dilluns, de maig 31, 2010

LA ISLA MISTERIOSA

En una isla en la que un hombre con las piernas paralizadas, John Locke, puede mover un dedo del pie, levantarse y caminar; en una isla en la que una enferma terminal de cáncer, Rose Nadler, se cura; en una isla por la que pasea un cadáver, Christian Shepherd, salido de su ataúd, y que guía a su hijo, Jack Shepherd, hasta una cueva con dos esqueletos yacientes junto a una piedra blanca y otra negra; donde un veinteañero obeso, Hugo Reyes, ve muertos y habla con ellos; donde los embarazos de las mujeres acaban mal; donde habita un hombre, Richard Alpert, que no envejece; y otro, Desmond Hume, que es capaz de viajar en el tiempo; y una nube de humo negro vuela, mata y devora. En una isla que, a pesar de todo lo anterior, consiguió que olvidáramos que era una isla mágica y creyéramos que solo era misteriosa, era cuestión de tiempo que aparecieran los magos, revelaran el truco y perdiera parte de su encanto.

Y adquiriera otros con el cambio de perspectiva.

divendres, d’abril 30, 2010

REGENERIFICACIÓN

Hoy todavía es abril. Porque me interesa, porque me viene mejor y porque lo digo yo.

«[...] a lo largo de finales del siglo y principios del XX, la escena cultural inglesa inventa y difunde un nuevo género literario, con su correspondiente bagaje ideológico y de persuasión política. El género en cuestión no es la denominación de una nueva corriente artística, sino más bien la redefinición retrospectiva de un segmento de la literatura más o menos contemporánea como moralmente apta para consumo de los escolares y susceptible de reapropiación didáctica. En la lectura de [César] Aira, el membrete literatura infantil tuvo desde sus inicios un uso estratégico: la voluntad de presentar a los lectores primerizos una serie de obras relevantes de su tradición nacional serviría para desactivar la vertiente más subversiva de géneros tales como la sátira (Swift), la literatura de aventuras (Stevenson) o las escrituras de lo onírico, como la de Carroll. Lo que interesa aquí de este discurso no es tanto la crítica a la manipulación ideológica de las fuentes, que es obvia, sino más bien un proceso histórico particular, muy propio de la posmodernidad, por el cual el rapto de Carroll iniciado a principios del siglo pasado --su disneyización y su tipificación como autor escolar o incluso preescolar-- es respondido, en un acto de justicia histórica, por un conjunto de propuestas literarias que recuperan a los principales personajes creados por el autor y los integran en las preocupaciones ontológicas más propias de nuestra época: la metanarración, los mundos posibles, los límites de la percepción y el elusivo concepto de juego».

El párrafo que precede es de lo poco que pillé en mi lectura de Afterpop. La literatura de la implosión mediática, un ensayo de Eloy Fernández Porta. En mi defensa debo decir que mis conocimientos tanto de música popular como de narrativa breve contemporáneas son entre nulos y muy deficientes, y el libro es básicamente un texto de crítica literaria con pinceladas de análisis musical.

dimecres, de març 31, 2010

SUPERHÉROES DEL ESTE

-Jack Kirby, cocreador de Captain America y Fantastic Four, entre muchos otros personajes, nació en Nueva York en 1917 con el nombre de Jacob Kurtzberg, hijo de inmigrantes austríacos.

-Will Eisner, creador de The Spirit, nació en Nueva York en 1917, hijo de inmigrantes, su padre un pintor vienés y la madre rumana.

-Stan Lee, guionista y responsable de la fama obtenida por Marvel Comics en los 60, nació en Nueva York en 1922 con el nombre de Stanley Martin Lieber, hijo de inmigrantes rumanos.

-Jerome "Jerry" Siegel, cocreador de Superman, nació en Cleveland en 1914, hijo de inmigrantes lituanos.

-Gil Kane, dibujante, nació en 1926 con el nombre de Eli Katz en Riga, capital de Letonia. Emigró a Nueva York con su familia en 1929.

-Harry Donenfeld, uno de los fundadores de lo que acabaría convirtiéndose en DC Comics, nació en Rumanía en 1893. Emigró a Nueva York con su familia en 1899.

-Jack Liebowitz, socio de Donenfeld y responsable de la fusión entre All American Comics (donde nacieron Flash, Green Lantern, Hawkman y Wonder Woman) y Detective Comics (Superman, Batman) que resultó en National Comics, editorial que, junto con la distribuidora Independent News y otras empresas, integraría el conglomerado National Periodical Publications (más tarde: DC Comics). Jack nació en Ucrania en 1900 con el nombre de Yacov y no adoptaría el apellido Lebovitz hasta los 3 años, heredado del segundo marido de su madre. Emigró a Nueva York con su familia en 1910.

Todos de ascendencia judía.

Menos Ucrania, el resto (Austria, Rumanía, Lituania y Letonia) son todos países de la Unión Europea. Demos gracias de que los padres del comic book de superhéroes llegaran a EEUU a principios del siglo XX y no a la España de principios del XXI.

dissabte, de febrer 27, 2010

A PROPÓSITO DE LA B'S LOG

Las navidades pasadas, por probar, me compré el número 4 de la nueva revista de manga de Planeta: la B's Log Cómic. Me pareció el momento adecuado para ello puesto que se acercaban unos días de fiesta y, además, me iba de viaje y me venía muy bien disponer de una lectura ligera a la par que abundante. No es que no me la leyera entonces, pero es ahora cuando me he decidido a sentarme y ordenar aquí mis impresiones sobre ella.

Lo primero que a uno le gustaría averiguar son las intenciones de Planeta cuando sacó la B's Log. ¿Incluye las mismas series que la original japonesa de Enterbrain? ¿O ha habido algún proceso de selección? ¿Pensaban reeditar cada una de ellas en tankobon? Si se van a reeditar, ¿qué sentido tiene comprar una revista de la que luego uno se puede desprender fácilmente? Si piensan editar las más interesantes en tomos y sacar estas series de la revista, ¿qué gancho va a quedar para seguir atrayendo a los lectores? Si no se van a reeditar porque se desconfía de su calidad, ¿qué sentido tiene editarlas en primer lugar? Además, si no se van a reeditar, aquel lector que pretenda conservar todos los ejemplares pronto notará la incomodidad que supone releer un título en concreto, cuyos capítulos de pocas páginas se elevan hasta una altura real de varios decímetros y, en consecuencia, tal vez se replantee el seguir comprando la revista.

Dejando estas lagunas aparte por el momento, creo que en Planeta han acertado con el formato elegido, al menos por lo que respecta a sus proporciones, la calidad del papel y la flexibilidad y manejabilidad del tomo. Otra cosa es el precio, que yo habría limitado en la frontera psicológica del billete de 5 euros, aun a costa de prescindir de un centenar largo de páginas. ¿Por qué? Muy fácil: para acercarse al poder adquisitivo de los menores de 13 años, que creo que sería el público ideal para la revista.

La periodicidad es otro cantar que ni los editores mismos tienen demasiado claro. Los tres primeros números salieron en mayo, junio y julio del año pasado. Entonces pararon cuatro meses imagino que para esperar cifras y analizar la viabilidad de la revista. En diciembre, por fin, salió el cuarto y último hasta el momento, que es el único que tengo. En éste, si bien la portada sigue con la mentirijilla de «revista mensual», en el lomo han eliminado el nombre del mes que sí aparecía en los números anteriores que todavía pueden verse en las librerías. Puede tratarse de un fallo, pero quiero pensar que se les ha ocurrido quitarlo para evitar que envejezca antes de tiempo mientras preparan, o deciden si preparan, un número 5.

Personalmente, opino que la cadencia mensual es demasiado para una revista tan gorda. Espera, que me dejaba la otra mentira del número de páginas, que ésta es buena: todos conocemos la afición que tiene Planeta por los índices que no valen para nada, bien sea porque no hayan numerado las páginas, bien porque los números del índice no se correspondan con la ubicación real de los contenidos. En este caso, las páginas están bien numeradas -las pocas que lo están-, pero el índice estira la cantidad hasta superar las 480 cuando en realidad la revista ocupa 464. Otro detalle curioso es que dos secciones aparezcan duplicadas en el índice: «No solo arroz» y «¡A doblar!» Vamos, que uno se ve obligado a encontrar las secciones sin ayuda.

Pues eso: si me dieran a elegir, yo rebajaría el precio a los 4,95 euros por trescientas y pico páginas y pasaría la revista a bimestral (pero bimestral de verdad). Si, en cambio, tuviera que respetar precio y grosor, la haría también bimestral y jugaría con los contenidos para ofrecer menos series pero más capítulos de las mismas. Incluso trataría de incluir historias autoconclusivas o alguna serie corta entera. Creo que con esto se conseguiría dar un valor específico a cada número para atraer al lector ocasional, que podría comprar cualquier número en cualquier momento, al tiempo que se recompensaría a los seguidores de la revista.

Una tercera vía que también me parece tentadora consistiría en subir hasta los 9,95 euros por 660 páginas y dejarla en trimestral, de forma que cada ejemplar fuera un especial de manga en sí mismo y que la salida de cada número coincidiera con el cambio de las estaciones, que es donde se concentran los mayores períodos de fiestas y puede apetecer más una ración extra de lectura ligera y barata, como sucedió conmigo en diciembre.

Desde luego, tengo dos cosas claras: ni la B's Log es una «revista mensual» ni compraré otro ejemplar si sigue como hasta ahora. No sólo porque esta vez haya sido para satisfacer mi curiosidad editorial (y con uno basta), sino porque no me cabrían.

dissabte, de gener 30, 2010

LIBROS LEÍDOS EN 2009: BALANCE

Hasta hace un rato, fiel a mi máxima («deja para mañana todo lo que puedas ahorrarte hacer hoy»), dudaba si sentarme o no a escribir esta entrada. Pero claro, no escribirla suponía ponerme con la siguiente actividad del día, repasar gramática alemana, lo que no me apetece demasiado ahora, y no tenía mucho sentido dejar de hacer una cosa para tampoco hacer otra. Bueno, en realidad sí lo tiene, pero si me comportara de esa manera luego me atormentarían los remordimientos por haber sido tan vago.

Por otro lado, ¿qué interes puede tener para cualquier otra persona el hecho de especificar que de los 34 libros que leí el año pasado solo 12 fueron de ficción? Fueron los siguientes, esta vez ordenados según el año de publicacion original de cada uno de ellos:

1. Las tumbas de Saint-Denis y otros relatos (1849).
2. Max und Moritz (1865).
3. Bola de sebo y otros relatos (1880).
4. El rojo emblema del valor (1895).
5. El regreso de don Quijote (1927).
6. Orlando (1928).
7. Donovan's Brain (1942).
8. Geheimnis um... einen entführten Prinzen (1951).
9. Tatuaje (1976).
10. Entrevistas breves con hombres repulsivos (1999).
11. Muerte en el seminario (2001).
12. Der Ruf der Tagesfische (2007).

Viendo esta lista, me doy cuenta de que mi percepción es cierta. Por una parte, no me interesan en absoluto l
os bestsellers de temporada; por otra, leo poquísima literatura contemporánea. En cambio, en cuanto a novelas y cuentos se refiere, me atrae muchísimo más el período que va desde el siglo XIX hasta la primera mitad del XX, con algunas excepciones. Ocurre que me resulta más atractiva, y gratificante, la ficción posterior a la 2GM en forma de tebeos. Cosas que pasan.

La lista de lecturas se completa con 22 obras de
no-ficción (o ensayos), género que he empezado a apreciar con deleite en los últimos años. Mis temas fetiche: comic book, política estadounidense, cine y medios de comunicación, sociología, historia y naturaleza (por eso soy fan de la National Geographic). Las previsiones para 2010 también van por este camino.

En resumen: unas pocas novelas, un montón de ensayos y toneladas de tebeos.