que no hago tanto como debiera), creo que me sería muchísimo más útil analizar concienzudamente las obras maestras del guión cinematográfico, como pueden ser El apartamento o Chinatown. Es más: me apetece hacerlo.

17. The Great Comic Book Heroes. Jules Feiffer, 1965. [Fantagraphics Books. Seattle: 2003]. Un hito en la bibliografía sobre el comic book, las primeras reflexiones al respecto en una época en que la prensa estadounidense empezaba a prestar atención al medio (precisamente en The Village Voice, donde publicaba Feiffer). Cuando apareció este libro en 1965, cada capítulo introducía la reedición de una aventura de cada uno de los personajes tratados. En la edición de Fantagraphics se omiten las historias y queda una sucesión de textos breves sobre Superman, Batman, Spirit, Wonder Woman, Captain America y alguno más. Al menos en mi caso, una lectura obligada. Como curiosidad, el diálogo al final de Kill Bill: Vol. 2 sobre Superman y Clark Kent está sacado de aquí.

18. Los pájaros. Camille Paglia. [Editorial Gedisa. Barcelona: 2006]. Un análisis a fondo, escena por escena, de una de mis películas favoritas. Muy recomendable para quien comparta el interés.

19. David Lynch. Thierry Jousse. [Cahiers du cinéma / Prisa Innova. París / Madrid: 2008]. Casi lo mismo que el libro sobre Eisenstein. Un trabajo muy ameno para repasar la filmografía de Lynch.

20. Max und Moritz / Die fromme Helene / Hans Huckebein. Wilhelm Busch, 1865-1872. [Insel Verlag. Frankfurt am Main: 2001]. Una preciosidad. Aparte de contemplar los magníficos dibujos, he disfrutado sobre todo leyendo los versos en voz alta, paladeando la musicalidad del alemán. Por si fuera poco, las historias, además, son divertidas.

Y con esto nos plantamos en mitad del verano. Continuará.

divendres, de desembre 25, 2009

LISTA DE LIBROS LEÍDOS EN 2009 (1)

No hay manera. Me prometí en enero leer menos este año y no ha podido ser. Acostumbro a practicar el vicio de la lectura encerrado en casa, en solitario y, claro, la vida social se resiente. Por otra parte, considerando las contadas alegrías que me reporta el salir por ahí, creo que salgo lo justo y todavía podría leer un poco más.

Otra cosa es que recuerde lo que he leído o pueda componer algún párrafo coherente al respecto. De hecho, mi memoria es tan lamentable que voy a proponerme escribir (para mí), a partir del mes que viene, unas pocas líneas sobre cada libro que acabe de leer. Con un poco de suerte, hasta quizá refrene el impulso lector.

A continuación, trataré de hacer memoria de aquello que leí durante el primer trimestre de este 2009 que termina:

1. Bola de sebo y otros relatos. Guy de Maupassant, 1880-1884. [Diario El País. Madrid: 2007]. Es lo primero que leo de Maupassant, autor muy recomendado por un par de amigos, y lo cierto es que estos tres cuentos se me han quedado bastante grabados. Vamos, que me han impresionado y gustado a la par. «Bola de sebo» es un relato cruel en tanto que reconocemos cómo los intereses son capaces de mover nuestras simpatías, aunque ello signifique chafar la dignidad de una persona.

2. Failed States. The Abuse of Power and the Assault on Democracy. Noam Chomsky, 2006. [Henry Holt. Nueva York: 2007]. Me encanta leer a Chomsky porque me ofrece ordenaditos y referenciados los sucesos relacionados con la misión imperialista estadounidense. Sus temas fetiche son EEUU, Israel y los abusos de poder de algunos organismos internacionales. Lo que me ocurre con sus libros es que, por una parte, junta tal cantidad de datos que después me es imposible recordar muchos y, por otra, que los mismos tampoco me sorprenden, pues ya se saben o se intuyen. Y aunque parezcan éstas razones negativas, no lo son, porque agradezco que esos hechos estén ahí, escritos, listos para refrescarme la memoria en cualquier momento. Además, en algún momento del año que viene lo sacará Público en su colección de los sábados, así que no descarto releérmelo en castellano.

3. Der Ruf der Tagesfische. Leonhard Thoma, 2007. [Hueber Verlag. Ismaning: 2007]. Otra recopilación de relatos de Thoma que nos mandan leer en la escuela oficial. Esta vez me costó más que con Die Blaumacherin pillarle el truco --vamos, entenderlo--, pero una vez lo conseguí obtuve una lectura bastante satisfactoria. Gracias también al autor, claro, que compone unas radiografías de personajes muy logradas.

4. Las tumbas de Saint-Denis y otros relatos. Alexandre Dumas, 1839-1849. [Diario El País. Madrid: 2007]. Al contrario de lo que me ha ocurrido con Maupassant, por más que paso las páginas de esta recopilación no consigo recordar de qué iban estas historias. Sí que me viene alguna imagen que otra, desconectada, pero nada más puedo decir.

5. El remedio invisible. África, Occidente, y la lucha contra el sida. Helen Epstein, 2007. [Alba Editorial. Barcelona: 2008]. Este ensayo cayó en mis manos porque lo vi expuesto entre las novedades de la biblioteca justo en unas semanas en las que andaba necesitado de información sobre enfermedades que se ceban sobre el tercer mundo. De normal no le habría prestado tanta atención, pero oye, me enganchó. En breve, trata de la extraordinaria difusión del sida en el África oriental y meridional a causa de las relaciones simultáneas que suelen mantener los hombres (las mujeres son más de quedarse en casa, pero pueden ser «visitadas ») con varias parejas: que si una en casa, que si otra dos casas más allá, que si una tercera en la ciudad, que si una cuarta cerca del lugar de trabajo... El problema no es en sí la cantidad de parejas sexuales, sino la frecuencia de los encuentros, pues cuanto más próximos son al momento del contagio, más activo está el virus para contagiar al siguiente. Como parece que no les va mucho tomar precauciones y será dificil que se acabe implantando la monogamia sucesiva a la occidental, las soluciones realistas pasan por que traten de no aumentar su repertorio de parejas o, como parece que funciona en África occidental, recurrir a la circuncisión. En efecto, el prepucio contiene unas células que facilitan la recepción del virus y la circuncisión masculina reduce el índice de contagios en los hombres y también, aunque menos, en sus parejas femeninas. La cuestión estará en cómo conseguir que se dejen convencer. Aparte, lo que más me sorprende es la facilidad de la gente para tener sexo.

6. King Kong, 75 años después. VVAA, 2008. [Valdemar. Madrid: 2008]. Es éste un librillo de los que edita cada año Valdemar en su colección Intempestivas con ocasión del festival de Sitges. Contiene tanto un breve análisis de cada una de las versiones fílmicas de King Kong (1933, 1976 y 2005) como un repaso a los diferentes exploits.

7. Sergei Eisenstein. Stéphane Bouquet, 2007. [Cahiers du cinéma / Prisa Innova. París / Madrid: 2008]. Me pillé unos pocos títulos de esta colección, y ha valido la pena. En este caso, es un muy buen material de referencia para repasar en poco tiempo la obra de Eisenstein, aprender algunos detalles y recordar qué películas me quedan por ver.

8. Gangs de Nueva York. Bandas y bandidos de la Gran Manzana. Herbert Asbury, 1928. [Edhasa. Barcelona: 2003]. Muy, muy interesante y recomendable. Para la película de Scorsese, ambientada en la década de 1860, los guionistas apenas aprovecharon una porción muy pequeña de las historias que describe Asbury sobre la vida urbana de Nueva York desde finales del XVIII hasta principios del XX. El libro abunda en anécdotas sangrientas protagonizadas por los salvajes que habitaban entonces la ciudad. Y con «salvajes» no me refiero a los indios Lenapi que poblaban la isla de Manna-hata. Disfruté sobre todo la primera mitad, hasta la batalla de los seis días de julio de 1863.

9. Armas, gérmenes y acero. Breve historia de la humanidad en los últimos trece mil años. Jared Diamond, 2006. [Editorial Debate. Barcelona: 2006]. En pocas palabras: una pasada. Vivía ignorante de este autor hasta que, digamos, me lo presentó una amiga, y fue una lectura apasionada desde la primera página. Un repaso a la historia global considerando las condiciones de partida de cada grupo humano que responde, por ejemplo, a por qué los humanos hemos domesticado unas especies y no otras, o a por qué fueron los europeos quienes invadieron América y no pudo ser al revés.

dimarts, de novembre 24, 2009

(OTRO) PROPÓSITO DE ENMIENDA

Con sólo doce entradas en diez meses, he considerado necesario el sentarme unos minutos para reflexionar sobre las causas de esta bajísima productividad. No es complicado identificar el principal impedimento. Hasta hace tres meses (¿ya?) me dedicaba a la redacción de mi trabajo final de carrera. Así, no es que haya escrito poquísimo este año, sino que los textos no iban destinados al blog. Tras acabarlo en septiembre, necesitaba alejarme un poco de la escritura y del portátil, que uso en contadas ocasiones desde entonces. También tenía otros asuntos pendientes, que voy solventando.

Este distanciamiento del portátil ha conllevado, a su vez, que se me haga cuesta arriba el hecho de sentarme delante de la pantalla para producir unos párrafos que pueda subir. Podría no volver a hacerlo: no es ninguna obligación. Pero me gustaba subir entradas al blog, y escribir me gusta y me sienta bien. Escribir, sí; con teclado, poco o nada. Se me ha aparecido la solución cuando he recordado los inicios del blog, abierto en Alemania hoy hace cuatro años. Entonces todavía no tenía el portátil y escribía a mano, en una libreta, una primera versión, bastante completa, de aquellos textos que luego colgaba. Debo, por tanto, aceptar que soy un tipo de bolígrafo y papel, una pareja que me gustaría que fueran mis herramientas de trabajo, y que el ordenador es útil para pasar todo a limpio, darle formato y comunicarme con el mundo --al menos para mí.

dimecres, d’octubre 21, 2009

META-PORTADAS (10)

Hace cosa de ¡catorce meses! servidor tenía una sección. Creo que entonces más o menos acabé con los comic books de los Simpsons editados en España (sin contar los tomos posteriores en otro formato), así que ahora haré como que no ha pasado el tiempo e inauguraré una nueva temporada alrededor de otras colecciones.

La serie creada por Alan Moore y Chris Sprouse, Tom Strong (1999-2006), uno de los títulos principales de la línea America's Best Comics ---si es que ABC tuvo alguna cabecera secundaria--- rebosaba de referencias a la historia del comic book y al género fantástico. Si nos ceñimos a las portadas, empezaremos por ésta de Tom Strong #11 (enero 2001), que tras la firma de Sprouse y Al Gordon incluye la leyenda «after KIRBY + AYERS».


Este combate entre Tom Strong y su doble Tom Strange de Terra Obscura remite, tanto por la postura de las figuras como por la tipografía de la cabecera, el marco puntiagudo del cartucho de texto, los textos mismos y la ubicación del número del ejemplar, a la siguiente portada de Strange Tales #114 (noviembre 1963):

Obra, por supuesto, de Jack Kirby y Dick Ayers, quienes representan a la Antorcha Humana de la Edad de Plata (esto es, a Johnny Storm de los Cuatro Fantásticos) luchando contra ¿el Capitán América de la Edad de Oro? No puede ser: su regreso no ocurrió hasta The Avengers #4, cuatro meses más tarde. ¿Quién, entonces, viste aquí las barras y estrellas?

dilluns, d’agost 31, 2009

LA FORTALEZA IMPENETRABLE

«Escuchad todos, éste es el plan.

«El Doctor Muerte ha conseguido un circuito impreso de la estructura atómica y molecular de nuestros cuerpos. Por lo que ni yo, Reed Richards, también conocido como Míster Fantástico, ni tú, Susan Storm, apodada como la Chica Invisible, ni tú, Johnny, la actual Antorcha Humana...


«...podremos acercarnos a la fortaleza volante de Muerte para rescatar a Alicia Masters, escultora ciega e hijastra del Amo de Marionetas. Si lo intentáramos, seríamos reconocidos y neutralizados por sus sistemas defensivos. Nuestra única esperanza recae, por tanto, sobre ti, Benjamin Jacob Grimm, veterano, como yo, de la Segunda Guerra Mundial, y cuya radiante personalidad yace bajo esa corteza rocosa que mi imprudencia y los rayos cósmicos tuvieron a bien proporcionarte. Un físico por el que Susan te bautizó, tras sobrevivir al accidente por el que obtuvimos nuestros poderes, como la Cosa. Ben, amigo, compañero, me veo obligado una vez más por las circunstancias a retornarte durante unos minutos tu aspecto humano, una afición que he albergado últimamente y de la que todos habéis sido testigos. Sorbe, pues, este brebaje para que contemplemos una vez más tu mutación de Cosa a hombre. Entretennos... y salva a Alicia, que por algo es tu novia.


«Eso sí. No te detengas a pensar demasiado en el artilugio que he construido para despistar al radar del Doctor Muerte.


«Sé que será difícil, pero procura concentrarte en la misión».


«Reed, ¿dónde cóño me has metido esta vez?»

No, Ben, la pregunta es otra: Kirby, Kirby... ¿qué estaban echando en la tele esa tarde de 1963?

[viñetas extraídas de The Fantastic Four #17, agosto 1963]